<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020</id><updated>2011-07-30T21:15:32.239+03:00</updated><title type='text'>El Observatorio Cultural</title><subtitle type='html'>Lo que queda del día</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>94</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-116365324077835674</id><published>2006-11-16T07:00:00.000+02:00</published><updated>2006-12-12T22:38:13.980+02:00</updated><title type='text'>Mudanza definitiva</title><content type='html'>&lt;a href="http://alcierredeedicion.blogspot.com/"&gt;http://alcierredeedicion.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-116365324077835674?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/116365324077835674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/116365324077835674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/11/mudanza-definitiva.html' title='Mudanza definitiva'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-116250540508216961</id><published>2006-11-03T00:00:00.000+02:00</published><updated>2006-11-03T00:41:32.596+02:00</updated><title type='text'>Mudanza II y último (Apunte personal)</title><content type='html'>En estos días he pasado al frente de mi antiguo departamento en el centro de la ciudad. La lluvia lava las paredes descascaradas de aquel tercer piso y el viento, seguro, recorre las habitaciones que, hoy solitarias y en penumbra, hace unas semanas todavían albergaban mi cama, el cuarto de mi hijo y el espacio en el que conversé, bebí y reí con tantos amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel departamento de Ruperto y Zaragoza, como así le llamaba sencillamente, fue mi casa por ocho años. Allí llegué, de 22 años, y en él he visto crecer a mi mujer y recibimos a nuestro primer niño. Allí, cada noche de todos estos años ella y yo dormidos abrazados a nuestros sueños y ausencias, felicidad y malestares. Al poco, como ya he dicho, bajo ese mismo techo se integró el miembro más locuaz y melancólico de la familia, mi primer hijo, e incluso mi cuarto alcanzó a albergar los primeros bostezos, el silencio y las miradas de sospecha del segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí leí todo aquello que me caía en las manos y escribí cuanto pude por interrogar a la noche de mi infancia y mis carencias. Allí, mi esposa supo de la muerte de su padre que en parte fue el mío. Allí, me enteré de la partida de amigos queridos, celebré entrevistas y deploré otras, y conocí al fumador fatal que hoy se ostenta con mi nombre. Allí, comencé mi viaje a la madurez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, también, lancé a un cajón oscuro mi titulo profesional y me burlé con ganas y junto a cerebros belllos de todos aquellos que merecen animadversión, sobre todo los vendidos, estúpidos o que no son de una sola pieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, nos quedaremos los míos y yo impregnados en espíritu entre aquellas paredes viejas: eternamente jóvenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, tras una mudanza prolongada y agotadora en la que revisité cuanto libro, adorno y papeles almacené, muchos inservibles, vivo en una casa donde el viento no sopla y es silenciosa en contraste con la otra, ubicada en una esquina alucinante con camiones día y noche y estrellamientos de película. Estoy recostado en la casa nueva y me perturba su silencio. Bajo y subo revisando puertas, tratando de entender la lógica de los apagadores, oyendo caer el agua que no sé a dónde va.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino por entre los cuartos y no me atrevo a mirar por las ventanas. No me acostumbro a los olores, a la textura de los pisos, a la frialdad de las paredes. No he escrito nada de valor o sin valor en aquella casa. He recibido poca gente, excepto a Elia y otros. Ni el vino me reconforta, no sé a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo se hacen de uno las casas en la que nos toca vivir? Mi primera casa fue en la esquina de 5 de Mayo y 20 de Noviembre, en la hermosa Colonia María Luisa. Casa pequeña, semioscura. con el televisor todo el día encendido. A la sombra de la tarde me sentaba, en las afueras, a esperar el regreso de mis padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, autoridades mediocres han convertido a mi colonia de la niñez en un seudo campo militar, con la bandera gigantona y enredada que no suele estar, excepto su asta inútil. Ojalá un día el palo colosal se cayera y nos llevara como barca intrépida al fondo del mar que hay, seguro, debajo de este desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi segunda casa fue la de Vista Hermosa y, aunque era bonita, allí fui el niño más solitario del mundo. No tuve amigos, excepto dos hermanos mimados y tontos con los que nunca me divertí. Mis vecinos eran un pederasta que tenía su casa llena de perros desaseados (y que seguro "estrenó" al par de mimados) y una vieja evangélica que por mascota tenía un venado que un día tuvo la fuerza suficiente para brincar las bardas de la manzana y huir por Gonzalitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Colonia Leones fue mi tercera casa y allí fui menos infeliz, aunque éramos pobres. Solíamos no tener para comer. Me la pasaba viendo televisión, leyendo historietas viejas y comiendo azúcar en ausencia de alimentos reales. Siempre debíamos la emputecida renta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi cuarta casa fue con mi abuela Rita y ya en algún poema sin valor he contado el infierno que fue vivir allí. Duramos apenas unos meses y me fui dando patadas a los muebles y las paredes. Fue mi liberación: nunca volví a ser el mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi quinta casa fue en Cumbres y allí fui muy feliz, porque entré a prepa, tenía varios amigos y comenzó en serio mi gusto por leer. Todo me quedaba cerca, todos iban a ese departamento con jardín amplio y allí empecé a disfrutar del alcohol y a fumar. Allí, sin embargo, recibí la noticia de la muerte de mamá. Allí volví, tras sepultarla junto al mar, con la corazonada que jamás volvería a ver su tumba y sí cargar con su recuerdo por muchos años. Así ha sido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi sexta casa fue en Mitras. Ese pequeño departamento lo extraño mucho porque allí, entre sus muros, sucedieron cosas hermosas que aún sostienen parte de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi siguiente hogar, fugaz, fue un departamento en el Barrio Antiguo y a cuya rentera desalmada un día he de ensartarle el rifle que soñamos compartir Elia y yo para despachar a los innecesarios. Posteriormente, llegué a Ruperto y Zaragoza, y allí pasé por todas las etapas que un tipo común puede y debe cruzar: amor, desamor; empleo, desempleo; ira, reconciliación; utopía, fatalismo. Día, noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy estoy muy lejos del centro y me doy cuenta que mi hogar, mi gran casa desde siempre y hasta hace días, había sido el primer cuadro de la ciudad, incluido su poniente inmediatamente cercano. Allí están las cantinas, los moteles, los cafés y los museos que no puedo ahora descargar de mi memoria. Allí viven muchos amigos, otros que he entrevistado, y rincones y calles que han formado parte de mi vida. Puedo mencionar, por orden, desde Chepevera hasta Félix U. Gómez y de Constitución a Colón, los nombres de las calles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivo la mudanza, pues, por múltiples partidas. Ya no vivo en la zona en la que nací y viví; tengo un hijo nuevo, y presiento que ya no soy, además, el reportero de antes. Ahora algunos me interrogan qué preguntas hacer, qué libros leer y cómo le hacía yo en mis &lt;em&gt;inicios&lt;/em&gt; para hacer tal o cual cosa. A veces, incluso, me descubro pontificando sobre la profesión, cosa que desprecio y que muchos compañeros suelen hacer a la menor provocación, recordando viejas glorias (que no suelen ser glorias). Fastidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro punto es que muchos me preguntan si he cubierto tal o cual evento, o entrevistado a fulano o zutano, y me percato respondiendo que ni hablar, aquello ya no lo hago. "¿Voy bien?", me pregunto para mis adentros. Yo sigo sintiéndome el mismo, con las mismas dudas y el mismo azoro, pero el tiempo y las redacciones poco a poco me van ubicando en el lado donde yo creí no iba a estar nunca. Así, dándole paso a otros corazones, ciertas fatigas, dudas y certezas nuevas se van apoderando de mí y empiezo a creer que el tiempo, mi tiempo, ha comenzado a echar su cuenta para atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No mudo de piel, eso es cierto. Veo mis manos, contemplo mis ojos, escarbo en mi cabello y no encuentro nada que me diga que he cambiado drásticamente. &lt;em&gt;Pero así ha estado sucediendo&lt;/em&gt;. La mudanza, entonces, no implicaba del todo un cambio físico, sino también una nueva mirada a las cosas viejas, a las de siempre, a las de todos los días. No digo que estoy claudicando, tampoco que estoy a punto de dar por clausurado esto, cierre por derribo. Eso no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes bien, estoy diciendo buenos días a una mañana de nuevas preguntas, que creo durará mucho tiempo, y que no pensé que iba a llegar tan de prisa a mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curiosamente me descubro feliz y tranquilo al escribir todo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PD.- Este blog, esta casa, ya no se llamará así.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-116250540508216961?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/116250540508216961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/116250540508216961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/11/mudanza-ii-y-ltimo-apunte-personal.html' title='Mudanza II y último (Apunte personal)'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-115988397500303170</id><published>2006-10-03T16:58:00.000+03:00</published><updated>2006-10-03T16:59:35.503+03:00</updated><title type='text'>De El Libro de la Imaginación XIV</title><content type='html'>A fuerza de mudarme&lt;br /&gt;he aprendido a no pegar&lt;br /&gt;los muebles a los muros,&lt;br /&gt;a no clavar muy hondo,&lt;br /&gt;a atornillar sólo lo justo.&lt;br /&gt;He aprendido a respetar las huellas&lt;br /&gt;de los viejos inquilinos:&lt;br /&gt;un clavo, una moldura,&lt;br /&gt;una pequeña ménsula,&lt;br /&gt;que dejo en su lugar&lt;br /&gt;aunque me estorben.&lt;br /&gt;Algunas manchas las heredo&lt;br /&gt;sin limpiarlas,&lt;br /&gt;entro en la nueva casa&lt;br /&gt;tratando de entender,&lt;br /&gt;es más,&lt;br /&gt;viendo por dónde habré de irme.&lt;br /&gt;Dejo que la mudanza&lt;br /&gt;se disuelva como una fiebre,&lt;br /&gt;como una costra que se cae,&lt;br /&gt;no quiero hacer ruido.&lt;br /&gt;Porque los viejos inquilinos&lt;br /&gt;nunca mueren.&lt;br /&gt;Cuando nos vamos,&lt;br /&gt;cuando dejamos otra vez&lt;br /&gt;los muros como los tuvimos,&lt;br /&gt;siempre queda algún clavo de ellos&lt;br /&gt;en un rincón&lt;br /&gt;o un estropicio&lt;br /&gt;que no supimos resolver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Fabio Morábito, &lt;em&gt;Mudanza&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-115988397500303170?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115988397500303170'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115988397500303170'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/10/de-el-libro-de-la-imaginacin-xiv.html' title='De El Libro de la Imaginación XIV'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-115908947745555845</id><published>2006-09-24T12:04:00.002+03:00</published><updated>2011-03-02T17:03:40.935+02:00</updated><title type='text'>Mudanza I</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/Rojas.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; DISPLAY: block; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/Rojas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El tiempo no es cierto. Es jodido, pero no es cierto”, dijo Gonzalo Rojas en su habitación del Hotel Ancira. Eran las cinco de las tarde. El sol comenzaba su caída.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hizo una pausa. Miró de reojo hacia la alberca del hotel, situada pisos abajo de su ventana. Dos mujeres cortaban la serenidad del agua sin viento. Una tercera las miraba divertida desde la orilla. Se veían hermosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Aunque, si soy sincero debo decir que debí haber empleado mi tiempo en algo más complejo, más difícil. Creí en la belleza del ocio. Hoy creo en el matiz: me habría gustado ver mi obra más organizada, ver un trabajo totalizante a la manera de Rimbaud o de Rulfo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo chileno se frotó despacio la calva. Luego bebió de la taza con café tibio. Siguió mirando, ya sin disimulo hacia la alberca, ya con la atención total de su único ojo útil, el izquierdo, a los muslos de la mujer más joven, delgada y rubia. La que se divertía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En mi caso me siento inconcluso", dijo sin dejar de contemplar hacia abajo. “Pero no me arrepiento”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El tiempo no es cierto", repitió y sonrió apenas. Daba por terminada la entrevista sin dirección: charla sabrosa, larga y en que las preguntas estuvieron de más. El fotógrafo salió de su nube y disparó algunas veces más la cámara. Luego se retiró. Me quedé allí, en medio del cuarto, con el viejo tratando de ubicar sus maletas, los bolsos. Desempacaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo quisiera que me ayudara, si usted no tiene inconveniente o prisa...”, dijo sin mirar en cuanto intenté despedirme, en tanto seguía hurgando en una maleta. “No sé qué rayos voy a decir mañana con los jóvenes y quiero que usted me ayude a escoger mis textos. Es poco el material, quizá sólo los poemas que debiera leer”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé en ese momento en el desorden de mi casa. Me preocupé. En breve me mudaré y mi hogar, nunca nada ordenado, estaba peor de como está ahora. En este momento veo ya las cajas con los cientos de libros. Yo, que empecé en esto con uno o dos volúmenes estropeados bajo el brazo, leídos en los camiones provenientes de la facultad en la que perdí cuatro años completos. A esos itinerarios de penumbra (y quizá a la decepción que me provocaban ciertas clases) debo mi miopía salvaje y ascendente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, acompañar a Gonzalo Rojas en la selección de sus intervenciones no se da todos los días. Acepté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo poeta empezó preguntando en qué consistía “la cosa en el Tecnológico”. Ya se lo habían explicado, pero no lo recordaba. Le dije que eran dos sesiones de seminario y una conferencia magistral. "Magistral, magistral, eso suena grande", murmuró. Preguntó si los estudiantes eran atentos, si no perdería el tiempo. Yo le respondí que nunca he visto chicos tan atentos y hambrientos por saber cosas. Los he visto años y delante de autores excepcionales. De hecho, yo nunca he visto estudiantes de carreras de letras indiferentes ante un escritor. Nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ya”, respondió, satisfecho, en tanto ponía dos de sus bolsos en la cama. “Bien, empecemos, ¿de qué podré hablar el primer día?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces caí en la cuenta de que no traía nada preparado. Lo que es peor: no traía nada escrito especialmente para su visita. Comenzó a sacar copias y más copias de ponencias anteriormente impartidas, hojas de sus clases en la universidad chilena, apuntes a mano. Traía hasta la copia de la conferencia de aceptación del Cervantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cama comenzó a poblarse de copias que él iba distribuyendo casi al vuelo. Me senté sobre ella y leía rápido cuanto podía. El desorden me empezó a poner nervioso. No me considero un hombre metódico, pero me lleva tiempo navegar en el caos de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Qué ves allí, amigo mío?”, preguntaba a cada momento, en tanto revisaba él también numerosos fajos. “Escoge lo que quieras, lo que tú creas conveniente. Dime, ¿qué ves?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí ganas de fumar. Puse como pretexto una llamada y salí de la habitación. Encendí un cigarrillo y le di varios golpes. Me reporté al periódico, acordé con la editora escribir mi entrevista al día siguiente y regresé al cuarto. La cama, además de las decenas de hojas, tenía ya ejemplares exquisitos de ediciones de sus poemas en Chile, España, Venezuela, Francia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Supongo que vamos a tener que leer también poemas, ¿no? Escoge los que creas, los que tú quieras. Vamos acomodando todo por día: en aquel sobre, lunes; en el otro, martes, y en el último pon todo lo que creas sirva para la conferencia”:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me imaginaba buscando una papelería para las fotocopias. Se lo hizo saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Oh, no, de ninguna manera”, dijo. “Poema que te guste, arráncalo. Arrancas la hoja y la pones en el sobre correspondiente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verdadero poeta emergió ante mí. No se trataba del escritor meticuloso con su trabajo, amanerado en el cuidado de sus escritos como joyas. No. Aquel era el poeta que sabe que su obra ya corre, es leída, recitada, susurrada al oído del amante o parafraseada y copiada en un café por un poeta incipiente, en busca de la voz, sin importar que él arrancara los poemas de los libros ricamente editados. Se trataba del poeta que ha escrito sus mejores versos mientras Hilda, su mujer ida ya por la enfermedad, le preparaba la cena; o cuando viene de su casa entre las cordilleras, en el asiento trasero del auto, en tanto Panchito, su chofer, conduce y le pregunta qué es la poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También, cuando bebe el primer sorbo del café por la mañana. Cuando ha dormido una linda siesta y al despertar el mundo le parece nuevo, recién descubierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Percibió mi azoro y se sentó al lado mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Me has dicho que te gusta &lt;em&gt;Oscuridad Hermosa&lt;/em&gt;, ¿no? ¿&lt;em&gt;Carbón&lt;/em&gt; también? Arráncalos”, ordenó mientras seguía pegado a las páginas de una edición argentina. “Quítalos del libro para que los muchachos los escuchen. Es más: pediremos al Tecnológico que les saquen copias, que los muchachos tengan el poema en las manos. Es mejor así, ¿no te parece?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emocionado, comencé a pasar hojas y a descubrir los textos. Arrancaba todo aquello que él me sugería y que a mí me dictaba la memoria. “También &lt;em&gt;Celia&lt;/em&gt;, ¿no cree?”, le preguntaba y arrancaba de inmediato tras su aprobación. “¿&lt;em&gt;Crecimiento de Rodrigo Tomás&lt;/em&gt;?, ¿la &lt;em&gt;Carta a Huidobro&lt;/em&gt;? ¡&lt;em&gt;Asma es amor&lt;/em&gt;!, ése no puede faltar. &lt;em&gt;Al silencio&lt;/em&gt;, claro. Menos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A ti te gusta &lt;em&gt;¿Qué se ama cuando se ama?&lt;/em&gt; ¡Arráncalo, niño!”, decía e iba reuniendo los textos de comisuras rotas. A cada poema le seguía un relato rápido, una evocación. A cada fragmento de ponencia, un chiste sobre los asistentes al evento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre me sucede en las entrevistas que me importan, me pregunté por qué la vida no me había dado un abuelo o un padre así, viejo despierto, enamorado de la vida, pragmático y espiritual a la vez, y no un bobo e infiel fabricante de piezas industriales, aficionado al futbol americano y al boliche, y un joven de 21 años, de cuyo apellido carezco, sembrado en el asfalto de la Carretera Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amé aquel desorden. Disfruté nadar entre las decenas de hojas arrancadas, la risa del viejo poeta que gozaba de hacer trampas con pedazos de charlas antes dichas, sus silencios cuando no sabía cuál fragmento escoger. Me leyó poemas inéditos, me obsequió algunas copias. Le pedí que me leyera algunos de mis poemas favoritos y los recitó de memoria, con los ojos cerrados. Así se nos fueron casi dos horas hasta que el café frío nos obligó a bajar al restaurante y pedir aguas minerales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes, ya en orden y en los sobres sus días de estancia en la ciudad, le pregunté sobre el aprendiz que no tiene confianza en su escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Uno sabe en el fondo lo que no funciona. Eso no falla", comentó. "Es algo del interior, eso te lo dice. Pero, cuidado: debes dejar nacer lo que te cuentas a ti mismo, lo que te dices a ti mismo todos los días. Uno tiene que nacer, es lo único cierto, como la muerte. Tu hijo, el que me has contado que llegará, deberá nacer. Así, todo poema debe salir. Todo comienzo nos lleva a algo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me habló de todos aquellos jóvenes que le llevan sus poemas. Algunos los lee, la mayoría los guarda para siempre o los pierde. Los consejos suelen estar basados en sus modos de ver la poesía, casi nunca en la lectura fundamentada de los textos sobre los que le piden comentario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No leer demasiado, vivir mucho: eso es lo que suelo decir. Mucha lectura envejece a la imaginación”.&lt;br /&gt;Ya en la mesa del restaurante, en espera de ir a su cena, Gonzalo habló de sus padres y me preguntó sobre los míos. Sensible al tema de los muertos en la junta de sombras que suele ser una familia me recordó lo que ya alguna vez me había dicho: para recordar a su madre muerta se tocaba la muñeca en busca del pulso arterial en el que galopa, hasta el fin, la misma sangre de la que le dio la vida. Me conmovió hasta las lágrimas escucharlo de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me despedí con la certeza de que le acompañaría, ya desde el público, en sus días en el Tecnológico. Tal cual ordenamos sus papeles, así les dio lectura en sus presentaciones. Una frase, de muchas reflexiones que hizo, subsiste en esta noche de vigilia: en la escala de lo eterno, todo es efímero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la conferencia magistral, Gonzalo pareciera haber ampliado su respuesta a mi pregunta: "Todos somos poetas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Todos nacemos poetas, lo que pasa es que luego el don se disipa, se pierde con los años. Eso de la poesía funciona muy bien en los niños", dijo. "¡Hay imaginación, amor loco, libertad! Lo que nos queda es conservar el ser humano libre, libérrimo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos nacemos poetas, repitió, pero el tiempo se encarga del resto: o sepulta al verso que hay en el interior de uno o lo consolida, lo enaltece. Por eso, dijo, él ama a la juventud, a los niños, semillas de la belleza, del don de existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los jóvenes, ¡ellos son los únicos que salen intactos del abismo; los que salen sin rasguños del borde del océano! Dicen misterio y son ellos misterio, y ríen con el descaro de los 15 años. Los hechiza el peligro, aman y fosforecen. Apuestan a tener mil ojos y orejas, no es cierto para ellos que tengamos cinco sentidos. ¡Son 5 mil!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emocionado, el autor de "Del Relámpago" siguió en su descripción de esa juventud que no cesa, la infinita, la que no pierde el asombro nunca: ellos olfatean lo invisible más allá del número, agregó. Son lozanía y arden. Dan sus vidas por otras vidas porque van al frente cantando. Al martirio, incluso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguió con su elogio a la juventud y contó una anécdota: tendrían él y una chica cerca de 15 años cuando nadaban en el mar del Pacífico, "un paisaje hermoso con gaviotas" cuando se tiraban ambos de cabeza sobre el roquerío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡Qué grado de desafío, miren qué inocencia preciosa casi hasta el descaro!", dijo. "No hay que perder la temeridad. Uno vive amarrado, atosigado, envenenado. No hay que caer en eso".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento se autodenominó "hombre que no sólo hace versitos", sino que está presto "a las grandes mudanzas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repetiría lo que me dijo en entrevista y que complementa, aunque pareciera contradicción, su idea sobre la escritura en el joven: nada de inútil desenfreno o dictado automático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Freno, freno y más freno; poda y más poda, para que el árbol crezca. Eso le falta al escritor de nuestra América y del mundo en general: poda, pensar, rigor, pero no tanto como ahorro por ahorro en materia de poesía. Por algo se hace con palabras".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente hoy El Clarín publica una entrevista con Gonzalo. El reportero le hace la pregunta: ¿Qué le diría a un chico que quiere ser poeta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Que se demore. Que no vaya con ninguna prisa en el juego. La apuesta es difícil ya se sabe. Como todas las apuestas. La apuesta de decir mundo desde la sílaba, desde la palabra, es difícil. Entonces que no tenga apremio, que se demore, que lea y que relea y que se equivoque. Que no aspire a nada y que jamás huela, o intente oler, olfatear desde lejos, la palabra fi-gu-ra-ción, éxito. Esa es la trampa. Eso hay que decirle al muchachito".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conferencia de aquel día terminó y los chicos, amorosos, se le acercaron para los autógrafos. Estaba feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El tiempo no existe”, le dije en un momento que nos encontramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No existe, desde luego”, respondió y se acomodó la boina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;PD. Estoy a días de abandonar el centro, la zona en la que viví casi nueve años. El caos, el irremediable desorden de una mudanza de este tamaño, ya no es para mí lo que era.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;A NOVALIS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sol, ¿y allá? ¿Es octubre&lt;br /&gt;sobre los muertos? ¿Hay estrellas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuatro&lt;br /&gt;son como entonces las mudanzas del hombre&lt;br /&gt;para ser?, nacer, des-&lt;br /&gt;nacer, esperar ahí en el aire&lt;br /&gt;10.000 años, reaparecer&lt;br /&gt;aquí durmiendo?&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-115908947745555845?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115908947745555845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115908947745555845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/09/mudanza-i.html' title='Mudanza I'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-115436372891227866</id><published>2006-07-31T19:29:00.000+03:00</published><updated>2006-07-31T19:35:29.523+03:00</updated><title type='text'>Sin título</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/2376811.0.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/2376811.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre. Aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días, juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios... &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;Gibran Khalil Gibran &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-115436372891227866?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115436372891227866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115436372891227866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/07/sin-ttulo.html' title='Sin título'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-115305836581768299</id><published>2006-07-16T16:55:00.000+03:00</published><updated>2006-07-16T17:00:51.663+03:00</updated><title type='text'>Acción mutante</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/superman-superman07.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/superman-superman07.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Yonquis del recuerdo&lt;br /&gt;Álex de la Iglesia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra posibilidad considerablemente sincera y no menos dramática de titular este artículo era "¡Ayúdenme, me estoy haciendo mayor!", pero algo me ha dicho que debo preservar algo de dignidad antes de que desaparezca totalmente. Ayer fui a ver Superman Returns como tantos otros padres, intentando encauzar los deseos de mis hijas hacia algún tipo de visionado que no se centre exclusivamente en Clifford, el perro rojo gigante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que era yo el que quería ir y utilizaba a mis hijas como débil argumentación de apoyo, difícilmente justificable. La pequeña empezó a llorar nada más comenzar y mi mujer entraba y salía del cine con ella en brazos de manera intermitente. Lo terrible atrae y fascina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, intentaba explicar a la de cuatro años qué estaba pasando en la pantalla, sin demasiado éxito. ¿Ya la has visto? Me preguntaba. Yo le decía que no. ¿Y por qué te la sabes? ¿Por qué me la sé? Porque esto es un remake. ¿Un qué? Un... Eh... Es una película que la hacen dos veces. ¿Por qué? Si ya está hecha, ¿por qué la vuelven a hacer? Aquí ya, directamente, pasé de responder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni yo mismo soy capaz de entender este enigma difícil de explicar. Tengo algún tipo de confusa intuición, pero avanzar en este terreno sin una vestimenta adecuada, sin guantes ni katiuskas, puede terminar salpicándome. Lo primero que evidentemente surge como obvio en mi maltrecho cerebro es que no hay nada nuevo bajo el sol, ni siquiera por encima de él. &lt;strong&gt;Conocer es recordar, el futuro es tan sólo un pretérito maquillado, maquillado digitalmente. Nosotros no queremos descubrir, queremos volver a un lugar en el que tan sólo parezca que no hemos estado.&lt;/strong&gt; La misma música, casi el mismo actor, la misma historia, el mismo mapa, el mismo problema de terrenos... Eso sí, todo con mucha menos gracia. El humor no se lleva. Ha sido extirpado como un tumor del celuloide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kevin Spacey no consigue hacernos reír como Gene Hackman. No consigue ni ser simpático, ni darnos miedo. ¿Se han fijado en el careto de Superman en el póster? Imagino un centenar de ejecutivos de los estudios discutiendo cada poro de la piel de esa foto para que no moleste a nadie, hasta convertirlo en un polvorón inexpresivo, una especie de torta de mazapán caliente. Nuestra mente transforma rápidamente la película de Richard Donner en un clásico, en una joya de la cinematografía, y a Christopher Reeve en el mejor de los actores cuando vemos esta irreprochable y demencial caricatura con resonancias cristológicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha querido resucitar a Christopher Reeve con magia negra, y el resultado es un zombi. Superman vuela sin ganas, no se lo cree, sabe que está colgado de un cable delante de un croma verde. Por muy alto que vuele el bueno de Brandon Routh, le veo el cable. Y si disfrutábamos de la timidez de Clark Kent, ahora su actitud resulta bochornosamente lamentable. No sólo la gracia, el color también tiende a desaparecer. Las botas de Superman no son rojas, son granates. Todo es un poco dark, se le ha adherido el look oscuro de Batman, para recubrir el conjunto con un barniz más maduro y aburrido. El Daily Planet tambien ha caído infectado por el peligroso virus gótico. Sí, hay que fijarse hasta en la licra del traje, que ahora tiene una extraña textura, para asemejarse al tristemente nuevo traje de Spiderman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ejecutivos de los estudios son alquimistas, chamanes de la superproducción, elaborando minuciosamente un bebedizo que nos arrastre al cine. Pon un barco hundiéndose, como en Titanic. Échale un poco de E.T. al final. Superman muere y resucita como en E.T. Recordamos la pasión bíblica de Encuentros en la tercera fase, hasta repetimos los diálogos del extraterrestre: estaré aquí, siempre. Lois Lane tiene tan pocas ganas de hacérselo con Superman como con el muñeco de Carlo Rambaldi. No es de extrañar, porque, como le pasa a Spiderman, en varias tomas advertimos claramente que se trata tan sólo un muñeco informático. Añoro, oh Dios, perdóname por decir esta ignominia, añoro el efecto óptico. Me gustaba tanto la superposición óptica... La química, el laboratorio. Me gustaba el mundo analógico... ¡Dios, la moviola! Me volvía loco la moviola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo antes no era así, antes me reía del que reivindicaba a Burt Lancaster y a Tourneur para desprestigiar a Indiana Jones y a Spielberg. Con la edad yo hago lo mismo... Soy un viejo, un yonqui del recuerdo. Soy como el gran Garci, cuando enumeraba la lista de futbolistas: Zarra, Panizo, Gaínza... Dios nos perdone. Ellos, los ejecutivos de los estudios, han hecho esa maldita película para mí, para que lleve a las niñas. Les da igual que luego no me guste, porque ya he llevado a las niñas. He caído en su trampa mortal. He inoculado el veneno en mis hijas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amigo Reeve, tú que eres santo, tú que sí ascendiste a los cielos, ayúdame a olvidar mi enfermedad, ayúdame a olvidar que sólo deseo recordar. Pero ya es tarde. Hemos perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejémonos arrastrar por el maelstrom (remolino). Repitámoslo todo, una y otra vez. Batman comenzará y comenzará, y el Poseidón se volverá a hundir, como en un eterno retorno de lo mismo, pero diferenciado digitalmente. Y nosotros bailaremos en ese círculo ominoso una danza sin fin, como muñecos digitales, al son de un Dios ciego e idiota, que blasfema y farfulla en el centro de toda infinitud. El gran ejecutivo, el abogado diabólico que maneja el mundo desde el principio de los tiempos, absorberá nuestras almas, y como marionetas, acudiremos al cine sonriendo con nuestra alegre jeta de madera. Prisioneros en el fondo de la cueva, veremos pasar las sombras de unos muñecos delante de nosotros, y creeremos que eso es la realidad, encadenados para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Tomado de El País&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-115305836581768299?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115305836581768299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115305836581768299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/07/accin-mutante.html' title='Acción mutante'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-115237676851580086</id><published>2006-07-08T19:31:00.000+03:00</published><updated>2006-07-08T19:50:02.496+03:00</updated><title type='text'>Crónica del aire</title><content type='html'>César tocó el claxon a las cuatro en punto de la madrugada. Llegó en una camioneta cuya renta, por alta, resultó insólita para la empresa. La misión, sin embargo, era compleja y hasta cierto punto desconocida: ascender hasta Puerto del Aire, el ejido más remoto de la entidad en la que se ubicaría una casilla federal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abordé en punto. Claudia me despidió antes y le di un beso a mi hijo dormido. Me duele tanto dejarlos. Así sea cuestión de horas, sobre todo si sé de antemano que no tendré comunicación con ellos. Puerto del Aire está a una altitud sobre el nivel del mar que desconozco, pero que impide toda transmisión por estar rodeada de las montañas de Zaragoza. Así me lo contaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en el camino César y yo intercambiamos discos y pareces. Íbamos contentos. Se trataba de acompañar al capacitador del IFE hasta la intrincada comunidad y brindar así un producto distinto al recuento eterno en las casillas y las crónicas de los festejos y las derrotas de hombres y mujeres que, de cualquier manera, se enriquecerán a costa del erario y no resolverán nunca sus necesidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan sabrosa fue la conversación que las cuatro horas a Aramberri, interrumpidas sólo por la compra de latería y demás comestibles en un local, se fueron raudas. Llegamos a la casa de Juan Antonio, un hombre de casi cuarenta años, de estatura pequeña y complexión menuda. Él sería nuestro Virgilio hasta la zona amurallada por la piedra. Antes, dijo, debíamos pasar por Francisco, otro capacitador como él, que iría a Rosillos, una comunidad a la que se tarda en llegar lo mismo que a Puerto del Aire, sólo que con muchísima menos dificultad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre, gordo y de baja estatura, salió de su casa a la que hasta hace unas pocas horas había llegado a dormir. Músico de un grupo, traía los ojos enrojecidos y un intenso aliento a vino. No dijimos nada, sólo bromeamos por la desvelada que traía a cuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avanzamos a Zaragoza y, de allí, a Tepozanes, el ejido del que Francisco partiría con un guía de mulas hasta Rosillos. Durante el camino nos veníamos riendo de otro capacitador que no se quiso ahorrar el viaje en auto hasta Tepozanes porque tenía invitados e iba a tomar caldo en la comida. ¡Cómo nos reímos de él! Decíamos que ese caldo le iba a salir el más costoso de su vida de tanto que iba a caminar. Y así era: de Zaragoza a Tepozanes serán acaso 20 kilómetros de angosto camino que bordea acantilados sin fondo. Francisco nos contó el accidente de hace unos años de un hombre que perdió el control de su camioneta y fue a matar al final de su estrepitosa carrera a su esposa e hijas. Él quedó vivo. Dicen que quedó trastornado y está en Monterrey. La operación de rescate duró un día con su noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El guía de mulas de Francisco ya lo esperaba al llegar a Tepozanes. Le ayudó a montar la mula, amarró fuerte los paquetes electorales en la otra bestia e hicieron el ademán del adiós para nosotros cuando ya habían avanzado algunos metros. César y yo nos preguntamos entonces si los volveríamos a ver al final del ejercicio electoral. Juan Antonio dijo que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorrimos los cinco o siete kilómetros que faltaban hasta El Refugio, del cual partiríamos hacia Puerto del Aire. En eso comenzó a llover. Decidimos que la camioneta podría entrar con facilidad, siempre y cuando salváramos una empinada difícil. Así lo hicimos, pero al poco quedamos atascados. Por un momento pensé que aquello iba a ser pasajero, acaso unos minutos de operaciones para sacar la camioneta del vado en el que había caído. Fue imposible. En eso llegaron Isaac, el guía de mulas de Juan Antonio, así como el funcionario de casilla de Puerto del Aire, Rogelio, y el representante de la Coalición por el Bien de Todos, Sabas. Entre todos intentamos sacar la camioneta del trecho, con cuerdas y tirantes, bajo la intensa lluvia, con el barro hasta las espinillas y un fuerte dolor de cabeza de parte mía y, claro, mucho frío. Así se nos fueron tres horas y media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí que debíamos continuar. La cobertura era lo importante. Atamos nuestras cosas a las mulas y comenzamos a las cinco de la tarde el ascenso hacia Santa Martha, comunidad intermedia entre El Refugio y Puerto del Aire. Durante el trayecto pudimos apreciar la espectacularidad de verdes escenarios, recién llovidos, llenos de animales. Mi hijo habría sido feliz en aquellos lugares. Al llegar a Santa Martha, sin embargo, apenas habíamos recorrido la mitad de los más de 20 kilómetros de camino. El esfuerzo había sido enorme, no sólo porque el camino está destruido y el barro te obliga a dar un paso y retroceder medio, sino porque tanto los ascensos como los descensos son pronunciados y no es fácil avanzar sin resbalar, caer entre piedras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para colmo, error natural, el agua se nos había quedado en la camioneta. Los campesinos pudieron avanzar serenamente, nosotros no. En mi caso, cada paso era un esfuerzo descomunal. Fumador empedernido, supe precisamente en Santa Martha que la otra mitad del camino sería, literalmente, un infierno. Sin agua, peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, de cuatro horas que dura el viaje, nosotros íbamos en la tercera con expectativas de hacer cinco en total. Finalmente fueron más de seis. A más de cinco kilómetros de distancia de Puerto del Aire, mi debilidad era tal que tenía que sentarme con frecuencia. Empapado, deshidratándome, ante caminos sinuosos y en franco ascenso, hubo ocasiones en que veía alejarse al grupo y, tras de él, las cortinas de neblina. Como en las películas. Me sentía triste por mi incapacidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última hora y media fue quizá uno de los momentos más difíciles de mi vida. César y Juan Antonio nunca me abandonaron, por supuesto, pero debían apretar el paso y verme a la distancia si queríamos llegar. Los demás ya nos habían dejado muy atrás. Así llegó la noche, brilló la luna y pronto la luz de ésta también desaparecería si no me esforzaba. Pero no podía más. Muchas veces me desvanecí, otras tantas me recostaba en el barro mojado a descansar hasta quedarme dormido por minutos e incluso soñar. La voz de César me sacaba de aquel viaje interior y me obligaba a continuar. En mi caso, eso ya era imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces que mi compañero tomó una decisión que hasta mucho después conversamos y que seguramente le llevó un enorme esfuerzo: me tomó de la camisa, por la espalda, y me empezó a sobrellevar entre aquellas veredas que no eran veredas y entre aquella humedad e imperio del barro. Yo ya alucinaba, pedía agua en todo momento, lo que no había, y me resbalaba continuamente. Casi no sufrí caídas porque César me llevaba como muñeco dirigiéndome entre la oscuridad más profunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guiado únicamente por una pequeña linternilla que llevaba consigo Juan Antonio, César me llevaba al vuelo sobre piedras descomunales. Dice que deliré, que veía cosas, que escuchaba ruidos y que los ojos se me iban hacia atrás. Que sólo pedía agua y parar. Que me dejara recostado y que continuaría al amanecer. Pero él nunca me dejó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un par de campesinos nos salieron al encuentro en la noche, venían detrás, y César les gritó si traían agua. Lo negaron, pero uno de ellos sacó un bote de refresco que bebí de inmediato, sin que la sed se apagara ni siquiera un poco. Mi compañero insistió en pagar la bebida y continuamos el camino. Al cabo de algunos metros, Juan Antonio nos dijo que ya no nos preocupáramos, que habíamos llegado a Puerto del Aire. Pero yo sólo veía oscuridad, acaso alguna luz perdida en aquel velo grueso. Nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de cerrar los ojos, escuché ladridos de perros. Cuando los abrí ya estaba al interior de un tejabán muy pequeño, muy modesto, en el que la que luego sabría era la esposa de Isaac, el guía de mulas, cocía en un fogón al centro los huevos con salsa, los frijoles, las tortillas de maíz. Todos ya se encontraban allí, sentados junto a mí, mirándome absortos y con preocupación. Yo sonreí. Pedí agua y me tomé cuatro vasos cuyo contenido la mujer sacó de una tina. Al poco, me obligaron a comer un taco. Dice César que tras la cena todos comentaron los detalles del viaje, pero yo daba prolongadas dormitadas. Cuando me lo contaron, me sentí triste y profundamente indefenso, pese a estar en lugar seguro y cálido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso me conmoví más cuando mis compañeros me comentaron que, apenas entrando en aquella cocina, un fuerte chubasco se desató sobre el ejido. De haber caído, nosotros en camino, seguramente hubiésemos tardado mucho más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dormimos en un tejabán al lado de la cocina, donde usualmente se acuestan sobre tapetes las niñas de Isaac. Ellas se fueron a dormir con sus padres. Nosotros despertamos muy temprano, con el canto de los gallos. Como habíamos tomado un medicamento para dolores musculares nos levantamos sin grandes complicaciones. Yo me sentía, curiosamente, tranquilo y bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir del tejabán descubrí alrededor un escenario insólito que no había apreciado por la noche: rodeados de sierras, apenas unas veinte o treinta tejabanes conformaban Puerto del Aire. Muchas de las parcelas se asemejaban a cultivos orientales, ya que se encontraban en las faldas de las lomas. Al salir, la esposa de Isaac nos invitó a desayunar tacos con papas fritas, frijoles y queso de cabra. Aún me encontraba débil, así que comí sólo uno. Al terminar nos dirigimos a la Escuela Primaria Lázaro Cárdenas en la que se llevaría a cabo la elección. Allí se encontraban ya los funcionarios de la Comisión Estatal Electoral, que intentaban poner en práctica, solos, lo establecido por los capacitadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonriente como es, él nunca pierde la sonrisa, Juan Antonio llegó y de inmediato resolvió dudas. Puso también en pie las urnas y la mampara de la elección federal, y pegó en el muro exterior de la escuela la lista nominal: apenas 138 electores, la mayoría provenientes de ejidos lejanos a Puerto del Aire. De hecho, el primer en llegar fue don Ricardo, un viejo muy viejo que llegó fumando, tan tranquilo, tras un camino de casi tres horas de una comunidad aledaña, aunque desesperado porque había dejado sus chivas a merced de un coyote y porque se le habían acabado los cigarros Argentinos. Le obsequié los míos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerca de la una de la tarde y viendo que la concurrencia ya declinaba, César y yo decidimos iniciar el regreso hacia Zaragoza, a donde llegaríamos a un cibercafé para transmitir la historia y las imágenes. Nos despedimos de cuanta gente nos encontrábamos en el camino. Nos saludaban con afecto: curiosamente ya todos estaban enterados del vía crucis con estaciones y todo que habíamos emprendido para llegar al ejido. Yo les respondía con bromas. Con afecto aún recuerdo sus palabras de agradecimiento y cariño por haber llegado hasta allí, última estación para cualquier viajero. Nos pedían mucho que reflejáramos su miseria e inaccesibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el mal de dos mulas, las encontramos y le pedimos al guía que nos condujera montados en ellas hasta El Refugio. El hombre se lo pensó dos veces, pero al final aceptó a cambio de una buena paga. Yo nunca había montado ni siquiera un perro. En los primeros minutos la cabalgata resultó complicada, pero al paso del tiempo me fui acostumbrando y hubo momentos en que me sentía colonizador en tierras bárbaras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lomos de mula, me quejé tanto como seguro Sancho lo hizo en el camino, detrás de su Quijote, pero sólo así pude apreciar lo recorrido un día antes a pie. Había sido una hazaña no propiamente mi andar, sino la espera de Juan Antonio y la compañía de César. Eran tantos kilómetros y tantas las subidas y bajadas, los caminos hechos pedazos, que no sé bien a bien cómo pude llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasamos por nuestra camioneta aún varada en el banco de barro y nos despedimos de ella con la intención de volver al día siguiente. Llegamos por fin a El Refugio, donde un jovencito de la comunidad nos llevó en su camioneta hasta la cabecera de Zaragoza. Percibí que, contrario a sus viejos, él daría cualquier cosa por recorrer el mundo y estar lejos de la tierra que le vio nacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos por fin al cibercafé repleto de chicos enviados por el alcalde para monitorear las elecciones. No sin complicaciones, la mayoría alternaba sus reportes con el chat y los gritos, enviamos nuestro material y en eso llegó el alcalde, a quien le pedí el favor de echarnos la mano con una camioneta de doble tracción en ambos ejes y algunos hombres para sacar nuestro vehículo. El hombre aceptó de buena gana y recordó que él era el único político que había subido en varias ocasiones a Puerto del Aire por su labor de profesor rural. Quedamos en vernos al día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso llegó Juan Antonio, lo que me dio un gusto enorme. Acompañado por Isaac y sus mulas, el capacitador pudo bajar hasta Santa Martha con los paquetes electorales. Allí esperó hasta las nueve de la noche que llegó una camioneta del municipio. Llegaba a Zaragoza buscando ahora un aventón hasta Aramberri, donde tenía que entregar las urnas. Me pareció fácil acudir a la Presidencia y preguntarle al alcalde si podría echarle la mano a mi amigo. El funcionario aceptó de buena gana, en tanto no le respondían llamadas de Monterrey y meneaba su nescafé con una cuchara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una granadera se apostó a las afueras de la presidencia y así vi partir a mi compañero esa noche del 2 de julio. De alguna manera le había podido corresponder a su guía y paciencia para conmigo durante el viaje de ascensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras César terminaba de enviar sus imágenes aproveché para ir por la cena a un restaurante pequeño a unas cuadras del cibercafé. Los comensales veían la televisión y así me pude enterar de la ligerísima ventaja de uno de los candidatos a la presidencia. Salí con la cena y caminé aquella noche por las ya solitarias callejuelas de Zaragoza. Qué paradójico: mientras el país se mantenía en vilo por los resultados electorales, yo caminaba únicamente conmigo entre la oscuridad de un municipio rural. Me sentía bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;César y yo llegamos a un hotel cercano, cenamos y dormimos inmediatamente. Desperté antes que él y recordé su esfuerzo para conmigo. Aún hoy no sé si otro compañero lo hubiese hecho. Nos alistamos para ir al Palacio Municipal y esperar la ayuda para sacar nuestro vehículo. Fue hasta cerca del mediodía que al fin salimos de Zaragoza rumbo a El Refugio. Íbamos en la caja de una camioneta con varios hombres, algunos campesinos, otros guías de mulas, entre ellos el que había llevado a Francisco, el primer capacitador, a Rosillos. Nos entretuvimos la hora y media del viaje con los chistes inocentes y las gracejadas de aquellos hombres. Uno de ellos, con una bolsa enorme de pan de dulce para sus hijos al lado, bromeaba que cuando fuera alcalde abriría túneles entre las sierras para que los niños y las mujeres (y los reporteros sin condición) llegaran a los ejidos distantes sin grandes esfuerzos. Todos nos carcajeábamos de buena gana. Me pregunté entonces cómo podían sobrevivir sin tener a la mano un buen libro, una exquisita película en casa, ir a un museo o ver series de televisión. La respuesta me llegó enseguida: porque la vida no consiste en eso, repetí. Va más allá. Es otra cosa que yo apenas intuía. Era como votar en el ejido más remoto del estado y salir feliz tras ejercerlo. Era, pues, como la ayuda que César me había prestado, la que ellos nos darían al sacar la camioneta del barro. Ésa era la vida. No lo había entendido tan claramente como en ese momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hora nos costó sacar la camioneta, porque de inmediato comenzó a llover y tuvimos que hacer diversos maniobras de jaloneo con las cuerdas, ya que o una camioneta se nos iba al arroyo o la otra patinaba y se volvía a atascar. Finalmente, mi compañero y yo pudimos iniciar nuestro regreso en carretera, en tanto aquellos hombres, prestos y esforzados, se montaban de nuevo en la caja del otro vehículo y continuaban su camino, ya muy tarde, más allá de Puerto del Aire. Seguro les cayó la noche. Pienso hoy mucho en ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos cerca de las nueve o diez de la noche a Monterrey. La carretera fue larga aunque nos entretuvimos conversando los detalles del trabajo y escuchando música. Al final le obsequié a César los dos discos que traía de Pink Floyd y que él le habían gustado. Me insistió en que la ayuda que me había brindado me la hubiera dado cualquiera, pero aún hoy no estoy del todo seguro. No todos los días se cuenta de esa manera con amigos así. Curiosamente ahora recuerdo que muy niño, quizá de ocho o nueve años en una excursión, me desbarranqué antes de llegar al Puerto del Aire que se ubica en el municipio de Santiago. Perdí pisada, caí y recorrí como bólido sesenta metros de veredas llenas de piedras, árboles inmensos, magueyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a la carretera, desperté de la inconsciencia con la sensación de que apenas íbamos a iniciar el viaje. La realidad era que tenía al párpado izquierdo partido en dos, heridas en todo el cuerpo y una descalabrada escandalosa. Mis amigos, todos chicos, al verme caer raudo por la sierra, aventaron sus mochilas, corrieron en pos mío, aunque algunos se fueron a estrellar contra árboles o caer encima de arbustos con espinas. En este momento, al escribirlo, vuelve el sentimiento de la indefensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegaron al fin, mis amigos se desgarraron camisetas, me vendaron como pudieron y me confortaron como hermanos. Otros fueron a pedir ayuda precisamente al Puerto del Aire de allá. Una camioneta me llevó a un centro de salud y, de allí, en ambulancia al Hospital Universitario. De aquel suceso guardo cicatrices y un párpado del que no brotan cierto número de péstañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche del 3 de julio, Claudia y Patricio me recibieron con cariño y miraron curiosos mis ropas y cambios completamente enlodados. Nos sentamos a conversar el viaje y a enterarme de una exposición de los dibujos de mi hijo en un museo. A mí, al paso de las horas, me empezó a embargar una debilidad grande, ese conocido sentimiento de indefensión que me había surgido al llegar a Puerto del Aire y que hasta entonces me resultaba ajeno. No dudo que al contar esto surja el humor involuntario, qué crónica no lo tiene, pero es tal cual lo pienso y siento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, esa noche caí en la cuenta que no había leído nada, que no había escrito nada excepto la crónica cuyo protagonista, regla de oro, fue el propio Juan Antonio. Entendí que lo único que había hecho todos esos días había sido ver paisajes impresionantes, escuchar la oralidad de un pueblo al que las elecciones ni le van ni le vienen como a los de la ciudad y hablar con ellos sobre aspectos para ellos habituales, pero para mí monumentales: cargar la camilla de un enfermo durante tres días, desde Puerto del Aire hasta El Refugio; sepultar a sus muertos en la cima de una loma a la que rozan las nubes, la lluvia constante, el cantar de los gallos, la cosecha modesta y siempre verde, el placer de fumar, beber agua fresca, comer tortillas recién amasadas, amar a sus mujeres con amor natural. Hablé con esa gente sobre sus hijos, sanos y curiosos; sobre sus mujeres, esforzadas y tenaces. Sobre los mismos hombres, entregados a su destino, devotos, conocedores de un camino que para mí fue eterno, pero que para ellos es sendero de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy es 8 de julio. El debate postelectoral continúa y mientras una parte del país celebra, candoroso, sin escuchar con atención las protestas crecientes, la otra parte se alista para tomar las calles e ir por lo que consideran suyo y arrebatado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, en cambio, miro por mi ventana hacia la dirección que me llevaría a Zaragoza y, de allí, a Puerto del Aire. No sé exactamente qué nació en mí tras este viaje previo a las elecciones, durante éstas y al día siguiente. Sé que moralmente he quedado comprometido con algo. No sé cuándo cumpliré lo que creo un deber. Quizá nunca lo haga y la ciudad me absorba de nueva cuenta, sus trivialidades, sus intereses. O quizá sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá, en cambio, donde el sol nace primero que en todas partes y los hombres aguardan su salida desde horas antes con una taza de nescafé en la mano, la vida se abre paso de manera distinta. Lejos de los conflictos, las ambiciones y la puerilidad, viven de a de veras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pregunto cuándo volveré a Puerto del Aire.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-115237676851580086?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115237676851580086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115237676851580086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/07/crnica-del-aire.html' title='Crónica del aire'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-115158930493581763</id><published>2006-06-29T16:49:00.000+03:00</published><updated>2006-06-29T16:55:05.363+03:00</updated><title type='text'>De El Libro de la Imaginación XIII</title><content type='html'>Cada día otorgo menos valor a la inteligencia. Cada día soy más consciente de que sólo al margen de ella puede rescatar el escritor alguna parcela de sus impresiones pasadas, es decir, alcanzar algo de sí mismo y también la única materia del arte. Lo que la inteligencia nos devuelve con el nombre de pasado no es tal. En realidad, al igual que sucede con las almas de los difuntos en ciertas leyendas populares, cada momento de nuestra vida, tan pronto muere, se encarna y se oculta tras algún objeto material. Y allí permanece prisionero, eternamente prisionero, a no ser que demos con el objeto. A través de éste lo reconocemos, lo llamamos, y queda liberado. Es perfectamente posible que el objeto donde se oculta -o la sensación, ya que, con relación a nosotros, todo objeto es sensación- no lo encontremos jamás. Y así, hay momentos de nuestra vida que nunca resucitarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Marcel Proust. Contra Sainte-Beuve. Recuerdos de una Mañana&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-115158930493581763?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115158930493581763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115158930493581763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/06/de-el-libro-de-la-imaginacin-xiii.html' title='De El Libro de la Imaginación XIII'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-115026308267397783</id><published>2006-06-14T08:22:00.000+03:00</published><updated>2006-06-14T08:33:54.556+03:00</updated><title type='text'>Tiempo para recordar a Sandra</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/RETRsandrarenal.gif"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/RETRsandrarenal.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Grabábamos una mesa redonda para la web unos amigos y yo cuando de pronto uno de ellos, Divagador, comentó que había descubierto una editorial interesante: Media Vaca. Terminamos la charla y, ya por la noche, busqué el sitio del sello que resultó español.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, para mi sorpresa, descubrí que en su catálogo se encontraba un libro de Sandra Arenal, su clásico "No hay tiempo para jugar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque sé de la importancia de Sandra, no le conocí personalmente, como tampoco conocí a otras personalidades claves de nuestra cultura. Por ello, reproduciré íntegro el texto escrito por su hija, Sandra Maldonado Arenal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;De esencia rebelde, estudió hasta la vocacional, afiliándose a las juventudes comunistas y participando en diversos movimientos estudiantiles y de apoyo a las luchas populares. Interrumpió sus estudios para casarse en 1954 con el profesor Edelmiro Maldonado Leal, maestro normalista y miembro del Partido Comunista Mexicano.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Por circunstancias de salud de su esposo deciden transladarse a la ciudad de Monterrey, Nuevo León, donde Sandra, siempre desde la trinchera de las bases, se preocupa por las mejoras de la vida colectiva, contribuyendo a la apertura de un Jardín de Niños o a la colocación de vialidad adecuada, y reclamando mejores salarios para el magisterio. Participa en definitiva en numerosas actividades de lucha en favor del pueblo y sobre todo de los infantes. Su amor por los niños y su incansable deseo de superación la llevan a estudiar para educadora en 1971, siendo ya madre de cinco hijos, algunos de ellos adolescentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mismo tiempo, el deseo por expresar de manera escrita los sentimientos y las voces de su pueblo la animan a incorporarse a diversos talleres literarios. En 1976 participa en el certamen de Literatura “Makarenko” de la Normal Superior del Estado, obteniendo el primer lugar con su novela “Vidas Ásperas”, que editaría la misma Institución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los temas que ocuparon a Sandra como investigadora, así como su propia biografía, son reflejo de los acontecimientos que le tocó vivir. Se suele decir que somos el resultado de nuestra historia y de nuestras circunstancias, y en el caso de Sandra Arenal la afirmación no puede ser más cierta. Al hacer el repaso de sus publicaciones obtenemos la fotografía de una época. Ya desde sus primeras investigaciones recurre a una escritura de carácter testimonial y reivindicativo para dar voz a los marginados, los desprotegidos y olvidados. Es por el año 1983 cuando, tras la investigación de un trágico accidente en la zona carbonífera de Coahuila, aparece su primer texto, editado en coproducción por Lega editores, Información Obrera y Macehual de la Ciudad de México. “Barroterán: crónica de una tragedia” narra el peregrinar de las viudas de los mineros en sus reclamaciones a las diversas autoridades. Sandra no sólo les da voz, sino que permanece a su lado y les apoya en su lucha. Es una más, como diría ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1985 viaja a la frontera norte del país para documentar su libro “Sangre joven: las maquiladoras por dentro”, donde ofrece, a través de la palabra de las mismas trabajadoras, un panorama de las condiciones de explotación y abuso en que laboran. Este libro fue publicado por la Editorial Nuestro Tiempo en 1986 y tuvo una segunda edición en 1989.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deseo de denunciar la situación de desigualdad e injusticia de la clase trabajadora la lleva a elaborar “En Monterrey no sólo hay ricos”, en el que apunta a la esencia del Monterrey industrial: los obreros, empleados profesionistas y técnicos que participaron en la construcción de la llamada “capital industrial“ de México. La edición, de 1988, estuvo también a cargo de Nuestro Tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misma editorial la invita a participar ese año en el volumen colectivo coordinado por Alejandra Porras, “Nuestra frontera Norte... tan cerca de EU”, donde narra las vicisitudes de los hombres y las mujeres que han ido engrosando las poblaciones fronterizas en busca del sueño americano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su convencimiento de la necesidad de hacer oír la voz de la gente la llevó a participar en un nuevo proyecto colectivo sobre un fenómeno de la naturaleza que conmocionó a la ciudad de Monterrey: “Gilberto: la huella del huracán”. El trabajo, que pone el acento en el lado humano de la tragedia, fue editado en 1989 por ediciones Castillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que Sandra Arenal amaba por encima de todo era a los niños. Pensaba que su dedicación a ellos a través de su labor profesional como educadora, que nunca interrumpió, no era suficiente. Como en muchas partes del mundo, los niños mexicanos son incorporados al trabajo para mejorar la situación económica de las familias, y sin embargo no gozan de beneficios ni existen leyes que los protejan del abuso de los patrones. Así, durante 1990 y 1991, se dedicó a investigar la situación de la infancia del área metropolitana de Monterrey y dio nombre propio a esos chiquitines que de la noche a la mañana se convierten en el sustento de una prole hambrienta y carente de las mínimas condiciones de vida. “No hay tiempo para jugar” fue publicado por Nuestro Tiempo en 1992, y marcó una pauta en las acciones que Sandra desarrollaría en los años siguientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre 1994 y 1995 forma equipo con otras maestras para llevar a cabo un estudio de campo sobre las niñas y jóvenes que trabajan en el servicio doméstico en el área metropolitana de Monterrey. De esa investigación surge “La infancia negada”, que publica la Universidad Autónoma de Nuevo León en 1997.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Monterrey es una ciudad industrial, polo económico de la región norte de nuestro país, cuya industria se desarrolló alrededor de la Fundidora de Fierro y Acero, pilar de muchas pequeñas industrias y del capital económico de nuestra región. Sandra se interesó por el lado humano de esa mole de acero que durante décadas, hasta 1986, marcó el tiempo de nuestra ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, en 1994, participa en el proyecto PACMYC 94 de la Dirección General de Culturas Populares y publica su testimonial “La flama y el faro”. Distintas voces se congregan alrededor de ese monumento al progreso de nuestra región para hablar de los amores y desamores de una ciudad, y rescatar los sufrimientos que por tanto tiempo guardaron esos fierros herrumbrosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De 1995 a 1996 realiza el rescate de la historia de la Fundidora desde la voz de sus protagonistas. Esta remembranza prescinde de números y frialdades, y son los mismos trabajadores quienes narran lo que significó en su vida y la de sus familias su fuente de trabajo, uno de los principales motores económicos de la ciudad. “Fundidora, diez años después. Para que no se olvide...” fue acreedora de un apoyo de FINANCIARTE para su edición, junto con la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL y el Centro de Información de Historia Regional de la misma universidad, que de esta manera valoraron el esfuerzo de Sandra por conservar nuestras raíces y reconocer nuestro pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Activista incansable, Sandra Arenal participó en diferentes organizaciones no gubernamentales y en numerosos congresos y simposios, destacando aquellos en los que el tema central era el trabajo infantil, como el que en 1996 tuvo lugar en México: “Tribunal Internacional Independiente contra el Trabajo Infantil”. Sandra no se limitó a denunciar abusos e injusticias, sino que trató siempre de formular alternativas. Este objetivo la llevó a fundar y coordinar el Comité pro defensa de los derechos del menor en 1997, organización no gubernamental que presta ayuda en casos de maltrato infantil relacionados con cuestiones laborales. A través de dicho comité planteó muchas de sus preocupaciones en forma de propuestas al Congreso y a otras instancias destinadas a mejorar las condiciones de trabajo de los infantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Niños y mujeres han sido tema central en la vida y la obra de Sandra Arenal al representar los núcleos más vulnerables de la sociedad. En el libro “Mujeres de Tierra y Libertad”, editado por CONARTE, se presentan las vidas de las mujeres participantes en el movimiento que dio vivienda y presencia a miles de marginados urbanos durante los años setenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acérrima defensora de la equidad de género, fue coordinadora del colectivo de Mujeres en Acción, A.C., abanderado de la lucha por la defensa de los derechos de la mujer a través de diferentes publicaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1997 participa como candidata independiente por el Partido del Trabajo para una diputación local. Aunque no resulta elegida, no decae su lucha por un mundo más equitativo y justo, que prosigue con idéntico ímpetu desde diversos frentes. En 1999 recibe un reconocimiento por su activa participación social: “Mujeres: Equidad y Género 1999”. Sandra Arenal fallece el 19 de marzo de 2000 en la ciudad de Monterrey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 2003 la Septuagésima Legislatura del Congreso del Estado de Nuevo León le ha otorgado un reconocimiento In memoriam por su distinguida trayectoria como mujer nuevoleonesa en el 50 aniversario del derecho al voto de la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camarada, esposa, madre, activista, escritora, “mujer de mil batallas”, como muchos la han llamado, perdió la última frente a una terrible enfermedad. Sin embargo, ganó muchas más, consiguiendo que se escuchara la voz de los débiles y oprimidos, la voz de los que no tienen voz, para marcar la pauta en la construcción de una nueva sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;"No hay tiempo para jugar", con ilustraciones de Mariana Chiesa, reúne 50 breves historias de vida de niños y niñas trabajadores de Monterrey. La ficha explica: "La socióloga Sandra Arenal realizó numerosas entrevistas a niños, y en un libro -que sirve de base a esta edición- recopiló algunos de estos testimonios que nos muestran la cara más fea del mundo, la que nunca queremos ver: niños y niñas sin infancia y con responsabilidades de adultos, obligados a trabajar en las peores condiciones, ejerciendo duras tareas a cambio de un magro salario para mantener a sus familias, para costearse los estudios o sencillamente para sobrevivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Maquiladoras, vendedores, prostitutas, albañiles, criaditas, basureros...; para no olvidar en ningún momento que estamos leyendo historias contadas por personas que muchas veces no tienen más de once o doce años, hemos querido incluir en el libro los retratos posibles de estos niños; a partir de fotografías y apuntes tomados en la propia calle, las xilografías de Mariana Chiesa nos hacen presentes los rostros de los jóvenes protagonistas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Navegando en la red, también, descubro una nota firmada por mi compañera Marcela García Machuca, de 1999, en la que reseña un homenaje en honor de la activista: "Sandra Arenal: Una señal de lucha".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Los testimonios habían terminado, las grabadoras de los reporteros estaban apagadas y las cámaras también, en realidad no ocurría nada en el presidium cuando Angélica tomó el micrófono y dijo: "Yo conozco a Sandra Arenal hace 20 minutos y a mí nadie me conoce".&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Angélica había salido a despejarse del curso para maestros que vino a impartir en un museo del centro de la Ciudad, caminaba y al pasar por el antiguo Palacio Municipal, le llamó la atención ver la lona que rezaba "Reconocimiento a tu lucha en favor de las mujeres y los niños".&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Leyó esto justo cuando el hastío, el cansancio y el miedo ponían en la balanza su vocación de trabajar con niños violados.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ese era su panorama interior cuando escuchó de boca de Lídice Ramos y otras activistas de Nuevo León cómo describían el trabajo de una mujer de casi 63 años, que hoy usa un turbante a causa de la quimioterapia, pero que en los 70 agitó su cabello por la aguerridas causas de la época, algunas de ellas jamás abandonadas: la defensa de los niños y la equidad de la mujer.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Un grupo de hombres y mujeres se había reunido en el Museo Metropolitano de Monterrey a dar el Premio Mujeres por la Equidad a Sandra Arenal.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Las organizadoras eran las integrantes del Pacto Plural de Mujeres por Nuevo León.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Qué bueno que estamos en época de cosecha, a mediados de noviembre", dijo Ramos, "y que igual a las campesinas que recolectan el maíz y el frijol sembrados en los meses anteriores, podamos recoger frutos también nosotras".&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;De ese modo recapitularon la trayectoria de Arenal, quien siendo madre de cinco hijos y abuela de ocho nietos, pudo cuidar su casa y luchar por los hogares de los demás.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Así escribió libros como "Vidas Asperas", "Sangre Joven. Las Maquiladoras por Dentro", "En Monterrey No Sólo Hay Ricos", "No hay Tiempo de Jugar" y "La Infancia Negada".&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A las compañeras activistas se les hacía el nudo en la garganta al hablar de Arenal, más de una traía un pañuelo empapado, y a la hora del homenaje musical todos palmearon las canciones revolucionarias que Pepe Charango recordó de los combativos años 70.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Angélica, de 26 años, ya estaba llorando cuando tomó el micrófono, sólo que no le habían salido las lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Hace poco yo dudé en dejar mi trabajo. Mi labor es con niños maltratados, con niños violados.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;"Conozco a Sandra Arenal hace 20 minutos. Salí a caminar para despejarme de las tensiones, de tener que dar algo más a la gente; pero veo a esta mujer que lucha en favor de las mujeres y los niños. Le doy gracias a Sandra por su trabajo. Dios tiene muchas formas de llevarnos al lugar donde debemos estar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre sollozos, Angélica explicó que le había pedido a Dios algo como una señal o fuerzas para seguir trabajando porque tenía mucho miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente le aplaudió, Arenal la abrazó desde su asiento en el presidium.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Activismo en la sangre&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Estas son algunas respuestas de Arenal durante aquel evento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Hubiera podido ser Sandra Arenal otra mujer? ¿Estaba destinada a la vida difícil del activismo?&lt;br /&gt;"Lo traía yo ya en la sangre, los dos abuelos estuvieron en la Revolución, y la familia de mi madre siempre fue gente con ideas de pelear por un mundo mejor. Así crecí yo. No creo que yo me hubiera podido zafar. Un poco era mi destino".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cuál es el mayor logro?&lt;br /&gt;"La mayor satisfacción ahora, en el momento, es haber logrado formar el pacto plural de mujeres. Por primera vez en Monterrey existe una organización de muchas mujeres y de muchas corrientes e ideas, hay del PT, del PRI, de otros partidos, y hay muchas que no pertenecen a ninguno. Y esto hace una fuerza más importante. Siempre habíamos estado solas, y jalaba cada quien por su lado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cuál ha sido la mayor ofensa o el mayor agravio?&lt;br /&gt;"Hay gente que me ha hecho cosas indebidas, pero ni les guardo rencor, ni me acuerdo de ellas, no las tomo en cuenta. Para mí los problemas más importantes son los otros".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pero a nosotras nos han querido denominar las 'aborteras', recientemente, ahora que estamos luchando, y nosotras no somos promotoras del aborto. Nosotros somos partidarias de que las mujeres tengan toda la libertad de hacer lo que consideren necesario con su vida y con su cuerpo". &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Propongo algo: pidamos al sitio &lt;a href="http://www.mediavaca.com/"&gt;http://www.mediavaca.com/&lt;/a&gt; un ejemplar del libro de Sandra y recordémosla como se debe. Extendamos su talento y sueños, preocupaciones e ideales, más allá de este tiempo. Hagámosla vivir más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-115026308267397783?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115026308267397783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/115026308267397783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/06/tiempo-para-recordar-sandra.html' title='Tiempo para recordar a Sandra'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-114982701175725168</id><published>2006-06-09T07:22:00.000+03:00</published><updated>2006-06-09T07:27:00.050+03:00</updated><title type='text'>De El Libro de la Imaginación XII</title><content type='html'>La marihuana me ahorra el trabajo de regresar a mi casa cuando salgo del café a las tres de la madrugada, porque simplemente ordeno: "Que se eche a andar la calle y que mi casa venga por mí", y mi casa se va acercando como un barco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ramón del Valle-Inclán&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Cita robada de &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://elpuertosepultado.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;http://elpuertosepultado.blogspot.com/&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-114982701175725168?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114982701175725168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114982701175725168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/06/de-el-libro-de-la-imaginacin-xii.html' title='De El Libro de la Imaginación XII'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-114936334551141878</id><published>2006-06-03T22:29:00.000+03:00</published><updated>2006-06-03T22:37:18.976+03:00</updated><title type='text'>In the backseat: Apuntes desde una generación en crisis III</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/mafalda.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/mafalda.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Mi candidata.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-114936334551141878?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114936334551141878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114936334551141878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/06/in-backseat-apuntes-desde-_114936334551141878.html' title='In the backseat: Apuntes desde una generación en crisis III'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-114936135078325031</id><published>2006-06-03T21:54:00.000+03:00</published><updated>2006-06-03T22:16:26.810+03:00</updated><title type='text'>In the backseat: Apuntes desde una generación en crisis II</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/burros.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/burros.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es usual que, cuando se les pregunta, respondan lo primero que se les viene a la mente. Por ello, nos dimos una zambullida en los sitios oficiales de todos los candidatos a la Presidencia de México, para buscar en sus plataformas electorales sus propuestas sobre políticas culturales. Oh sorpresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron transcritas, si se encontraron, tal cual aparecen en los sitios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Partido Acción Nacional&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No fue posible hallar en el sitio del candidato, &lt;a href="http://www.felipe.org.mx/"&gt;http://www.felipe.org.mx/&lt;/a&gt;, una alusión a términos como Arte o Cultura. En "El Reto de México", su documento principal de propuestas, no figura el apartado correspondiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Coalición Alianza por el Bien de Todos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Líneas principales&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuidaremos el patrimonio cultural de México. Estimularemos la creación artística desde la educación básica y apoyaremos a músicos, pintores, escultores, escritores, cineastas, y demás creadores&lt;br /&gt;Fomentaremos la lectura, las ferias de libros, la labor editorial, la creación de bibliotecas y archivos.&lt;br /&gt;Ampliaremos la cobertura de estaciones culturales de radio y de los canales de televisión 11 y 22.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Plan de Acción&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La ausencia de una política cultural a mediano y largo plazo a todos los niveles del gobierno es uno de los grandes obstáculos que frenan el desarrollo sustentable en México. Para resolver este problema, proponemos adoptar como principios básicos de política cultural, la equidad, la democracia y la defensa de la soberanía y para su realización presentamos el siguiente plan de acción:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Primero:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Se realizará un Gran Diálogo Nacional Sobre Cultura, a nivel municipal, estatal y federal al que se convocará a los creadores, agrupaciones sociales e instituciones privadas interesadas en la cultura y a la sociedad en cada nivel para elaborar una Ley Nacional de Cultura que, inicialmente, incluya los principios y normas que deben seguirse en la protección y difusión del patrimonio arqueológico, histórico y cultural de México, el estímulo a la creatividad y educación artísticas y la difusión del arte y la cultura además de que fije el porcentaje mínimo fijo del presupuesto federal que debe dedicarse a la cultura, de modo que el gasto en este rubro no esté sujeto a la discrecionalidad. No se tratará de una más de las consultas que han organizado otros gobiernos para después hacer lo que han querido, sino de un diálogo en el que los consensos que se alcancen serán asumidos por el Ejecutivo para presentarlos como iniciativa de ley al Congreso de la Unión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Segundo:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Durante el sexenio se trabajará en reducir las desigualdades en materia de infraestructura cultural que existen entre los estados de la república concentrando los esfuerzos en las 10 entidades más desfavorecidas en cada rubro. Así, se orientará a la creación de bibliotecas en Guanajuato, Baja California, Tamaulipas, Jalisco, Querétaro, el D.F., el estado de México, San Luis Potosí, Chihuahua y Michoacán; en la apertura de salas de lectura en Baja California Sur, estado de México, Veracruz, Guerrero, Puebla, el D.F., Jalisco, Michoacán y Tamaulipas; en la puesta en marcha de Casas de la Cultura en Baja California, Guerrero, Chihuahua, Sinaloa, San Luis de Potosí, el estado de México, Guanajuato, Veracruz, Nayarit y Durango y en la creación museos en Veracruz, el estado de México, Tamaulipas, Guanajuato, Campeche, San Luis Potosí, Baja California, Michoacán, Oaxaca y Sinaloa. En todos los casos se buscará que la obra se realice mediante la colaboración del gobierno federal, los estatales y municipales así como agrupaciones culturales locales e instituciones sociales y privadas interesadas en la cultura, pero, además, se dedicarán recursos, incentivos fiscales, etcétera, para apoyar y promover la apertura de librerías, salas de cine y teatros en las entidades que presentan más rezagos en la correlación del número de sus habitantes y la cantidad de recintos de cada tipo. En el sexenio la meta será atender prioritariamente a las regiones que carecen absolutamente de recintos culturales y están lejanas de aquellas en que sí existen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tercero:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Se aumentarán considerablemente el número de becas y apoyos a proyectos que se ofrecen a los creadores por medio del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), el Instituto Nacional de Bellas Artes(INBA) y otras instituciones locales, diversificando los programas para que respondan a la gran diversidad de necesidades. Para ello se establecerán bases claras y accesibles para la participación en programas y proyectos. Se tomarán medidas rigurosas para que los procesos sean justos y transparentes. Se dará un apoyo decidido a todas las expresiones del arte y la literatura que enriquecen a las personas y a la colectividad. No regatearemos respaldo a ninguna creación cultural porque se le considere “arte para minorías” ni dudaremos en apoyar a los creadores que buscan que su obra impacte a amplios sectores de la sociedad. La apropiación de la cultura, en todas sus manifestaciones, enriquece la vida lo mismo de los individuos que de las colectividades. Coartar las expresiones de vanguardia, que muchas veces son comprendidos por públicos reducidos, sería castrar el desarrollo de la cultura en su conjunto. Cerrarse a las manifestaciones de la cultura popular, por considerarlas “de poca calidad”, sería adoptar una actitud elitista en contra de nuestras tradiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cuarto:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Se otorgará al desarrollo y preservación de las culturas populares e indígenas el mismo nivel de importancia que a la investigación y preservación del patrimonio cultural, la educación e investigación culturales y la difusión de la cultura y no como ocurre actualmente que son reducidos los apoyos y actividades de que disponen. Se promoverán convenios, programas de trabajo conjuntos, etcétera, con los agrupamientos interesados que impulsen no sólo el mantenimiento, sino el desarrollo de las culturas indígenas, la creación de medios impresos y electrónicos en sus propias lenguas, la investigación y difusión de sus tradiciones y costumbres buscando que sean aprovechadas en sentido positivo por toda la sociedad. También será prioritario el respaldo a las expresiones culturales locales que han surgido en los últimos tiempos y, especialmente, a los movimientos culturales de jóvenes, migrantes, grupos de diversidad de género, etcétera. Habrá programas específicos de apoyo y actividad para cada uno de los sectores mencionados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Quinto:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Se desarrollará un Programa Nacional de Cultura Cívica y Participación Ciudadana orientado a difundir y enraizar entre la población, mediante publicaciones, conferencias, etcétera, el conocimiento del marco legal que facilita la democracia y la convivencia social, los derechos y obligaciones de los mexicanos, la solidaridad social para combatir la delincuencia, la corrupción y la violencia, así como una cultura que fomente la participación en los asuntos sociales y políticos y las formas a que tienen acceso los ciudadanos para inconformarse o transformar ese marco legal. Como parte de ese programa se realizarán de manera permanente actos destinados a fortalecer una cultura de derechos humanos, convivencia social, defensa del medio ambiente y combate a todo tipo de discriminación y exclusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sexto:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Se Creará un Sistema Nacional de Apoyo logístico, de difusión, técnico y de colaboración con elencos artísticos, agrupaciones de creadores y organizaciones civiles que realizan labor cultural para que sus esfuerzos tengan mayor proyección en danza, música, teatro, artes plásticas, etcétera. Al mismo tiempo, se apoyará, mediante un programa especial, exenciones fiscales y, en la medida de lo posible, recursos financieros para la formación, permanencia y desarrollo de empresas culturales autogestivas en barrios, pueblos y colonias y se promoverán los cambios legales necesarios para el impulso de sociedades mercantiles culturales que comercialicen revistas, libros, discos, videos y otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Séptimo:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Se lanzará un Plan Nacional de Preservación y Aprovechamiento Sustentable del Patrimonio Arqueológico, Histórico y Cultural de México, otorgándole a esta tarea un presupuesto suficiente y buscando formas de financiamiento complementarias. Estamos convencidos que en las tareas de rescate, preservación y aprovechamiento social de las zonas arqueológicas, de los sitios e inmuebles históricos, etcétera, se debe otorgar derecho de opinión a las comunidades rurales y colectividades urbanas que viven en sus entornos o están histórica y culturalmente ligadas a esas zonas y sitios. Para ello habrá que crear condiciones que garanticen un diálogo fructífero con los investigadores, estudiosos e instituciones encargadas de su resguardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Octavo:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Para fomentar la lectura, se emprenderá el Programa Nacional “El Libro en tus Manos” que incluirá dos aspectos: la coedición en grandes tirajes de grandes obras literarias, de artes plásticas y científicas (poniendo énfasis en las orientadas a niños y adolescentes) y la realización de Ferias del Libro. Las coediciones servirán para impulsar a la industria editorial del país y ofrecer a la sociedad títulos a precios accesibles. La selección de las obras a publicar será encargada a consejos de especialistas prestigiados en cada tema con el criterio de que se trate de títulos con amplio reconocimiento de la cultura nacional y universal y que sean cercanos a los gustos de la gente, contribuyendo a elevarlos, o que le aporten conocimientos y vivencias útiles en su vida cotidiana. En lo que se refiere a las Ferias del Libro la meta del sexenio será que, en colaboración con los gobiernos estatales, se realice cuando menos una anualmente en cada entidad federativa. Para el mediano plazo se buscará sentar las bases para que se lleven a cabo Ferias del Libro en todos los municipios y delegaciones de la república.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Noveno:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Se emprenderá una Campaña Nacional Permanente de Conocimiento y Difusión de la Ciencia que incluirá, como primer aspecto, la edición masiva de folletos encargados a especialistas o ya publicados que traten temas científicos en términos accesibles o se refieran a temáticas útiles para la vida, el trabajo y la salud de la sociedad. Los textos de los folletos serán encargados a autores o seleccionados de obras ya publicadas por un consejo de científicos con amplio reconocimiento en sus respectivas áreas. El segundo aspecto consistirá en la realización de charlas, mesas redondas y conferencias sobre temas científicos que, durante el sexenio, se realizarán en todas las ciudades del país y en el mayor número posible de poblaciones más pequeñas. A mediano plazo, se buscará crear un sistema nacional de difusores de la ciencia que lleve al mayor número posible de poblaciones, sobre todo rurales, charlas científicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Décimo:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Se realizará un Programa Permanente de Difusión de la Cultura y el Arte que lleve a las plazas públicas y locales cerrados más amplios la presentación de espectáculos musicales, de danza y teatro de artistas de amplio reconocimiento y de creadores, sobre todo jóvenes, cuya obra merezca ser difundida por sus aportaciones. El Programa abarcará también el montaje de exposiciones de artes plásticas, fotografía, escultura, presentaciones de performance, etcétera, en locales que se acerquen a los lugares de vida y trabajo de la gente. Se partirá de la asesoría de Consejos de especialistas en cada área para decidir las programaciones de espectáculos y exposiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Decimoprimero:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Se buscará la creación de un Sistema Nacional de formación, investigación y capacitación artística y de formación de promotores culturales. Se seguirá la orientación de que ese sistema debe ser homogéneo nacionalmente en lo que se refiere a la calidad de sus servicios pero respetando la diversidad de necesidades regionales, de rama de la actividad artística y cultural, etcétera. En el sexenio se tendrá la meta de abrir planteles del sistema en los estados en los cuales no hay ninguno para satisfacer las necesidades de quienes quieren formarse como artistas o promotores culturales y fortalecer los ya existentes y se procurará sentar las bases para que a más largo plazo no haya ninguna entidad de la república que carezca de escuelas de este tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Decimosegundo:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Se promoverá ante el Congreso de la Unión, ya sea como parte de la Ley de Cultura o de modificaciones a la Ley Federal de Radio y Televisión, el que los medios televisivos concedan espacios suficientes para la difusión de programas culturales no comerciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Decimotercero:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Se promoverá y facilitara el otorgamiento de permisos para la operación de emisoras de radio y televisión comunitarias, educativas y culturales y se prestará todo el apoyo técnico y ayudas financieras que sea posible para sus sostenimiento. La meta durante el sexenio será regularizar y garantizar el desarrollo de las ya existentes o en proceso de formación y lograr, si hay interés en ello, que al menos los principales pueblos indios, agrupaciones comunitarias ya organizadas, e instituciones educativas cuenten con radiodifusoras. Se buscará de manera especial que la UNAM cuente con un canal propio de Televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Decimocuarto:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; Se impulsará un programa de apoyo a la producción, distribución y exhibición de películas mexicanas de calidad cuyas características se definirán en consulta con los creadores y empresas nacionales dedicados a la actividad cinematográfica. Ese programa se orientará a facilitar el respaldo financiero público y privado a la producción fílmica, a garantizar que las cintas mexicanas tengan un espacio suficiente garantizado en la exhibición comercial, a la realización de concursos para que guionistas directores y actores noveles tengan oportunidad de que su obra llegue al público y a la realización de festivales que promuevan el cine mexicano en todos los estados de la república. Aparte, se fomentará, mediante festivales y otras actividades, la difusión en todo el país del cine proveniente de otras naciones que contribuya al conocimiento de sus culturas y costumbres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Coalición Alianza por México&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En esta época la máxima fuerza de los pueblos y en particular del nuestro, con treinta siglos de historia, reside en la integridad de nuestra cultura, en el orgullo de su defensa y en la recreación de su diversidad y su riqueza.En el mundo global en el que nos desarrollamos, el poder de nuestras tradiciones y valores culturales, es nuestro recurso más importante.&lt;br /&gt;Debemos ver en el espacio de la cultura, la base fundamental de nuestro sentido de pertenencia y hacerlo el campo del diálogo, del intercambio de experiencias, del conocimiento y del reconocimiento mutuo.Nuestra oferta tiene como eje rector el respeto a la pluralidad, la multiplicidad de pensamiento y la inclusión de todas las manifestaciones artísticas que el proceso de modernización trae consigo.&lt;br /&gt;Debemos, a partir de un ejercicio de responsabilidades compartidas modificar gradualmente las relaciones entre Gobierno, sociedad y creadores, abriendo opciones novedosas para la producción, financiamiento, capitalización y promoción de la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Derecho a la cultura&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La cultura está relacionada con la creación humana material y simbólica en su totalidad, por lo que no se reduce a la elaboración artística y la producción intelectual, sino que incluye también los estilos de vida y convivencia, los valores, las tradiciones y las creencias.&lt;br /&gt;La UNESCO como la OEI (Organización de Estados Iberoamericano para la Educación, la Ciencia y la Cultura) proponen considerar la cultura no como un medio para alcanzar los fines del desarrollo, sino como la base social de los fines mismos.&lt;br /&gt;El arte y la cultura han sido sacrificados en aras de asuntos supuestamente más importantes, sin embargo no son un lujo, sino un factor decisivo para el desarrollo, a la su vez que son condición del progreso, que no implica solamente el acceso a los bienes y servicios, sino también la posibilidad de construir un entorno social propicio para la libertad efectiva y el despliegue satisfactorio de todas las inquietudes y capacidades humanas.&lt;br /&gt;Por esa razón Alternativa aspira a construir las condiciones para la igualdad de oportunidades en el campo de la cultura. Esto implica generar condiciones adecuadas para la creación de productos culturales, para su circulación libre, justa y equitativa, para garantizar y promover el acceso de todos a su disfrute; para lograr una relación equilibrada entre las diversas culturas nacionales, así como entre las culturas locales y mundiales.&lt;br /&gt;En México se destina para promover y preservar el arte y las culturas sólo entre el 0.05% y el 0.08% del total del PIB, cuando la recomendación de la UNESCO es dedicar al menos 1%. Además del mercado y la filantropía, El Estado mexicano debe aumentar sustancialmente los recursos que destina al desarrollo cultural, evitando políticas de corte personal expresadas en "megaproyectos" cuyo costo es altísimo pero con beneficio e impacto social prácticamente nulos.&lt;br /&gt;Por eso, otro tema vital de la cultura actual es la hegemonía de la cultura que promueven y difunden los medios de comunicación masiva, en su mayoría llena de banalidad y superficialidad que luego se justifica a sí misma bajo el argumento de que es lo que la gente pide. En la mayoría de los casos, la cultura mediática ha significado un empobrecimiento de la cultura. No estamos clamando por la supresión de los medios de comunicación masiva privados, pero sí por establecer un equilibrio, buscar contrapesos para que la calidad y la diversidad cultural no sean arrolladas.&lt;br /&gt;En Alternativa empezaremos por apoyar al cine nacional, democratizaremos el espacio audiovisual transparentando las bases para que se compita por el recurso público y ganen los mejores proyectos, entendidos éstos como expresiones de la diversidad y pluralidad del país y como apoyos a modelos innovadores.&lt;br /&gt;Por otra parte, el derecho a la sociedad de la información no se alcanzará si no se eliminan las barreras de acceso a la misma y si no se respeta la libertad, ya que ésta permite a la ciudadanía exigir a los gobiernos el derecho a la información y el acceso al mundo de las nuevas tecnologías a través de la computadora. Este acceso determina la formación de los ciudadanos, su educación, el tipo de trabajo al que pueden acceder, la información para aprender, participar, para tomar decisiones y para ampliar las alternativas.&lt;br /&gt;La integración al desarrollo tecnológico que define a la era de la globalización es un reto enorme que tenemos que enfrentar en los próximos diez años para no rezagarnos del ritmo mundial. Esta es una brecha en el acceso a oportunidades que se abre cada día más con la difusión de la información a nivel mundial. Se trata de que en el mediano plazo los niños que hoy pueden ir desayunados a la escuela y mantenerse en ella, no enfrenten una gran desventaja para continuar sus estudios o para obtener un trabajo digno.&lt;br /&gt;Las políticas culturales de un Estado redimensionado, deben garantizar la libre circulación de las ideas y las obras; defender la diversidad cultural sobre la base del respeto y los principios éticos; crear condiciones propicias para la producción y difusión de bienes y servicios culturales diversificados; preservar, valorar y transmitir a las generaciones futuras el patrimonio tangible e intangible; a promover las actividades multiculturales, a garantizar la libertad de expresión; a propiciar el pluralismo en los medios de comunicación. No se trata de diseñar políticas para subvencionar el consumo sino de invertir para el desarrollo humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Propuestas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El equipamiento de las escuelas y el acceso a computadoras.&lt;br /&gt;La inversión en ciencia y tecnología.&lt;br /&gt;El acceso a la tecnología y a las fuentes de información.&lt;br /&gt;La formación de los niños y jóvenes para el máximo provecho de la tecnología y de la información que se puede obtener a través de ella.&lt;br /&gt;Inversión gubernamental suficiente en tecnología, equipamiento y garantías para el libre acceso a la información.&lt;br /&gt;Un sistema para mantener en funcionamiento equipos antiguos.&lt;br /&gt;Redes de internautas que faciliten a otros el acceso a información relevante.&lt;br /&gt;Impulsar el aumento del presupuesto destinado a la cultura, cuando menos al 1% del PIB.&lt;br /&gt;Promover una iniciativa legislativa que ordene con claridad los ámbitos de responsabilidad de la promoción, difusión y conservación del patrimonio y manifestaciones culturales del país.&lt;br /&gt;Impulsar un proyecto de ley en donde se apoye la participación ciudadana en el fomento a la cultura, así como a empresas culturales independientes.&lt;br /&gt;Establecer formas de interacción innovadoras entre la escuela, las distintas manifestaciones culturales y los medios de comunicación, encaminadas a la sensibilización estética, fomento a la lectura, pensamiento crítico e iniciación a las artes.&lt;br /&gt;Promover nuevas formas de financiamiento al fomento de iniciativas culturales.&lt;br /&gt;Abrir espacios y diversificar el abanico de opciones de la oferta cultural incluyendo la cultura y el arte alternativos. Para ello, se debe fortalecer y mejorar los centros y casas de cultura locales modificando el marco normativo y administrativo para permitir la participación de agentes sociales y privados en el mantenimiento y mejoramiento de estos centros.&lt;br /&gt;Aprovechar los esquemas educativos basados en el uso de tecnologías de información para acercar la cultura y las artes sobre todo a los niños para fomentar el hábito e interés por la cultura.&lt;br /&gt;Preservar, valorar y transmitir a las generaciones futuras el patrimonio tangible e intangible de la diversidad cultural de nuestro país.&lt;br /&gt;Fomentar el intercambio, la comprensión y respeto a la diversidad cultural planetaria, a través de mecanismos horizontales internacionales.&lt;br /&gt;Garantizar la equidad en el apoyo gubernamental y privado a todas las corrientes en las artes y en las culturas, y a todas las personas que hacen arte y cultura, sin privilegiar expresiones, grupos o personas.&lt;br /&gt;Estructurar nuevos espacios y nuevas políticas públicas y privadas de respeto y diálogo entre culturas para responder a un país multicultural con una población que tiene identidades múltiples y que vive por ello la interculturalidad, así como la transculturación provocada por el flujo migratorio.&lt;br /&gt;Proporcionar un fuerte y sostenido apoyo a las culturas indígenas y a sus lenguas, sin bloquear su desarrollo y su evolución a partir de sus propias bases.&lt;br /&gt;Fortalecer el fomento a la lectura y el libro, apoyando también a los autores y sus derechos. Una política de fomento a la lectura debe contemplar desde la enseñanza y la formación y promoción de escritores hasta la discusión sobre los derechos de autor, pasando por un fuerte apoyo a la industria editorial pública, así como a librerías y bibliotecas.&lt;br /&gt;Implantar nuevas políticas en las que confluyan cultura y educación formal.&lt;br /&gt;Asignar recursos para la práctica cultural de grupos alternativos como los de jóvenes, música, graffiti, teatro callejero y radios comunitarias.&lt;br /&gt;Democratizar y regular la producción y los mensajes mediáticos a través de leyes y acuerdos.&lt;br /&gt;Fomentar la presencia de medios comunitarios o alternativos a través de los cuales puedan expresarse las minorías.&lt;br /&gt;Evitar la concentración de la propiedad de los medios de comunicación para que no haya una estandarización en las miradas sobre el mundo.&lt;br /&gt;Incorporar al programa educativo nacional clases de sensibilización artística y de iniciación a las artes durante la educación preescolar, primaria y secundaria fomentando el cuidado, el respeto y la creatividad a través de las expresiones culturales propias de cada comunidad.&lt;br /&gt;Promover la preservación del patrimonio cultural material y valorar el "patrimonio intangible" formado por la literatura oral, danza, música, artesanías, tradiciones, creencias y el patrimonio lingüístico para evitar su extinción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Partido Nueva Alianza &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No fue posible hallar en el sitio del candidato, &lt;a href="http://www.campa.org.mx/"&gt;http://www.campa.org.mx/&lt;/a&gt;, una alusión a términos como Arte o Cultura. En su "Plataforma Electoral" y "Programa de Acción" no figura el apartado correspondiente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-114936135078325031?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114936135078325031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114936135078325031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/06/in-backseat-apuntes-desde-una_03.html' title='In the backseat: Apuntes desde una generación en crisis II'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-114935660473519801</id><published>2006-06-03T20:38:00.000+03:00</published><updated>2006-06-03T20:48:17.843+03:00</updated><title type='text'>In the backseat: Apuntes desde una generación en crisis I</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/Holocausto_alemania_06.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/Holocausto_alemania_06.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pocos candidatos a la política me despiertan admiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propaganda de la mayoría me resulta deleznable y, más, la inversión para hacerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los discursos suelen rondar los mismos lugares comunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mayoría de los candidatos jamás los había visto, ni siquiera en movimientos ciudadanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los rostros en los pendones me llevan al desprecio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que los empresarios están demasiado preocupados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente, también, que los más deshonestos y despreciables se pronuncian a favor de los candidatos de más altas posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que los que no saben vivir fuera del presupuesto están inquietos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los equipos de campaña están llenos de gente poco o nada preparada. Las campañas, de intereses creados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los debates son circos aburridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las promesas no serán cumplidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudadanía vota carismas, no proyectos. Que tampoco los hay suficientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudadanía, sobre todo la de clases acomodadas, nunca o rara vez dirime argumentos, sólo prejuicios e inconsistencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los analistas políticos nunca o rara vez responden a preocupaciones sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los partidos atemorizan en lugar de informar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La democracia es usada como dispendio institucionalizado, escenario de improvisaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los movimientos civiles siempre son coptados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pobres siempre son usados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ricos siempre salen ganando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas cosas cambian realmente a favor de la ciudadanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las calles, sin embargo, quedan llenas de perdedores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me refiero a nosotros, no los que habitan los pendones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Ilustración: propaganda alemana en marzo de 1933.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-114935660473519801?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114935660473519801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114935660473519801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/06/in-backseat-apuntes-desde-una.html' title='In the backseat: Apuntes desde una generación en crisis I'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-114706794711055048</id><published>2006-05-08T08:51:00.000+03:00</published><updated>2006-06-03T20:49:31.736+03:00</updated><title type='text'>Black celebration</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/20050803-depeche-mode-2006.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/20050803-depeche-mode-2006.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-114706794711055048?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114706794711055048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114706794711055048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/05/black-celebration.html' title='Black celebration'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-114378754486412398</id><published>2006-03-31T09:41:00.000+03:00</published><updated>2006-03-31T09:45:45.233+03:00</updated><title type='text'>Con la pluma de otros</title><content type='html'>En los últimos días se ha reseñado lo que se dirime en el Alto Tribunal británico: si Dan Brown plagió o no para "El Código Da Vinci" el libro "The Holy Blood and The Holy Grail", que en México se publicó como "El Enigma Sagrado", de Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este libro, publicado en 1982, sostiene que Jesús se casó con María Magdalena, con quien tuvo un hijo, tema que la Iglesia católica presuntamente trató de ocultar a lo largo de los siglos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las teorías conspirativas de Brown han vendido millones de ejemplares y se han convertido en un fenómeno cultural, pero de dar la razón a Baigent y Leigh (Lincoln no es mencionado), los tribunales prohibirían, entre otras cosas, la proyección del filme basado en la novela, por lo menos en Gran Bretaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquiera que lea ambos libros encontrará que sus tramas son parecidas. Esto se sabe desde la aparición de "El Código Da Vinci", en el 2003. El punto es ver qué herramientas legales utilizarán ambas partes y si predomina aquello de que las ideas generales no son de nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el debate pone de manifiesto, una vez más, los débiles que son aún los recursos para impedir el plagio de la creación del otro, que no las ideas, procedimientos, métodos de operación o conceptos matemáticos en sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta es, también, ¿qué tan usado es el plagio por los autores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;I&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;"Copiar es un instrumento válido de la creación", afirmaron los periodistas Jordi Costa y Álex Mendívil, curadores de la exposición Plagiarismo, abierta hace un tiempo en Madrid y que colocaba al plagio frente a la ciencia, la historia, la cultura, el conflicto y el delito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El plagio y la copia se identifican como algo delictivo, pero en la muestra reflejamos y reivindicamos el plagio como un elemento diferencial del original, con una aportación de crítica cultural o irónica, con una referencia artística a la tradición o al presente", coincidieron estos chicos, quienes suscribieron la frase del Conde de Lautréamont: "El plagio es necesario, el progreso lo implica".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este tema, señalaron entonces, ha dado lugar a nuevos "géneros artísticos", como el "bootleg" (grabación que no ha sido publicada oficialmente por el artista), el "fan fiction" (variaciones o creaciones nuevas sobre personajes o situaciones ya publicados) y el "found footage" (trabajos con material de archivo para "revisitar" el material y verlo de nuevo desde perspectivas experimentales o personales).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antiguo el tema, de lo más comentado en literatura sería "El Quijote de Avellaneda". El soldado aragonés Jerónimo de Pasamonte, compañero de milicia de Miguel de Cervantes y autor de una autobiografía titulada "Vida de Jerónimo de Pasamonte", no detuvo su pluma al escribir la segunda parte apócrifa de la obra maestra cervantina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Cervantes copió primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo a historiadores, Pasamonte se atribuye en su autobiografía actitudes heroicas de Cervantes. Como venganza, éste lo retrata en la primera parte del Quijote, con el nombre de Ginés de Pasamonte, como ladrón y embustero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo el nombre de Alonso Fernández Avellaneda, Pasamonte se aventura al plagio, lo que provoca la ira de Cervantes. Es así como aparece la segunda parte "verdadera", que constituye de principio a fin una respuesta al plagiario, incluidas parodias de la autobiografía de Pasamonte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, en el Capítulo 59 se hace la primera alusión directa al Quijote apócrifo, un ejercicio metaliterario insólito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curiosamente, Cervantes refrenda, al fin de la novela, el nombre del Quijote: Alonso Quijano, al que le agrega "El Bueno", reafirmando quizá la nobleza de este Alonso frente a la vileza del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este lío palidece ante otra noticia relacionada con plagio, dada a conocer en el 2000. De acuerdo con investigadores, el padre de Sherlock Holmes, Arthur Conan Doyle, habría envenenado con láudano a su amigo Bertram Fletcher Robinson tras plagiarle uno de sus libros y publicarlo bajo el nombre de "El Sabueso de los Baskerville".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor sería que Conan Doyle habría hecho esto con la complicidad de la esposa de Fletcher, con quien presuntamente mantenía relaciones secretas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra autora de best-seller acusada de plagio fue J. K. Rowling. Sí, la autora de la saga de Harry Potter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estadounidense Nancy Stouffer acusó a la escritora de copiar "La Leyenda de Rah y los Muggles", publicado 17 años antes que naciera el aprendiz de mago, donde aparece un personaje llamado Larry Potter, quien usa gafas y tiene el cabello negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, Rowling ganó la demanda al descubrirse que Stouffer había falsificado documentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En México, uno de los autores acusado de plagio es Carlos Fuentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1995, el escritor Víctor Celorio Garrido encontró 110 párrafos similares entre su novela "El Unicornio Azul" y la ganadora del Premio Príncipe de Asturias, "Diana o La Cazadora Solitaria".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La editorial de Fuentes amenazó con contrademandar. Hoy del litigio poco se sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, desde hace tiempo Fuentes ha sido cuestionado, escribió alguna vez Sergio González Rodríguez, por "resonar temas y tratamientos legibles en otras obras".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por ejemplo", escribió, "se ha situado la noveleta 'Aura' como un eco de 'Los Papeles de Aspern', de Henry James; se ha comentado que 'La Muerte de Artemio Cruz' refiere demasiado a un personaje faulkneriano y al Hermann Broch de 'La Muerte de Virgilio'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Se ha reiterado que 'Manhattan Transfer', de John Dos Passos, le prestó, más allá del homenaje literario, la estructura narrativa a 'La Región Más Transparente', tanto como lo hizo el tema alemanista de Luis Spota de 'Casi el Paraíso'. Se ha destacado su calca de un pasaje de Martín Luis Guzmán para aplicarlo a 'Gringo Viejo'. O el impulso joyceano en 'Terra Nostra' y... etcétera".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elena Poniatowska fue acusada hace unos años por Luis González de Alba de no citar de manera precisa en "La Noche de Tlatelolco" 28 de 33 fragmentos que, con la autorización del propio González de Alba, tomó de su libro "Los Días y los Años".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A partir de los cambios introducidos por Elena", dijo el líder del 68, "ya no habla quien en mi narración hablaba o ya no habla como hablaba, o, casi siempre, ambas cosas: ni habla el que hablaba ni habla ya como hablaba".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sólo los mexicanos han sido acusados de plagio, sino que han sido plagiados. Tal fue el caso de Ángeles Mastretta, de cuyo libro "Mujeres de Ojos Grandes" fueron extraídos párrafos completos para redactar "Sabor a Hiel", de la presentadora de televisión española Ana Rosa Quintana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No conforme, luego se sabría, los "negros" o copistas que le hicieron el flaco favor a Quintana agregaron al libro páginas de la novela "Álbum de Familia", de Danielle Steel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cuando la novela de Quintana fue retirada del mercado ya había vendido 100 mil ejemplares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros autores acusados de plagio por autores medianamente conocidos y con títulos publicados fueron el español Camilo José Cela, por su novela "La Cruz de San Andrés", y Susanna Tamaro, por su libro "Respóndeme".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la revista Universo del Búho, la periodista Patricia Zama escribe: "El narrador José Agustín cuenta en una entrevista con Juan Domingo Argüelles que cuando Emmanuel Carballo escribió que Octavio Paz había saqueado ideas de Samuel Ramos y de Leopoldo Zea para escribir 'El Laberinto de la Soledad', Paz le contestó que 'el león tiene derecho a tragarse al cordero'".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De paso, Paz tampoco le dio crédito a Paul Valéry, autor de esta cita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que, aunque duele, el plagio es inherente a la creación. Ya el español Francisco Umbral escribió al respecto en un pequeño texto, titulado "Canibalismo Estético".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sólo robando de otro se aprende a escribir y, por eso, la literatura está entre los delitos comunes (...) Prefiero el robo a la influencia. El robo y el asesinato. La literatura se erige sobre un crimen o no es verdad. El robo o el asesinato de otro autor es lo que puede nutrir de sangre y adjetivos toda una obra".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-114378754486412398?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114378754486412398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114378754486412398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/03/con-la-pluma-de-otros.html' title='Con la pluma de otros'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-114162060717349434</id><published>2006-03-06T06:45:00.000+02:00</published><updated>2006-03-06T06:50:11.390+02:00</updated><title type='text'>Se oyen las musas... otra vez</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/capote2.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/capote2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;"No se enamore nunca de ninguna criatura salvaje, Mr. Bell. Esa fue la equivocación de Doc. Siempre se llevaba a su casa seres salvajes. Halcones con el ala rota. Otra vez trajo un lince rojo con una pata fracturada. Pero no hay que entregarles el corazón a los seres salvajes: cuanto más se lo entregas, más fuertes se hacen. Hasta que se sienten lo suficientemente fuertes para huir al bosque. O subirse volando a un árbol. Y luego a otro árbol más alto. Y luego al cielo. Así terminará usted, Mr. Bell, si se entrega a alguna criatura salvaje. Terminará con la mirada fija en el cielo".&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Desayuno en Tiffany's (fragmento)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-114162060717349434?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114162060717349434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114162060717349434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/03/se-oyen-las-musas-otra-vez.html' title='Se oyen las musas... otra vez'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-114145959131385446</id><published>2006-03-04T09:56:00.000+02:00</published><updated>2006-03-04T10:08:17.640+02:00</updated><title type='text'>Simpatía por la insatisfacción</title><content type='html'>&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/200/G157121.jpg" border="0" /&gt;Enclavadas en el blues, el soul y el rock, las letras de sus Majestades Satánicas reflejan el malestar de la juventud de ayer y de hoy; su libertad y frustración, sus sueños y excesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas de sus canciones son excepcionales no sólo por sus múltiples connotaciones culturales -distinguen épocas completas: modas y miradas a la adicción; estilos de vida y sexualidad; algo de denuncia social casi siempre contra la guerra- sino por su calidad literaria, nada homogénea. Todas irreverentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es poesía "libresca", sin duda, pero es el canto de los chicos de las generaciones de ayer y de hoy. ¿Podría considerarse poesía? ¿Es poesía cantar a la cotidianeidad, a la angustia y al placer? Seguro que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que en el soundtrack de la historia del mundo deberán estar presentes muchas de las siguientes canciones, la mayoría escritas por Mick Jagger y Keith Richards (casi siempre bajo los influjos de la droga).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Gimme Shelter", por ejemplo, del disco Let it Bleed, de 1969, es una de ellas: "The floods is threat'ning my very life today. / Gimme, gimme shelter or I'm gonna fade away // War, children, it's just a shot away..." (&lt;em&gt;Hoy, los diluvios amenazan mi vida. / Dame, dame refugio o voy a desaparecer // Guerra, niños, ambos están a un disparo de distancia&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La extraordinaria "Street Fighting Man", de Beggars Banquet, es otra: "Hey! Think the time is right for a Palace Revolution / But where I live the game to play is Compromise Solution! / Well then what can a poor boy do except to sing for a / Rock'N'Roll Band 'cause in sleepy London Town / There's just no place for Street Fighting Man!!" (&lt;em&gt;¡Hey! Se me hace que es momento para una Revolución de Palacio / Pero donde vivo el juego a jugar es ¡Negociación! / Bueno, entonces ¿qué puede hacer un pobre chico excepto cantar por / la causa de la banda de Rock and Roll en la soporífera Londres? / ¡¡¡No hay lugar para un peleador callejero!!&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sympathy for the Devil", del mismo disco, selló el año 1968 y el "viaje" de los chicos de entonces: "Please allow me to introduce myself / I'm a man of wealth and taste / I've been around for a long long year stolen many man's soul and faith / I was around when Jesus Christ had His moment of doubt and pain / Made damn sure that Pilate washed his hands and sealed His fate / Pleased to meet you hope you guess my name / But what's puzzling you is the nature of my game" (&lt;em&gt;Permíteme presentarme / Soy un hombre de riqueza y gusto / He estado robando por largos largos años el alma y la fe de muchos hombres / Estuve presente cuando Jesucristo tuvo Su momento de duda y dolor / Me aseguré de que Pilatos se lavara sus manos y sellara Su destino / Gusto en conocerte, espero que sepas quién soy / Pero lo que te saca de onda es la naturaleza de mi juego&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Temprana, del disco de 1965 Out of our heads, la energética "(I Can't Get No) Satisfaction" es su clásico de clásicos: "When I'm ridin' round the world, and I'm doin' this and I'm signin' that / And I'm tryin' to make some girl, who tells me / Baby, better come back maybe next week / 'Cause you see I'm on a losing streak / I can't get no. Oh, no, no, no. Hey, hey, hey / That's what I say. I can't get no, I can't get no / I can't get no satisfaction, no satisfaction" (&lt;em&gt;Cuando recorro el mundo, y hago esto y firmo aquello / y trato de echarme a alguna chica, quien me dice / Nene, será mejor que vuelvas la próxima semana / Porque verás, estoy en una mala racha / No puedo obtener ninguna. Oh, no, no, no. Hey, hey, hey. / Eso es lo que digo, No puedo obtener ninguna, No puedo obtener ninguna / No puedo obtener ninguna satisfacción, ninguna satisfacción&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hipnótica "Paint it Black", de Aftermath, es un "pasón" en todos los sentidos: "I see a red door and I want it painted black / No colors anymore I want them to turn black / I see the girls walk by dressed in their summer clothes / I have to turn my head until my darkness goes // I see a line of cars and they're all painted black / With flowers and my love, both never to come back / I see people turn their heads and quickly look away / Like a newborn baby it just happens ev'ryday" (&lt;em&gt;Veo una puerta roja y la quiero pintada de negro / No más colores Yo quiero volverlos negros / Veo a las chicas caminar vestidas en sus trajes de verano / Tengo que voltear hasta que la oscuridad se vaya// Veo una fila de carros y están pintados de negro / Con flores y mi amor, ambos nunca regresarán / Veo gente voltear y alejar su mirada de inmediato / Cómo un recién nacido sucede cada día&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Brown Sugar", emblemática del singular Sticky fingers, es otra pieza en torno al desenfreno: "Drums beating, cold English blood runs hot / Lady of the house wond'rin where it's gonna stop / House boy knows that he's doin' alright / You should a heard him just around midnight" (&lt;em&gt;Tambores resonando, la fría sangre inglesa se calienta / La dama de la casa se pregunta cuándo va a terminar eso / El chico de la casa sabe que le va de maravilla / Deberías haberlo oído cuando era la medianoche&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más adelante, el texto se pone candente para algunos, aunque alucinante para otros. Brown Sugar es como se le conoce a un tipo de heroína de bajo nivel: "Brown sugar, how come you taste so good / Brown sugar, just like a black girl should // I bet your mama was a Tent Show queen / and all her boyfriends were sweet sixteen / I'm no school boy but I know what I like / You should have heard me just around midnight" (&lt;em&gt;Azúcar morena, cómo sabes tan bien / Azúcar morena, justo como una chica negra debería // Apuesto que tu mamá era Reina del Circo / y todos sus novios eran dulces adolescentes / No soy un inocente pero sé que me gusta / Deberías haberme oído a la medianoche&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mínima aproximación debe siquiera mencionar una de las joyas del monumental Exile on Maine St.: "Tumbling Dice", alucinante enredo en torno al azar; "19th Nervous Breakdown" y "Jumpin' Jack Flash", piezas rockerísimas y fundamentales, o las herméticas "We Love You" y "Play with Fire".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo no contar "You Can't Always Get What You Want" o "Start Me Up". Quién no ha amado como se ama en "Angie": "Oh, Angie, Oh, Angie, when will those dark clouds disappear / Angie, Angie, where will it lead us from here / With no loving in our souls and no money in our coats / You can't say we're satisfied / But Angie, Angie, you can't say we never tried" (&lt;em&gt;Oh, Angie, Oh, Angie, cuándo desaparecerán esas nubes oscuras / Angie, Angie, a dónde vamos a parar / Sin amor en el alma y sin dinero en los bolsillos / No puedes decir que estamos satisfechos / Pero Angie, Angie, no podrás decir que nunca lo intentamos&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O quién no ha percibido su realidad como en "Miss You": "I've been walking Central Park / Singing after dark / People think I'm crazy / I've been stumbling on my feet / Shuffling through the street / People ask me, 'What's the matter with you boy?'" (&lt;em&gt;He estado caminando por Central Park / Cantando hasta muy tarde / La gente piensa que estoy loco / He estado tropezándome / vagando por la calle / La gente me pregunta, '¿Qué te pasa, chico?'&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, afirman los conocedores, la banda de rock and roll más grande del mundo se quedará en blanco. Ya se atisban ciertas señales, agregan, sobre todo por el largo tiempo que tardó en aparecer A Bigger Bang, uno de sus últimos discos de estudio. Quizá el último.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, qué duda cabe, esa lengua mordaz que los caracteriza ha dado tanto de qué hablar... y qué cantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Traducción: Myself&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-114145959131385446?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114145959131385446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114145959131385446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/03/simpata-por-la-insatisfaccin.html' title='Simpatía por la insatisfacción'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-114103280829763728</id><published>2006-02-27T11:31:00.000+02:00</published><updated>2006-02-27T11:33:28.580+02:00</updated><title type='text'>Un día en la vida de una taza de café</title><content type='html'>"Los profesores de escritura creativa -signifique lo que signifique esto- insisten en que uno debe escribir acerca de sus experiencias personales, de lo que sabe. Parece ser que la primera en lanzar esta recomendación fue Gertrude Steiner a Hemingway, de cara a convencerlo para que pusiera sobre el papel sus vivencias cazando y pescando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Desde entonces, esta idea ha circulado por miles de talleres literarios, con el problema de que los jóvenes no saben nada de nada y acaban hablando de sus vidas interiores o de lo que supone ir a la universidad, lo que creo que ha tenido un efecto negativo en la literatura estadounidense actual al trivializarla. Es tan estadounidense encerrarnos en nuestro propio mundo, quedarnos en nuestro sitio, no intentar entender otras culturas, no viajar, ni probar cosas nuevas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Hay que darle la vuelta a esto, escoger un lugar o una materia y aprender sobre ella para poder escribir. No tengo problemas con los Cheever o los Carver, con los escritores que escogen un microcosmos cotidiano como alimento literario, pero sí manifiesto mi objeción a los principiantes que no tienen su talento y, pese a ello, serán conminados a seguir sus pasos, por mucho que carezcan de la mínima oportunidad de acercárseles. No todo el mundo está capacitado para escribir de forma genial sobre un día en la vida de una taza de café".&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Annie Proulx. Tomado de Reforma&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-114103280829763728?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114103280829763728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/114103280829763728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/02/un-da-en-la-vida-de-una-taza-de-caf.html' title='Un día en la vida de una taza de café'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-113989561727500168</id><published>2006-02-14T07:10:00.000+02:00</published><updated>2006-02-14T07:51:45.023+02:00</updated><title type='text'>'Shine on me, Monterrey Moon'</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/speakers.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/speakers.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Vertigo&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;I Will Follow&lt;br /&gt;&lt;em&gt;The Electric Co.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Elevation&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Beautiful Day (She's a rainbow)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;I Still Haven’t Found What I'm Looking for&lt;br /&gt;&lt;em&gt;City of Blinding Lights&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Original of the Species&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sometimes You Can't Make it On Your Own&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Bad (Cielito Lindo)&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Love and Peace or Else&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sunday Bloody Sunday&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Bullet the Blue Sky&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Miss Sarajevo&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pride (in the Name of Love)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Where the Streets have no Name&lt;br /&gt;&lt;em&gt;One&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Until the End of the World&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mysterious Ways&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;With or Without You&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yahweh&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Vertigo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Telonero: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.thesecretmachines.com/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;http://www.thesecretmachines.com/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-113989561727500168?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113989561727500168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113989561727500168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/02/shine-on-me-monterrey-moon.html' title='&apos;Shine on me, Monterrey Moon&apos;'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-113972888608342910</id><published>2006-02-12T09:17:00.000+02:00</published><updated>2006-02-12T17:20:16.710+02:00</updated><title type='text'>I will follow</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/U2.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/U2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I don't believe in painted roses or bleeding hearts&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;While bullets rape the night of the merciful.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;One Tree Hill&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;En alguna ocasión el escritor español Jordi Soler afirmó que la línea del poema "Un artista", de Seamus Heaney, "Su obstinación contra la piedra", parece escrita para Bono.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Y es que el vocalista de U2, a quien se le deben casi todas las canciones (es difícil saber hasta qué punto Larry Mullen Jr. y Adam Clayton han participado con alguno que otro verso, no así The Edge), ha compuesto piezas que pueden ser disfrutados no sólo a través de la música, sino en la letra impresa, debido a su poética en la que subyacen tres grandes vertientes: fe, amor y crítica social. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;No es de extrañar esta diversificación. Bono está inserto en la historia cultural de su país, en la que la influencia de los escritores es determinante en los grandes temas políticos y sociales. El autor, sobre todo el poeta, es visto desde tiempos remotos como líder que debía preservar las tradiciones celtas de los invasores ingleses. Lo irlandés. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Bono, sin embargo, es poco cercano a los autores antiguos (acaso sólo a Yeats y eso porque ha utilizado algunos versos para imprimirlos en sus playeras cuyas ventas son a beneficio). No hay tampoco alusiones al "Ulises" de Joyce (aunque sí a Oscar Wilde, en "The Ocean"). &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Sí, en cambio, el vocalista de U2 ha sido influido enormemente por la cultura popular y la beat de Estados Unidos. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Piezas como "Out of control", incluida en Boy, remiten no sólo a un grupo de chicos contagiados por el punk en busca de hacerse escuchar, sino a una generación crecida en medio del caos político, cultural y religioso. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"Monday morning / Eighteen years dawning / I said how long. / Say how long. // It was one dull morning / I woke the world with bawling / I was so sad / They were so glad. // I had the feeling it was out of control / I was of the opinion it was out of control". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"Lunes por la mañana / dieciocho años amaneciendo / dije cuánto tiempo / dije cuánto tiempo // Esa fue una mañana tétrica / desperté en un mundo sin berreos / estaba tan triste / ellos estaban tan alegres // Tenía el sentimiento de que eso estaba fuera de control / Fui de la opinión que eso estaba fuera de control". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Tras "October", "War" ofrece la que quizá sea la mejor canción de protesta de la banda: "Sunday bloody Sunday", cuyas primeras líneas, se dice, las escribió Edge, aunque la pieza fue mejorada y concluida por Bono. Habla de la masacre de civiles irlandeses de 1972 a cargo del ejército británico. Protestantes contra católicos. De hecho, la canción habla, irónicamente, del "triunfo de Jesús" sobre la sangre derramada ese día. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"How long, how long must we sing this song? / How long, how long? / 'Cos tonight / We can be as one, tonight. / Sunday, bloody Sunday. / Sunday, bloody Sunday". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"¿Por cuánto tiempo, por cuánto tiempo cantaremos esta canción? / ¿Por cuánto, por cuánto? / Porque esta noche / Nosotros podemos ser como uno, esta noche. / Domingo, sangriento domingo. / Domingo, sangriento domingo". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;En este mismo álbum aparece "40", una de las grandes canciones de la banda alusivas a Dios. De hecho, está inspirada en el Salmo 40 de la Bibilia. Pero no hay que extrañarse: casi todas las canciones de U2 hablan sobre Dios y Jesús. Es tremendo: una de las mayores bandas del mundo tiene, a ratos, tintes de grupo musical en servicio religioso. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Va un trozo de "40".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"I waited patiently for the lord / He inclined and heard my cry / He lift me up out of the pit / Out of the mire and clay // I will sing, sing a new song...". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"Pacientemente aguardé al Señor / Él se inclinó y escuchó mi llanto / Él me alzó fuera del hoyo / Fuera del lodo y el barro // Yo podría canta, cantar una nueva canción". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Y se pregunta repetidamente, en un verso similar a "Sunday Bloody Sunday": "How long to sing this song?" (¿Por cuánto tiempo cantaré esta canción?). &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Con esta canción, U2 cierra usualmente sus conciertos de la gira Vértigo. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Boy, October y War son una trilogía intensa, crítica. Sin salirse de esta línea, The Unforgettable Fire es también un bello disco cuyas letras provienen de una contemplación prolongada del mundo y sobre el individuo que transita en soledad. Por supuesto, la política no desaparece.&lt;br /&gt;El siguiente es un fragmento de "Bad". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"If you should ask, then maybe / They'd tell you what I would say / True colours fly in blue and black / Blue silken sky and burning flag. / Colours crash, collide in blood-shot eyes". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"Si pudieras preguntar, entonces quizá / ellos te dirían que yo podría decir / colores verdaderos vuelan en azul y negro / Cielo azul sedoso y bandera ardiente. / Colores chocan, contradicen en ojos inyectados de sangre". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Y la política no desaparece, sobre todo por "Pride (In the Name of Love)", una de las joyas del álbum, dedicada a Martin Luther King Jr.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"Early morning, April four / Shot rings out in the Memphis sky. / Free at last, they took your life / They could not take your pride". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"Temprano de mañana, cuatro de abril / Sonó un disparo en el cielo de Memphis. / Libre al fin, ellos tomaron su vida / Ellos no pudieron tomar su orgullo". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;The Joshua Tree es una obra maestra. Si "With or Without you" es la canción del amor que aguarda sin reserva, "Where the streets have no name" habla de la ciudad ideal para estadio del espíritu y "Bullet the Blue Sky" se inspira en los combates en El Salvador, donde por cierto anduvo Bono en compañía de su esposa. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Va un fragmento de ésta última: "In the howlin' wind / Comes a stingin' rain / See it drivin' nails / Into the souls on the tree of pain. // From the firefly / A red orange glow / See the face of fear / Runnin' scared in the valley below. // Bullet the blue sky (...)". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"En el viento ululante / viene punzante una lluvia / mírenla traer clavos / a las almas en el árbol del dolor. / Desde la luciérnaga / un brillo naranja rojizo / Miren el rostro del miedo / Corriendo asustado en el valle abajo. / Disparen al cielo azul (...) &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;En seguida aparece el verso "In the locust wind / Comes a rattle and hum" (El viento de las langostas / trae un traqueteo y zumbido). Precisamente el nombre que tendría su producción miscelánea Rattle And Hum. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Otra pieza interesante de The Joshua Tree es "One Tree Hill", dedicada a un asistente y amigo de Bono, muerto en un accidente. En la pieza se menciona a un Jara. Es Víctor Jara, cantante chileno torturado y asesinado durante la dictadura de Augusto Pinochet. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;En Achtung Baby se resguardan piezas herméticas bajo el estruendo de la distorsión. Tal es el caso de "The Fly". Va un fragmento: "It's no secret that a conscience can sometimes be a pest. / It's no secret ambition bites the nails of success. / Every artist is a cannibal, every poet is a thief; / All kill their inspiration and sing about the grief". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"No es un secreto que la conciencia puede ser a veces una peste. / No es un secreto que la ambición arranca los clavos del éxito. / Cada artista es un caníbal, cada poeta es un ladrón; / Todo mata su inspiración y canta sobre la pena". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"One" es la gran canción de amor no únicamente en el sentido carnal del término, sino hacia la vida. Es el aliento, el viaje a la esperanza, al no estar solo. Nunca se está solo, se agregaría: siempre se está con uno. Con uno y el amor. El amor es el templo, dice. El amor es la más alta ley. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Otra canción interesante es "Dirty Day", en Zooropa, dedicada a Charles Bukowski, y cuyo verso de cierre proviene de uno de sus libros: "The Days Run Away Like Wild Horses over the Hills".&lt;br /&gt;"Get it right, there's no blood thicker than ink. / Hear what I say, nothing's as simple as you think. / Wake up, some things you can't get around / I'm in you, more so when they put me in the ground. / The days, days, days run away like horses over the hill". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"Entiende, no hay sangre más densa que la tinta. / Escucha lo que digo, nada es tan simple como piensas. / Despierta, hay algunas cosas que no puedes entender / estoy en ti, más aún cuando ellos me entierran. / Los días, días, días huyen como caballos sobre la colina". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Zooropa, Pop, All That You Can't Leave Behind y How To Dismantle An Atomic Bomb no están exentas de los temas predilectos de U2. Basta sumergirse en sus letras y comprobar que el furor por las causas sociales y la devoción agitan aún ese fuego inolvidable. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;De haber escuchado Leopold Bloom a U2 en el Bar Cabman´s Shelter, el burdel Nighttown o en el pub Barney Kiernan, el Bloomsday hubiera sido distinto. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Por lo menos, el personaje de James Joyce habría tenido más contenta a Molly... cantándole "Mysterious Ways". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Traducción: Myself&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-113972888608342910?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113972888608342910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113972888608342910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/02/i-will-follow.html' title='I will follow'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-113969166802686984</id><published>2006-02-11T22:55:00.000+02:00</published><updated>2006-02-11T23:01:19.316+02:00</updated><title type='text'>Rey fauno en fiesta pagana</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/Portada.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/Portada.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Se agolpa en mí un respiro de...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-De todo mi pasado. Uno cada día se vuelve parte del pasado con una ferocidad enorme, uno se agarra a cuentos y leyendas que uno mismo hace e inventa del pasado. Cuando uno habla echa mano de todas las cosas que ha vivido, pero no puedo echar mano del futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Tomado de El Universal&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-113969166802686984?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113969166802686984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113969166802686984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/02/rey-fauno-en-fiesta-pagana.html' title='Rey fauno en fiesta pagana'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-113868112356286582</id><published>2006-01-31T05:59:00.000+02:00</published><updated>2006-02-02T07:04:46.876+02:00</updated><title type='text'>Nobody told me there'd be days like these</title><content type='html'>Es, como dijera alguna vez Julio Scherer, "la entrevista con la que todavía me peleo, a veces".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera vez que lo vi fue en el Aeropuerto Internacional. Con un dedito me hizo el "no" de dar declaraciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante toda esa semana fui su sombra. Ni un minuto me le despegué: lo seguí a restaurantes, a salones de baile, a universidades. Conversábamos ocasionalmente pero al empezar las preguntas me cuestionaba: "¿Lo vas a publicar?". Consulté con Mercedes, con Jaime, su hermano. Nada. Ni siquiera aceptaron las preguntas por escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dijo entonces: "Escribo para no tener que hablar". Y fue todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pasó ese año y dos más. Al cuarto, desistí. No más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convencido de que nunca me daría la entrevista, en una ocasión que llegó al hotel en el que se hospedada, en lugar de hacerle una pregunta, le dije "bienvenido".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Usted será un gran periodista, me dijo. Nadie me había recibido nunca así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentí humillado ante la lisonja. Sabía que no me había atrevido, como se debe, como se exige, a hacerle preguntas. Él se sentía complacido. Yo llegué furioso a casa esa noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, en cambio, publiqué algunos textos en torno a él. Qué más quedaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El silencio de un Nóbel&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¿Por qué calla Gabriel García Márquez? Su hermano Jaime, José Salgar y Jaime Abello responden a la pregunta&lt;br /&gt;Muchas horas después, frente al pelotón de reporteros, Gabriel García Márquez había de recordar aquella tarde remota en que su padre periodístico José Salgar lo llevó a conocer el ansia del oficio, el más hermoso del mundo, según lo ha descrito.&lt;br /&gt;Pareciera, sin embargo, que no hay un motivo fundamental para el silencio de Gabo ante periodistas, en eventos públicos, e incluso, reuniones privadas. Es como si la memoria del colombiano estuviera en otra parte, en otros tiempos.&lt;br /&gt;En seis días de los que hasta el último lo alumbró el Sol regiomontano, el escritor apenas si pronunció palabra. El silencio lo rompió sólo cuando estuvo frente a una multitud de estudiantes ansiosos de escucharle, de preguntarle cosas. Allí fue otro.&lt;br /&gt;Salgar, su amigo y mentor, dice que hay un momento en que el silencio es obligatorio, más cuando se ha alcanzado un plano tan superior como el de García Márquez.&lt;br /&gt;"Cualquier palabra que exprese se puede interpretar bien o mal, y generalmente los amigos le interpretan muy bien y los adversarios muy mal. Entonces él se ha convencido de que lo mejor es callar".&lt;br /&gt;Salgar, quien se reconoce el amigo que mayor tiempo ha estado cerca del Nóbel, incluso antes de que su obra cobrara fama ("cuando el importante era yo", afirma), indica que cuando comenzó su carrera periodística a Gabriel lo tenía que tener entre sus manos, de tan bronco en su decir.&lt;br /&gt;Pero con el paso del tiempo, cuando el escritor comenzó a caminar solo, cayó en la cuenta de que había que dominar sus instintos para evitarse problemas, diatribas con intelectuales o reporteros.&lt;br /&gt;"Gabriel se encuentra en estos momentos con mucha serenidad, ha tenido enfermedades (cáncer linfático), entonces sólo habla lo necesario, donde es necesario", comenta, como si profetizara la breve respuesta que habría de dar el autor de "Cien Años de Soledad" ante un Auditorio Luis Elizondo repleto que le pedía unas palabras: "Escribo para no tener que hablar".&lt;br /&gt;"Gabo dice respecto a su silencio que realmente el motivo es la timidez, y que se siente mal cuando dice que no (a una entrevista), pero que luego se siente mejor", explica otro de sus amigos, Jaime Abello, director de la Fundación que preside el autor colombiano.&lt;br /&gt;"Cuando habla, ya sabemos que ha hecho afirmaciones interesantes, desconcertantes (jubilar letras de la ortografía, por ejemplo), pero él se siente más cómodo escribiendo".&lt;br /&gt;Indudablemente, la verdadera razón del silencio de Gabo es la timidez, afirma Jaime García Márquez, hermano del Nóbel.&lt;br /&gt;"El ha sido así desde siempre, desde chico. Además, suelen malinterpretarlo, incluso a mí".&lt;br /&gt;Jaime dice lo anterior, porque en anteriores ocasiones a él mismo lo han tergiversado. Un reportero estadounidense, interesado por el padecimiento de su hermano, tras conversar con él llegó a publicar que Gabo se encontraba muy enfermo y escribiendo a toda prisa sus memorias.&lt;br /&gt;El mundo despertó ese día con la noticia de que el Nóbel estaba muriendo y exprimiendo a la vez su memoria en busca de los recuerdos más íntimos.&lt;br /&gt;"Fue muy indignante, porque fue falso", señala. "Gabito tuvo un cáncer, ha salido de él, insisto, ha salido de él, y sólo está yendo a Los Ángeles para hacerse chequeos. Faltan dos tomos y él está trabajando en ellos".&lt;br /&gt;Sin embargo, en la charla que sostuvo con estudiantes en el gimnasio del Centro Cultural del Tecnológico, García Márquez indicó que espera le "quede tiempo" para concluir el segundo y tercer tomos de "Vivir para Contarla".&lt;br /&gt;La más reciente polémica en la que se vio envuelto García Márquez fue tras el fusilamiento de los secuestradores de un barco en el mar de Cuba. Mario Vargas Llosa fue el primero en tirotearlo, al calificar al escritor de "cortesano" del régimen castrista.&lt;br /&gt;Susan Sontag lo criticó por el silencio que mantenía sobre las ejecuciones. En respuesta, García Márquez señaló que condenaba la pena de muerte "en cualquier lugar, motivo o circunstancia", y que él mismo no podría calcular la cantidad de presos, disidentes y conspiradores que ha ayudado, "en absoluto silencio", a salir de la cárcel o a emigrar de Cuba en no menos de 20 años.&lt;br /&gt;En el encuentro con estudiantes, que prometió continuar (bajo palabra de honor) en marzo del 2004, Gabo confesó que desde que él nació "el mundo nunca había sido peor".&lt;br /&gt;Pero no fue ése el espíritu que prevaleció en esta entrañable conversación, histórica según la calificó su propia esposa, Mercedes, con la que rompió su silencio de seis días el autor de "El Coronel No Tiene Quien le Escriba".&lt;br /&gt;Aunque frente a los periodistas prefiere no hablar, en la pasada reunión con alumnos del Tec, en un acto privado, Gabriel García Márquez se refirió a varios puntos: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;La realidad y la ficción&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;"No he escrito ni una sola línea que considere ficción, sino que tiene que ver con algo concreto, que yo vi y que conozco. Claro, luego me preguntan que si yo vi subir a Remedios La Bella en cuerpo y alma. Yo no la vi, pero en esa casa (la de la infancia), a esa edad en que yo estaba, todo era posible y todo podía suceder".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;El poder&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Generalmente a los poderosos les va bien, pero a los muy muy poderosos raras veces les va bien. Al final les fallan las bisagras".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;De "El Amor en Tiempos del Cólera"&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Es mi mejor libro y no me lo dejo discutir".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Los críticos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"A los críticos les tengo un gran respeto, admiro muchísimo lo que hacen, pero ellos hablan y tienen razones distintas de las que uno tiene para el libro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Realista&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"No he podido convencer a nadie que soy un escritor realista, nadie me lo puede creer, pero es que yo creo que la realidad es eso que yo cuento. Creo que muchos escritores lo saben, pero no se atreven, porque van a creer que no son unos escritores realistas, y por eso no lo son".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;La inspiración&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Yo creo en algo en lo que ya nadie cree: en la inspiración. De repente, uno se encuentra caminando por la calle y la idea te llega completita, como si ya hubieras leído el libro que vas a escribir".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los años y hoy leo esto. Por supuesto, no daré mi impresión sobre la entrevista. Sería puro ardor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo me resta decir que el periodismo es, a ratos, efectivamente, una labor extraña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un coitus interruptus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;CONVERSACION A FONDO: GARCIA MARQUEZ &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;"Dejar de escribir no me ha cambiado la vida"&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Su resistencia a dar entrevistas es, se sabe, casi tan grande como su literatura. El escritor colombiano y premio Nobel describe esta vez cierto freno creativo (que vive con más despreocupación que congoja) y confiesa entrañables detalles de su vida cotidiana y de sus vínculos familiares y políticos.&lt;br /&gt;Xavi Ayén. LA VANGUARDIA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En ese inmenso hervidero humano y social que es la plaza mexicana del Zócalo -epicentro de los poderes del país y escaparate de las más diversas protestas-, entre acampadas y reivindicaciones de campesinos sin tierra, ciudadanos sin casa o mujeres víctimas de la violencia de sus maridos, varios grupos de indígenas desinfectan de malos espíritus a los viandantes, a cambio de unas monedas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Estamos tentados de solicitar sus servicios, pues faltan tan sólo unas horas para que acudamos a entrevistar a Gabriel García Márquez, un privilegio que pocos periodistas han disfrutado desde que le concedieron el premio Nobel de Literatura en 1982, y nos asalta el temor de que a última hora todo se desmorone por cualquier imprevisto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El chofer conoce bien dónde se encuentra el Pedregal de San Angel, un barrio residencial construido sobre piedras volcánicas en el que se alojan estrellas de cine, ex presidentes y banqueros. Tras franquear la puerta de entrada y un recogido patio exterior, llegamos a la sala de estar, casi sin resuello, cargando los pesados regalos de Navidad que nos han dado para él algunos amigos suyos de Barcelona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Gabo y su mujer, Mercedes Barcha, viven aquí desde 1975, cuando se fueron de España, aunque desde entonces han realizado sucesivas ampliaciones y reformas. Hay vigas de madera, y mil rendijas, ventanas, visillos y aperturas por las que entra el sol y se enseñorea de los interiores, iluminando, por ejemplo, las fotos de los cinco nietos del escritor, con edades que oscilan entre los 18 y los 7 años, o un enorme muñeco amarillo que parece una especie de conejo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mientras esperamos, curioseamos en la mesa donde reposan libros de fotografías de los premios Nobel, y otros de imágenes tomadas por Richard Avedon (poco después, Gabo nos comentará: "Ese Avedon... vino aquí, me hizo una foto y a los 15 días se murió, nunca la he visto").&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Atravesamos un jardín repleto de flores -con unas esplendorosas orquídeas- para finalmente llegar al lugar donde Gabriel García Márquez se hizo construir un estudio aislado para trabajar. Le sorprendemos ante el ordenador, pero no en el momento mágico de la escritura, sino leyendo por Internet la prensa internacional. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Amablemente, nos invita a tomar asiento y nos deja claro que hará una excepción sometiéndose con resignación a esta entrevista, porque no ha sido capaz de resistirse a la confabulación de su entorno familiar y afectivo; en ese momento, nos agarra del brazo y nos pregunta, en un susurro: "Y ahora, díganme, ¿cuánto le han pagado a mi mujer?".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El encuentro inicial, pues, tiene lugar en su estudio, y sólo será interrumpido por unas estentóreas frases en inglés que pronuncia, de vez en cuando, su ordenador, como si hubiera sido intervenido por la CIA. Gabo posee una máquina de última generación, con todos los avances multimedia, pues hace muchísimos años que abandonó su legendaria máquina de escribir eléctrica. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"El primer ordenador que salió al mercado lo debí de usar yo -presume-. Cuando escribía a máquina, tenía un promedio de un libro cada siete años, y con el ordenador pasó a ser uno cada tres años, porque la computadora hace mucho trabajo por uno. Tengo varios equipos exactamente iguales, uno aquí, uno en Bogotá y otro en Barcelona, y llevo siempre un disquete en el bolsillo".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mientras habla, va bebiendo un refresco de cola, una adicción sólo superada por su necesidad de permanente contacto con las noticias e informaciones que le llegan por teléfono, Internet, fax y correo -a menudo, de fuentes de primera mano- sobre la actualidad del mundo y, en especial, de su país, Colombia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Reticente a hablar de su vida privada ("para eso ya está mi biógrafo oficial, el norteamericano Gerald Martín, quien, por cierto, ya debería haber publicado el libro, yo creo que está esperando a que me pase algo..."), cuenta que "este año 2005 me lo he tomado sabático. No me he sentado ante la computadora. No he escrito una línea. Y, además, no tengo proyecto ni perspectivas de tenerlo. No había dejado nunca de escribir, este ha sido el primer año de mi vida en que no lo he hecho. Yo trabajaba cada día, desde las nueve de la mañana hasta las tres de la tarde, decía que era para mantener el brazo caliente..., pero en realidad era que no sabía qué hacer por la mañana".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- ¿Y ahora ha encontrado algo mejor que hacer?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"He encontrado una cosa fantástica: ¡quedarme en la cama leyendo! Leo todos aquellos libros que nunca tuve tiempo para leer... Recuerdo que antes sufría un gran desconcierto cuando, por lo que fuera, no escribía. Tenía que inventar alguna actividad para poder vivir hasta las tres de la tarde, para distraer la angustia. Pero ahora me resulta placentero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- ¿Y el segundo volumen de memorias?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Creo que no voy a escribirlo. Tengo algunas notas escritas, pero no quiero que sea una mera mecánica profesional. Me doy cuenta de que, si publico un segundo tomo, voy a tener que decir en él cosas que no quiero decir, a causa de algunas relaciones personales que no son muy buenas. El primer tomo, Vivir para contarla, es exactamente lo que yo quería. En el segundo, me encontré una cantidad de gente que tenía que aparecer, y que, caramba, no quiero que estén en mis memorias. No sería honrado dejarles fuera, porque fueron importantes en mi vida, pero no me caen simpáticos".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Aunque Gabo no da nombres, no podemos evitar preguntarle por Mario Vargas Llosa, el escritor peruano cuya amistad quedó cortada de raíz tras el puñetazo en público que éste le propinó, aquí en México, en el año 1976, a causa de un incidente personal cuyo esclarecimiento ellos han delegado en "los biógrafos del futuro". &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- ¿No ve posible que, algún día, se produzca una reconciliación? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En ese momento, su esposa, Mercedes Barcha, que ha entrado en el estudio hace unos minutos, responde con contundencia: "Para mí ya no es posible. Han pasado treinta años"."¿Tanto?", pregunta Gabo, sorprendido. "Hemos vivido tan felices estos treinta años sin él que no lo necesitamos para nada", asegura Mercedes, antes de matizar que "Gabo es más diplomático, así que esta frase pueden ponerla exclusivamente en mi boca".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Volviendo a su inédito período de inactividad, el Nobel aclara que "se me ha acabado el año sabático, pero ya encuentro excusas para prorrogarlo durante todo el 2006. Ahora que he descubierto que puedo leer sin escribir, a ver hasta dónde llega. Yo creo que me lo gané. Con todo lo que he escrito, ¿no? Aunque si mañana se me ocurriera una novela, ¡qué maravilla sería! En verdad, con la práctica que tengo, podría hacer una sin más problemas: me siento ante la computadora y la saco..., pero la gente se da cuenta si no has puesto las tripas. Ahí detrás de mí están encendidos todos los aparatos informáticos, listos para entrar en acción el día que se me ocurra. Me encantaría encontrar un tema, pero no tengo necesidad de sentarme a inventarlo. La gente debe saber que, si publico algo más, será porque valga la pena".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"De hecho -comenta-, ya tampoco me despierto por la noche asustado, tras haber soñado con los muertos de los que me hablaba mi abuela en Aracataca, cuando era niño, y creo que eso tiene que ver con lo mismo, con que se me acabó el tema".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Su último "tema", hasta el momento, ha sido Memoria de mis putas tristes, novela corta publicada en el 2004 que millones de lectores en todo el mundo esperan que no sea el último estallido de su fuerza creativa. "Tampoco estaba en el programa -revela ahora. En realidad, proviene de un programa anterior, había pensado en una serie de relatos en ambientes prostibularios, de ese tipo. Hace tiempo escribí cuatro o cinco historias, pero la única que me gustó fue la última, me di cuenta de que el tema no daba para tanto, de que lo que realmente andaba buscando era aquello, así que decidí prescindir de las primeras y publicar la última de manera independiente".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Otro proyecto en el que andaba trabajando, y que quedó interrumpido, era la historia de un hombre que debía morir al escribir la última frase. "Pero pensé: a ver si te va a suceder a ti...".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Gabo no parece vivir su parón creativo con ninguna congoja, sino con despreocupación típicamente caribeña. "Dejar de escribir no ha cambiado mi vida, ¡eso es lo mejor! Las horas que utilizaba para hacerlo no han quedado secuestradas por otras actividades enojosas".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El escritor nos muestra el gran muñeco amarillo que vimos al entrar: "Es una artesanía mexicana, regalo de Felipe González, que viene mucho por aquí". La conversación deriva entonces hacia su fascinación por el poder y los diferentes mandatarios y ex mandatarios que le visitan. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Como escritor, me interesa el poder, porque resume toda la grandeza y miseria del ser humano".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Entre sus amistades, destaca a Clinton. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"¿No le conocen ustedes? ¡Es un tipo estupendo! Yo no me lo he pasado tan bien como junto a él. El sida es el gran tema que le preocupa ahora, es un hombre sinceramente alarmado y angustiado por el poco interés que las autoridades prestan a la extensión alarmante de la enfermedad por nuevas zonas, en especial por el Caribe. No le hacen caso, pero nadie sabe más que él sobre ese tema".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El Nobel nos señala la ubicación de la sala de cine privada que tiene en su casa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Es muy difícil que yo pueda ir a las sesiones normales, me paso horas y horas firmando autógrafos en la puerta. Así que me envían aquí películas o, si no, me invitan a proyecciones restringidas".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Su pasión por el séptimo arte no es nueva: de joven, incluso soñó con dirigir películas, lo que ha acabado realizando su hijo Rodrigo, habitual de prestigiosos festivales como Cannes, Locarno o San Sebastián. Rodrigo, además de haber dirigido episodios de "Los Soprano" y "A dos metros bajo tierra", es el cineasta responsable de largometrajes como "Cosas que diría con sólo mirarla", "Diez pequeñas historias de amor" o "Nueve vidas".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Menos mal que son excelentes -comenta su padre. ¡Lo horrible que hubiera sido para mí que no me parecieran buenas!".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Rodrigo vive en Hollywood, y su hermano Gonzalo, en París. Ambos están pasando estos días con sus padres, y entran y salen de la casa con la misma libertad con que lo hicieron de niños.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Al día siguiente, Gonzalo, diseñador gráfico y pintor, nos explicará que "Gabo no era un padre de juegos, pero sí de muchos diálogos, de compartir con nosotros cosas de adulto. Las cosas que hacíamos con él de pequeños era hablar y escuchar música".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;García Márquez ha ido desarrollando sus mecanismos para preservar su vida privada, cada vez más eficaces, y parece haber conjurado el peligro de que su éxito le robara tiempo para los afectos de hijos, nietos y amigos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Antes, sin embargo, "la fama estuvo a punto de desbaratarme la vida, porque perturba el sentido de la realidad, tanto como el poder. Te condena a la soledad, genera un problema de incomunicación que te aísla".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;De repente, suena el teléfono, y el escritor pronostica: "Seguro que es Carmen Balcells..." Mercedes descuelga y, en efecto, al otro lado del aparato, habla la agente literaria más famosa de la tierra. El escritor se ríe con ganas: "¿Ven? No tiene sosiego. No se le escapa nada, sabía que estábamos hablando con ustedes... Nos tiene más controlados que nunca".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La relación profesional de Carmen Balcells con García Márquez se remonta a 1961, cuando nadie creía todavía en aquel joven escritor, que no se convertiría en una celebridad mundial hasta Cien años de soledad (1967), obra en la que desgrana los avatares de varias generaciones de los Buendía y que, con sus personajes con colita de cerdo o sacerdotes que levitan, se considera la referencia del realismo mágico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En vez de realizar un paseo físico por el DF, Gabo sugiere que nos traslademos mentalmente a otra ciudad, a la Barcelona de los a-os 60 y 70, donde él vivió y escribió El otoño del patriarca: "Llegamos en 1967, cargando una piel de caimán de dos metros que me regaló un amigo. Yo estaba dispuesto a venderla, porque necesitábamos el dinero, pero me lo pensé mejor y al final no lo hicimos. Ha viajado con nosotros por medio mundo, en funciones de amuleto. Todo fue muy rápido, en los años que viví en Barcelona pasé de no tener para comer -antes, en París, había llegado a pedir en el metro- a poder comprarme casas".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Tengo la impresión de que aquella ciudad no nos sorprendió mucho -explica. Era como si ya la hubiéramos visto antes. La razón por la cual no fui a ningún otro lugar es Ramón Vinyes, el ''sabio catalán'' que hice aparecer como personaje en Cien años de soledad. En la Barranquilla de mi juventud, él me había ''vendido'' hasta tal punto la Barcelona idealizada de sus recuerdos de exiliado, que no dudé en ningún momento".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mercedes Barcha y Gabo, al trasladarse a España, dejaron atrás un México cosmopolita, culto y liberal, y unos círculos cinematográficos, artísticos y literarios repletos de personalidades y actividades que dejaban atrás a la pacata España del tardofranquismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Barcha recuerda divertida que "era todo un poco snob, los barceloneses descubrían entonces el mundo de la discoteca, ¡cuando aquí en México había miles! ¡Se ponían incluso sombreros para ir a la disco!".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Trataban de superar a París", recuerda García Márquez."He visto la serie ''Cuéntame'' y es exacta: Gabo y yo llegamos a aquel mundo", remarca, divertida, Mercedes."Había como una especie de ''destape'' clandestino, focalizado en la discoteca Bocaccio. Nos parecía una cosa anticuada", refuerza Gabo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Barcha apunta: "Ellos, los barceloneses, pensaban que éramos nosotros los atrasados, por latinoamericanos, pero era completamente al revés. Yo iba por la calle con mis pantalones y mis jeans y se me acercaba la gente a mirarme como una cosa rara. Un día, le dije a la mujer de Luis Goytisolo: ''Oye, María Antonia, me miran mucho, ¿por qué será?''. ''No te preocupes, a mí también'', me respondió".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Los rigores de la dictadura franquista no apretaban tanto en Barcelona como en Madrid, centro del poder político, y los García disfrutaban de la proximidad con Francia. Gabo recuerda que "íbamos a Francia a ver películas, como ''El último tango en París'', que descubrimos en Perpiñán. A veces nos íbamos tres días a París, a ponernos al día de todo. Barcelona era la puerta a Europa: desde allí nos desplazábamos a Londres (donde aprendimos inglés), Milán... Asistíamos a conciertos, estrenos teatrales, calmé toda mi ansiedad cultural".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Gabo y Mercedes vivieron la efervescencia de la gauche divine, las madrugadas infinitas de Bocaccio, el florecimiento de las nuevas editoriales, las conspiraciones ante la inminente muerte de Franco... Se juntaban con otros escritores atraídos a Barcelona por la "Mamá Grande" Balcells, como José Donoso o Mario Vargas Llosa, y recibían las visitas de Carlos Fuentes, Julio Cortázar, Pablo Neruda...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Ahora da casi vergüenza decirlo, pero nos la pasamos muy bien", comenta Gabo. "En aquella Barcelona de los primeros setenta se vivía excelentemente, da pena admitirlo. Es ahora, al pensarlo un poco, cuando nos damos cuenta de lo triste que era todo".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Paradójicamente, los García se fueron antes de que llegara la democracia: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Estábamos en Bogotá cuando murió Franco y, al conocer la noticia, nos volvimos a México. Pensamos que en España la cosa se iba a agitar mucho, que vendría una gran inestabilidad, tampoco sabíamos cómo iba a reaccionar el nuevo gobierno español ante la inminente El otoño del patriarca, que retrataba el ocaso de un dictador. Pensé que no se iban a creer que yo me había inspirado en modelos latinoamericanos, como el venezolano Juan Vicente Gómez o el haitiano ''Papá Doc'', que mandó exterminar todos los perros negros de su país porque creía que un enemigo suyo se había convertido en uno de ellos, o el salvadoreño Maximiliano Hernández Martínez, que hizo forrar con papel rojo todo el alumbrado público del país para combatir una epidemia de sarampión. No sé cómo se va a entender esto, pero a mí Franco me resultaba un dictador demasiado moderno y civilizado para el que yo tenía en la cabeza o en el alma. De hecho, la mejor crítica a este libro me la hizo el panameño Omar Torrijos, cuarenta y ocho horas antes de morir, que me dijo: ''Es tu mejor libro, todos somos así como tú dices''".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Gabo tiene casa en Barcelona, y "sigo yendo a esa ciudad, con frecuencia casi anual, aunque mi visita del 2005 causó demasiado alboroto, porque esta vez llevaba cinco años sin ir. Cuando llegamos, siempre es como si no hubiéramos dejado de vivir allí. Nos levantamos como si fuera lo más normal del mundo, y vamos a comer con los amigos de siempre. Paseamos y nos vemos envejecer. Vamos a pie a todas partes. Le paran a uno, le gritan de un lado a otro de la calle, pero con esa distancia con que los catalanes se conducen, modulando sus muestras de afecto. Por ejemplo, fuimos también unos días a Madrid, donde tenemos muchos amigos, pero no nos quedamos porque hay más novelería, mientras que en Barcelona nos volvemos un caso diario. En Madrid corre la voz entre periodistas, cantantes, gente del cine... es la pachanga permanente".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Gabo sigue huyendo de la luz de los focos públicos. Cree que la discreción es siempre más efectiva, incluso en política. Ha mantenido su amistad con Fidel Castro, pero se ha separado "en silencio" de las posturas dogmáticas, y a la vez su intervención personal ha sido decisiva para que el régimen cubano libere a algunos presos políticos o suavice algunas posturas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sus intervenciones en varios países incluyen desde la liberación de banqueros secuestrados en El Salvador a conseguir que dictadores permitan abandonar su país a familiares de disidentes, entre otros muchos episodios dignos de una película de James Bond o de una novela de su amigo Graham Greene, como cuando, en 1995, los secuestradores de Juan Carlos Gaviria exigieron que Gabo asumiera la presidencia de Colombia (la respuesta del escritor fue: "Nadie puede esperar que asuma la irresponsabilidad de ser el peor presidente de la República (...) Liberen a Gaviria, quítense las máscaras y salgan a promover sus ideas de renovación al amparo del orden constitucional").&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Yo he sido siempre más conspirador que ''firmador'' -apunta. He logrado siempre muchas más cosas mirando de arreglarlas por debajo que firmando manifiestos de protesta".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Dentro de esa "diplomacia secreta", ahora, por ejemplo, realiza funciones de mediador por la paz en Colombia, acercando las posiciones del Gobierno del presidente Uribe con las de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN). &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Tal vez mejor no tratemos mucho eso, porque está todavía hablándose. No es bueno hacer declaraciones cuando se trabaja en ello. Desde que me concibieron, estoy oyendo hablar del proceso de paz de Colombia. Ahora, después de un largo tira y afloja, se pusieron de acuerdo para conversar. He participado en unas primeras conversaciones en La Habana, y fue muy bien. Tengo buenas relaciones con ambos lados. Estas gestiones, para un escritor como yo, acostumbrado a ganar, son siempre una cura de humildad, pues intervienen una conjunción de factores muy diversos".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"La violencia ha existido siempre, tiene muchos años en Colombia -recuerda. El tema de fondo es una situación económica escindida entre los muy ricos y los muy pobres. Y el negocio de la coca es mucho dinero, ¡barriles de dinero! El día en que se acabe la droga, todo va a mejorar muchísimo, porque eso fue lo que lo exacerbó todo. Los grandes productores del mundo están allá. De manera que ya no pelean por la política, como antes, sino por el control de la droga. Y Estados Unidos también está totalmente metido en eso".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mientras posa para unas fotos en el jardín junto a su esposa, Gabo le comenta, bromeando: "Ya ves por qué nunca doy entrevistas, Mercedes. Llegan con esa mansedumbre, y no se van nunca. Ahora me dicen que te abrace, ¿y qué vendrá después? Son capaces de pedirme que diga que te quiero". &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Una afirmación superflua, teniendo en cuenta que se conocieron cuando ella era una niña de 13 años y que siguen ahí, compartiendo sus vidas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Antes de que abandonemos su casa, García Márquez se interesa por los premios Nobel que irán apareciendo en esta serie de entrevistas: "Ah, veo que escogen sólo a los buenos". Seguro de sí mismo, próximo, agarra de vez en cuando a su interlocutor sin que sea posible percibir en él rasgo alguno de su legendaria timidez, aquella que en Barcelona le hacía enmudecer y le activaba mil temblores cuando tenía que hablar en público. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Yo creo que debo de tener fobia social, como la Nobel austríaca, Elfriede Jelinek, porque puedo mantener una conversación de tú a tú, pero me cuesta horrores dirigirme a un auditorio. ¿Mi timidez? Tengo la gran ventaja de que ahora la gente entra en esta casa ya intimidada... y así me va mejor".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Copyright Clarín y La Vanguardia Magazine, 2006.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-113868112356286582?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113868112356286582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113868112356286582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/01/nobody-told-me-thered-be-days-like.html' title='Nobody told me there&apos;d be days like these'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-113737748453427330</id><published>2006-01-16T04:11:00.000+02:00</published><updated>2006-01-16T07:33:09.310+02:00</updated><title type='text'>Todo hombre muere inédito</title><content type='html'>Cabeceamos la entrevista sin dificultad: "Agustín Basave Fernández del Valle: El filósofo de afanes infinitos". El pensador llegaba a los ochenta años, había que darle preponderancia al material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación, recuerdo, duró dos tardes en aquella casa custodiada por libreros, hasta en la cocina, repletos de volúmenes. Sólo un poco de ella fue publicado. Va en su memoria, íntegra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La anemia lo ha obligado a ceder en sus pasos. Hace meses no caminaba encorvado, no olvidaba las cosas inmediatas. Sin embargo, a sus 80 años, Agustín Basave Fernández del Valle dice caminar espiritualmente del brazo de la aurora, aún en busca de nuevos horizontes.&lt;br /&gt;Su vocación filosófica, añade mirando al jardín que da a su oficina, lo ha avecindado a la eternidad, ya ceñido por los años, ya sujeto por las lecturas y la experiencia. Su melancolía es propia de la insatisfacción de los jóvenes. Quiere dar más.&lt;br /&gt;Ya sea en su oficina de la Colonia Vista Hermosa, llena de reconocimientos, libros y figuras del Quijote, o en su casa de San Pedro, tapizada de diplomas y miles de volúmenes, Basave exuda citas y reflexiones en torno al problema filosófico. No hay forma de hacerlo conversar sobre lugares comunes. La vida, lo sabe, le ha invertido el reloj y ahora la cuenta es regresiva.&lt;br /&gt;"Siempre digo que, mejor que conocer la verdad, es estar en la verdad", es la frase predilecta del filósofo nacido en Guadalajara el 3 de agosto de 1923 y que arribó a Monterrey a los 15 años.&lt;br /&gt;Aquella ciudad, entonces, le pareció adversa por hostil a las humanidades. Con los años, las montañas le hicieron querer a la ciudad. Aquí contrajo matrimonio, aquí tuvo a sus ocho hijos. Aquí vive con Patricia, su actual esposa, "compañera en la aventura de la vida".&lt;br /&gt;"Y aquí he de morir", apunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Todo hombre muere inédito&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En el Lago de Chapala, Agustín bañaba su cuerpo de niño. Jugaba y vivía a plenitud. Un día en el catecismo llegó a la clase de Postrimerías y escuchó hablar de la muerte. La idea de la finitud humana le sobresaltó. Corrió a su casa de la calle jalisciense de Vallarta e interrogó a su madre.&lt;br /&gt;"Sí es cierto", le respondió la mujer, "pero no te aflijas que falta mucho".&lt;br /&gt;Pero la duda quedó sembrada. Ya no pudo vivir, afirma, con la inocencia del pájaro y la felicidad de la flor.&lt;br /&gt;"Voy a morir", se dijo, sobresaltado.&lt;br /&gt;Esa preocupación lo volvería a la contemplación y la lectura. Se recuerda hojeando "El Quijote" y "Amadís de Gaula". La Biblia. Los años y las lecturas lo llevarían al ansia de investigar y, de allí, a reflexionar, desde la filosofía, sobre metafísica, jurisprudencia, poesía; sobre temas como la pena de muerte, el romanticismo alemán o el estilo de vida norteamericano. Sobre figuras como Kafka, El Quijote, Samuel Ramos, Alfonso Reyes, así como Max Scheler, Martin Heidegger y Peter Wust.&lt;br /&gt;Y sobre Dios.&lt;br /&gt;"Hoy no puedo dejar de pensar en los más significativos problemas: ¿Quién soy? ¿De dónde he venido? ¿Hacia dónde voy? ¿Qué me espera tras la muerte?".&lt;br /&gt;Sin esta bandada de interrogaciones, dice, no se vive profundamente.&lt;br /&gt;"Lo que pasa es que la filosofía es propia de la madurez. Las mejores obras se producen en la madurez, por eso todos mueren haciendo su testamento filosófico, con libros en preparación".&lt;br /&gt;Y es que desde hace años, Basave lo ha declarado: todo hombre muere inédito. No le basta la vida al ser para decirlo todo. Enumera los libros que proyecta: "Civilización del Amor", "Fenomenología y Sabiduría", "Metafísica del Amor", "Profundidad y Grandeza de la Cultura Alemana", "Pensamiento y Trayectoria de Arnold J. Toynbee", "La Sabiduría de San Agustín".&lt;br /&gt;"Será imposible", advierte, conmovido. "Pero, doy gracias de que he hecho una veintena de libros (son en realidad 45), y de que están en proceso mis obras completas, a cargo de la Universidad Autónoma de Nuevo León, la de Guadalajara y la Editorial Limusa.&lt;br /&gt;"Acaso no me toque verlas, sin embargo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una fe inquebrantable&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Lo difícil no es encontrar a Dios, sino encubrirlo".&lt;br /&gt;Su maestro, Xavier Zubiri, decía esto y Basave lo ha hecho suyo. Le emociona necesitar a Dios. Basave profesa la filosofía cristiana. Nada más lejano de la moda, que apunta a la inexistencia de Dios, a la soledad del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿La fe no acota su ejercicio filosófico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Entre la fe y la razón no hay conflicto", responde esperando la pregunta, sonriendo. "La teología dogmática no enseña nada antirracional. Es un auxilio que viene de lo alto, teológicamente es la gracia, pero el hombre puede ser fiel o no a esa gracia... Ser filósofo cristiano es ser absolutamente libre en su punto de partida y método".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y cómo cree que será Dios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No lo puedo representar con imágenes. Sé que es la cosa más bella, donde ya no estaré enfermo. Es como una ocasión en que alguien del extranjero me preguntó que cómo era el mamey. Mire, le respondí, es como naranja con tal, pero agréguele lima. No, pero no. A ver, es como tal y tal fruta, pero no. Hasta que le dije: Mire, mejor vaya a México y pruébelo.&lt;br /&gt;"Lo mismo sucede con Dios".&lt;br /&gt;Conmueve pensar en Basave cruzando el último umbral y encontrar la nada y no a Dios. Se le hace saber.&lt;br /&gt;"Soy contingente, lo que me rodea es contingente. Ahora estamos aquí, antes no. Todos somos seres en sí, pero no por sí. ¿O es capaz de decir 'yo aquí vine porque vine'? No, vino porque lo trajeron. Si su papá se casa con otra señora, usted no nace. Es contingente".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El padre&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Basave le debe en buena medida a José Vasconcelos andar desfaciendo entuertos filosóficos. Igual a otros. Pero, antes, está su padre, Agustín Basave.&lt;br /&gt;"Mi padre fue un maestro exigente, acaso demasiado exigente, pero a la postre descubrí que quería mi bien. Tenía altas ambiciones puestas en mí".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Hasta qué punto era exigente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Me exigía que supiera de todo, quería que fuese diserto como él. Me siguió desde primaria hasta bachiller, y me interrogaba, me decía en lo que fallaba. A veces me sentía un niño impotente, que no le daba gusto, pero cuando volví de España tras mi posgrado y mi viaje cultural por toda Europa hubo como un nuevo despertar que me permitió dialogar con él más profundamente.&lt;br /&gt;"Discutíamos, incluso acaloradamente. Papá era un padre romano, como un venado que transitaba la selva a toda velocidad y, en el camino, se iba hiriendo con tal de llegar a la meta.&lt;br /&gt;"Toda esa etapa fue como una especie de competencia, que comenzó a menguar. Una vez me enterneció, porque nos encontramos en Sanborn's esperando a unos amigos y, como no llegaban, me invitó a sentarme en su mesa. Daba un curso de historia de la cultura y me pidió que le explicara a Kant.&lt;br /&gt;"Caray, pensé. Mi padre pidiéndome luz. Me sentí atolondrado. Allí sentí que la barrera se había acabado. Luego, como buen arquitecto, se pasó sus últimos años dibujando puestas de sol. Estaba de regreso... Lamento no haber dialogado más con él".&lt;br /&gt;Basave carraspea. Duele la muerte del padre aún al cabo de los años. Dice que tuvo una "preciosa muerte de varón cristiano". A él habría de dedicarle una de sus obras más conocidas: "Metafísica de la Muerte".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El amor, el combate y Monterrey&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Basave habla del amor y él, en su vida personal, ha sido un hombre en búsqueda constante de amor. Es su compañía en el andar solitario del filósofo. De allí que tenga en su oficina el retrato de su primera esposa, ida por la diabetes.&lt;br /&gt;"Es la madre de mis hijos, descansa en paz, ahora está en otra dimensión.&lt;br /&gt;Tengo también el de mi esposa, quien es maravillosa, me ayuda en la empresa de vivir, me estimula".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quien lo viera no podría imaginarlo, en los tiempos duros de las revueltas estudiantiles en la Universidad, portando un arma.&lt;br /&gt;"Cuando se vino la conspiración de radicales tuve que andar en territorio de nadie, donde no entraba ni la policía. Querían tomar los edificios. Tenía que defenderme. Yo era director de la Facultad de Filosofía y Letras. Querían apoderarse de la Facultad, pero me puse al frente del edificio. 'Por aquí no pasan', les dije. 'Y si pasan es sobre mí'. Y se fueron. Son gajes del oficio".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sabía usar el arma al menos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por supuesto que no", ríe. "Nunca he sido hombre de pleitos, aunque mi padre me enseñó que no me dejara. Así, he debido defenderme con los puños en bachiller y secundaria. No crea, era bueno".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Le sigue pareciendo Monterrey difícil para la filosofía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Trato de influir en mi circunstancia, en esta 'circunstancia difícil' como he llamado a Monterrey. Por eso añadiría a la frase de Ortega y Gasset, 'Yo soy yo y mi circunstancia', aquello de que 'Yo debo ser señor de mi circunstancia'. Muchos dicen que se es víctima de las circunstancias. Pobres diablos. En el peor de los casos se deja una protesta, pero no se acepta lo que no es digno de aceptarse.&lt;br /&gt;"Al principio no me gustaba Monterrey, pero luego me fui encariñando con esta ciudad de perfiles. Me gusta más la Sierra Madre que el Cerro de la Silla. Esta ciudad me dio el hábito del trabajo. De haberme quedado en Guadalajara hubiera vivido deliciosas conversaciones y bohemias, pero hubiera hecho menos libros".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La madurez, el vuelo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué piensa de la madurez?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No me fijo en el pasado, tampoco lo declaro inexistente. No sería quien soy si no hubiese sido lo que fui. No puedo olvidar el pasado, pero le puedo dar otro sentido. Se puede guardar rencor a una persona o se le puede perdonar. Voy por lo segundo. León Felipe decía en sus últimos años que todo lo iba olvidando, pero que lo único que le venía a la mente era una palabra: perdón. Quiero que ésta sea mi última palabra cuando me despida de la vida: perdón".&lt;br /&gt;Hablaba Basave de los atardeceres que pintaba su padre en sus últimos años. Es el atardecer, en cierto sentido, el mejor escenario que ilustra estos momentos de su vida.&lt;br /&gt;"El atardecer tiene algo de bello y de nostálgico. Me he conservado bien, aunque no tengo la fuerza de los 25 años de edad. La belleza de la que hablo radica en el avecindamiento con lo eterno, en sentir que me espera una vida sin dolores físicos, sin penas morales. Una vida en la que podré vivir de cara a la suprema bondad, a la luz".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hablamos de esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Creo que ésta es la virtud humana más importante. Todos los días vemos a desesperados tirándose de los edificios, volándose la tapa de los sesos. Perdieron la esperanza. La humanísima esperanza, la que penetra y funda nuestras vidas. Es una pena".&lt;br /&gt;El sí a la vida lo dice un hombre de 80 años. Quizá el joven, inmerso en cuestiones existenciales, rondó alguna vez la tribulación, hasta cierto punto común, de dejar la vida. Octavio Paz confesó alguna vez que estuvo tentado ante las vías de Mixcoac. Basave lo niega.&lt;br /&gt;"¿Cómo después de haber probado la belleza de la vida se puede pensar en salir de ella? Imposible. Quiero seguir siendo siempre. Tengo afán de plenitud, anhelo de vida y más vida. Me acuerdo de una frase del gran humanista Juan Luis Vives: 'En este saco de podredumbre caben afanes infinitos'. Eso es lo que pasa en el hombre: caben afanes infinitos".&lt;br /&gt;La madurez es como el regreso a lo primario, a la niñez. Por eso, Basave señala que la filosofía está ligada al niño. Hija del asombro, la filosofía tiene como imagen el vuelo del búho de Minerva al atardecer.&lt;br /&gt;Ese es, dice, el vuelo del filósofo, en el ocaso de su vida, cuando más completo se percibe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Siente que va en ese vuelo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En el aire, claro. Ya me siento en el aire".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Un año justo después, Basave me telefoneó como acostumbraba para invitarme a un evento. El de esta ocasión, sin embargo, tenía una característica especial: era su despedida. Así me lo dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lo que publicamos entonces, esto es un fragmento..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El filósofo de 81 años de edad se dice cercado por la insuficiencia renal que padece desde hace tiempo, aunque habla con serenidad de lo que para él será, afirma, un evento de despedida de la Ciudad.&lt;br /&gt;"Ya no acudo a eventos por mis problemas de salud, por la insuficiencia renal que me ha doblado en todo este tiempo", comenta.&lt;br /&gt;"Como la veo cerca, quiero disfrutar de este evento con mis amigos, porque quiero brindarles a ellos y a la ciudad un mensaje de despedida. Un mensaje de gratitud por todos estos años".&lt;br /&gt;El hablar de Basave es pausado, sereno. Dueño de su fe, de su devoción a Dios, no se siente atemorizado por un fin que, enfatiza, ve cerca, aun y cuando seguirá luchando por escribir.&lt;br /&gt;"Quiero acabar mi libro de la 'Civilización del Amor'. No sé si vaya a poder, creo que ya estoy a punto de dar el último paso y se acabó, pero seguirá trabajando hasta el fin de mis días".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Nunca había cubierto un evento de Sembradores. Fui por él, en el Casino. El encabezado fue sencillo. Sería la tarea a seguir, asignada por él: "Llama a comprometerse por un mundo humanista".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La gratitud sólo es posible en el ámbito de la libertad, dijo ayer Agustín Basave Fernández del Valle. Sólo a través del don de agradecer es como crece el hombre. Sin éste no se alcanza a ser.&lt;br /&gt;Por ello, el filósofo brindó ayer un mensaje de amor y amistad en un homenaje que le brindó el Club Sembradores de Amistad, al que ha pertenecido por más de medio siglo. Lo hizo con la luz de quien se despide, dijo, porque es raudo el correr del tiempo, así como también el deterioro del cuerpo.&lt;br /&gt;"En estos momentos críticos concluyo haciendo votos porque nos mantengamos en vilo y porque no dejemos ya que el corazón claudique", dijo, conmovido. "El futuro es de quienes asumen su destino y saben esperar".&lt;br /&gt;Al principio de su mensaje, Basave habló de las personas a las que va dirigido.&lt;br /&gt;"Al recibir este último homenaje del Club Sembradores de Amistades, recibo un alto honor, acepto un grave compromiso y expreso una profunda gratitud", señaló en el Casino Monterrey.&lt;br /&gt;"Quiero recibir este homenaje como una despedida a un amigo filósofo y humanista, que desea compartir sus instantes felices con aquellos ignorados investigadores y profesores universitarios de provincia que llevan la pupila dilatada de asombro, que estrenan la gracia intacta de las cosas, que caminan alucinados del brazo de la aurora y mueren olvidados en la cama de un hospital cualquiera".&lt;br /&gt;Decaído el cuerpo por la insuficiencia renal que padece, pero con el ánimo intacto, Basave habló de cómo al detener su camino y volver por un momento la vista hacia atrás descubre, con relativa satisfacción, dijo, algunas realizaciones: desde la autoría e internacionalización del mencionado club, hasta la fundación del Centro de Estudios Humanísticos, de la carrera de Psicología y del doctorado en Derecho, todo en la UANL, así como diversas empresas y tribulaciones en el campo de la docencia y la investigación humanística.&lt;br /&gt;"He aquí nuestro último mensaje: ¡Amad sin transigir, hasta el fin, lo verdaderamente valioso para que vuestra vida sea una autoconstrucción por el amor! ¡Preferid la verdad antes que la paz! ¡Acostumbraos a pasar sobre el propio yo, que es el hombre rudimentario; a vencer al hombre egoísta que todo lo calibra por el interés!&lt;br /&gt;"Aunque vuestro querer vaya más allá de vuestro poder, nunca perdáis el impulso y la dirección hacia el ideal".&lt;br /&gt;En el siglo pasado, década de los 30, comentó, el club inició la cruzada de la amistad. Hoy, a más de medio siglo de distancia, él habla de un nuevo "humanismo universal de la amistad".&lt;br /&gt;"Pedimos una visión del hombre como hombre. Necesitamos saber qué somos, qué hacemos y por qué lo hacemos", señaló. "Necesitamos comprometernos en la tarea común de forjar un mundo nuevo. Necesitamos una cosmovisión humanista que nos proporcione los principios de acción, de responsabilidad en un mundo natural y social que evoluciona".&lt;br /&gt;El público, todos amigos del recipiendario del Premio Mundial de Filosofía Aletheia, se mantuvo silencioso durante su mensaje. Ante ellos, Basave recordó que no se puede mejorar la humanidad sin una ciencia y conciencia integral de la humanidad.&lt;br /&gt;Sin un amor total a la humanidad.&lt;br /&gt;"Dejemos a un lado tantas naderías y desvivámonos por las contadas cosas -prodigiosas, sencillas- por las que vale la pena desvivirse. Un hervor de reverencias y de amores, debe impulsar el vuelo generoso", dijo.&lt;br /&gt;"Hay que batir alas sobre la desventura de las pequeñeces. No ir adelante es volver atrás. Caminaremos, cosa en verdad difícil, calculando la situación y conservando el rumbo", dijo.&lt;br /&gt;Devoto de Dios, sólo en él, añadió, se puede saber ser hombre entre los hombres y acometer el riesgo de cada día con un temblor de impulso seguro.&lt;br /&gt;En su breve mensaje, el filósofo se mantuvo en pie a pesar de su fragilidad física. Sus ojos, sin embargo, delataron al mismo pensador acostumbrado al diálogo, el debate. A conversar ininterrumpidamente aunque sepa que todo hombre muere inédito. Que no termina de decirlo todo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue. Descanse en paz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-113737748453427330?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113737748453427330'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113737748453427330'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2006/01/todo-hombre-muere-indito.html' title='Todo hombre muere inédito'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-113374761991603073</id><published>2005-12-05T03:48:00.000+02:00</published><updated>2005-12-05T03:53:49.173+02:00</updated><title type='text'>Scherer en el Paraninfo</title><content type='html'>&lt;em&gt;Al iniciar la redacción cuidadosa de las páginas que ahora leo, comprendí que llegaría a la universidad con el ánimo turbado. No imaginé, sin embargo, la desproporción de la ceremonia que me tiene en el centro de su atención. Estremecido por la generosidad de la noble institución que me acoge como a un privilegiado y agradecido en el corazón por la presencia de todos ustedes, me percibo extraño. Soy y no soy el sujeto del que aquí han hablado personas entrañables.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La modestia es moneda falsa en nuestro trabajo. No existe el periodista sin su sueño de cabecera: la noticia o el reportaje que lo lleve a la historia. Así somos todos. Sensible a mi timidez y a sus enredos, me adapté tanto como pude a una manera de vivir: la claridad para el trabajo y la penumbra para mi persona.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Fui alumno irregular de la UNAM y en los estudios formales no avancé más allá de la preparatoria. Carezco de los títulos para hablar con propiedad del impresionante desarrollo de los medios de comunicación. Pero no van por ahí mis obsesiones. Honrado con amigos que rara vez se encuentran, unido a reporteros que ya son el futuro y enriquecido por columnistas y escritores admirables, giro en torno a un tema que no suelto ni me suelta: la libertad de expresión y el torpe empeño del gobierno por limitar la fuerza expansiva de la palabra impresa.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Suele decirse que Proceso nació para la estridencia. Ciertamente no somos moderados, pero el país no está para la crítica prudente a la que muchos se acomodan. La impunidad tomó partido y la zozobra domina la vida cotidiana: los robos y los crímenes por la mañana, los atracos y secuestros por la tarde, los asaltos a mano armada por la noche y la corrupción a toda hora.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En el gobierno del cambio, punzante la tragedia en su tiempo malogrado, hiere el dolor de las niñas y los niños explotados con trabajos rudos y nubla los sentidos el comercio vil con sus débiles cuerpos en formación, agota la peregrinación del hambre a Estados Unidos y atemoriza el narcotráfico que se nutre de la miseria en el campo para extender los sembradíos de amapola.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El futuro pertenece a los dioses, pero es predecible una época dura de la que no podrán librarse el presidente de la República ni su esposa. Las promesas incumplidas tienen el ácido sabor del engaño, y la descarada deshonestidad en casa los mancha. Vicente Fox no pudo superar las prácticas priistas que denunció hace seis años con pasión vindicativa. Sin embargo, para la fortuna del país y de él mismo, ya en la silla enorme se apartó de los regímenes que hicieron del crimen selectivo y masivo una forma de gobierno. Imposible olvidar el asesinato del líder agrarista Rubén Jaramillo, su mujer embarazada y tres de sus cuatro hijos, la maldad hecha furia contra los seguidores del líder ferrocarrilero Demetrio Vallejo, Tlatelolco, Jueves de Corpus, la guerra sucia y lo que vendría después, asunto de investigación insalvable.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Los amigos de Vicente Fox dicen que es un hombre bueno, de noble corazón. Quizás estén en lo cierto, pero su mundo interno no cambiará el juicio que se anticipa. Hemos retrocedido en el tiempo, hemos perdido oportunidades y el presidente ha ido apartándose de las formas de un buen político. Se escuda ya en el triunfalismo que descalifica por principio, signo de intolerancia.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Progresa el país y está asegurado un largo período de paz, dice. Agrega en su lenguaje cortado que fuerzas de mala fe han trabado las iniciativas para que México pudiera crecer más rápidamente en la modernidad. Vicente Fox oscureció su juicio cuando afirmó en Río de la Plata, recientemente, que el presidente Bush es un demócrata.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Desde la campaña, desestimó su orfandad cultural. Los libros le fueron superfluos, como las obras de arte y los hallazgos de la ciencia. Pleno de sí mismo, seguro como si fuera ya un patrimonio de la historia, se instaló en Los Pinos con todo el peso de su ignorancia. Los dislates en sus intervenciones improvisadas se multiplicaron y a la burla siguió la sátira. No habría manera de borrar su famosos "José Luis Borgues" al confundir el nombre y apellido de Jorge Luis Borges, ni olvidar el humor negro en su diálogo con Eprosina Rendón, del municipio "El Marqués", en Querétaro:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Yo no sé leer, pero en la televisión sí lo veo -dijo la mujer a Vicente Fox, confianzuda.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Mejor -respondió el mandatario-, va usted a vivir más contenta.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Acaso para unir en la posteridad su nombre a un monumento cultural, el presidente aprobó la construcción de una biblioteca enorme. El proyecto nació maltrecho. No representa una prioridad, costará una fortuna y terminará como un edificio a la nada.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La metrópoli cuenta con dos grandes bibliotecas, asentadas en sitios consagrados: la Ciudad Universitaria y la Ciudadela. Además, las dieciséis delegaciones de la urbe disponen de modestos centros de lectura fáciles de ampliar. Por si no bastara con todo esto, internet hace posible la comunicación casi inmediata con las bibliotecas de todos lados.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La del sexenio de Fox suma desaciertos. Se la conocerá con el nombre de José Vasconcelos, el iluminado promotor de la cultura en la calle, libre, frenética. Soñaba Vasconcelos con un millón de volúmenes en manos de los niños, cubierta la República con hojas de papel impreso. Bautizó su cruzada con un bello titulo "Lecturas Clásicas para Niños". Cedo a la tentación de citar al secretario de Educación Pública del año 1927.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Es necesario desechar el temor de los nombres que no se comprenden bien. Clásico causa alarma. Sin embargo, lo clásico es lo que debe servir de modelo, de tipo, lo mejor de su época. Lo que hoy llamamos genial será clásico mañana y lo clásico es lo mejor de todas las épocas. ¿Por qué ha de reservarse eso para los hombres maduros que frecuentemente ya no leen? ¿Por qué a los niños se les ha de dar la basura del entretenimiento únicamente porque nosotros suponemos que no entienden otra cosa?".&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Inexistente una política cultural en el sexenio del cambio, me animo a contar.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Conocida la gravedad de Octavio Paz, cerca el fin, lo llamaba los lunes. Solía acudir al teléfono. Aún miro su tristeza."Del cuello para arriba todo está bien y del cuello para abajo todo es un desastre", me dijo alguna vez.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sin advertirlo entonces, las palabras de Octavio me encaminarían a un cuadro famoso de David Alfaro Siqueiros. Imagen de Nuestro Tiempo. La figura al óleo carece de cabeza. Su lugar lo ocupa una piedra maltratada y del cuello descienden los trazos de un tórax hercúleo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La doble estampa me alarma y conmueve, la cabeza sin cuerpo y el cuerpo sin cabeza. Me parece que no hay un destino para la política y otro para la cultura. Nacieron juntas, y juntas se salvan o juntas se pierden.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Años y años se tuvo a los periódicos y a las revistas como un subproducto de los libros. Cultura de segunda. Su lenguaje era ligero y su vigencia fugaz. Nada es tan viejo como el diario de ayer, se decía. Hoy los órganos de información y crítica también son libros. Ahí están los Nobel y los no Nobel que escriben como reporteros crónicas y reportajes febriles que cautivan.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ante la doble vía que en realidad debiera ser una sola, la palabra impresa y la imagen, el régimen ha dado cuenta de su peculiar manera de entender la libertad de expresión. Distante de la palabra, sus recursos multimillonarios han sido para la televisión, ese relámpago que ilumina el planeta y muestra a una multitud que avanza sin saber a dónde va.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El medio consentido responde al dinero que le llega a manos llenas. Está a la vista su crítica moderada en los asuntos del gobierno y la avalancha contra los enemigos cuando hace falta. Orgulloso de su relación de clase con el poder político, desdeña a los que apenas tienen o no tienen modo de vivir. Avergüenza "Celebremos México", ese largo canto a la vanagloria.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Por cuenta propia, además, cancela de hecho temas para enfrentar con razones la postración de 50 millones de mexicanos. Sólo de vez en cuando aparece en la pantalla la sombra de la iniquidad, ese mal que de manera cruel divide al país. La televisión, un factor en el desequilibrio que padecemos, no podría animarse a denunciar tamaña injusticia. Atentaría contra sus intereses: el dinero sin límite y el poder atrás o delante del trono.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Incondicionales de la imagen sostienen que ésta vale por mil palabras. No hay duda del portento que capta la locura del mar contra todo lo que no sea agua o el segundo de un ser humano en trance mortal. Nadie podría olvidar a la niña vietnamita que huye aterrorizada del napalm, quemadas sus ropas, toda ella desnuda. La criatura corre con los brazos desfallecidos. Busca otro infierno, el que sea.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Desde 1972 la estampa pertenece al mundo, pero había que explicar de qué se trata. En su momento aparecieron las palabras imprescindibles, sin tiempo ni viento que se las pudiera llevar. La oración que acompaña a la niña es sencilla y aterradora."Esta es una de las imágenes que cambiaron la percepción de la guerra en Vietnam".&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A la tecnología debemos el prodigio de la imagen instantánea y universal, pero a la palabra debemos el prodigio del hombre y la mujer.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Muchas gracias.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Palabras de Julio Scherer al recibir el Doctorado Honoris Causa en la UdeG.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-113374761991603073?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113374761991603073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113374761991603073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/12/scherer-en-el-paraninfo.html' title='Scherer en el Paraninfo'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-113349822838219070</id><published>2005-12-02T06:36:00.000+02:00</published><updated>2005-12-02T06:44:17.003+02:00</updated><title type='text'>Oh memoria, enemiga mortal de mi descanso</title><content type='html'>El encabezado insólito del despacho de AFP me dejó atónito: "Reconocen a Fox por difusión del Quijote".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así dice la nota:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cd. de México (1 diciembre 2005).- La Real Academia Española y la Mexicana de la Lengua entregaron un reconocimiento al Presidente de México, Vicente Fox, por su impulso a la difusión de la obra "Don Quijote de la Mancha" en su cuarto centenario, informó hoy el vocero presidencial Rubén Aguilar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Las academias Española y Mexicana de la Lengua, junto con el Instituto Cervantes también de España y la industria editorial mexicana (...) le hicieron un reconocimiento al Presidente Fox y le entregaron el libro 1 millón 050 mil 001 de esta edición (conmemorativa) del Quijote", anunció Aguilar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Explicó que el reconocimiento se entregó porque "de todos los países de habla española, el que más contribuyó a la celebración de los 400 años de la primera edición del Quijote fue México".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando, no entiendo por qué, recordé las palabras de Fox en torno a lo literario, precisamente en el segundo Congreso de la Lengua Española. Escribió entonces Germán Dehesa: "En tan señalada tribuna y aprovechando que el Rey Juan Carlos dormía con la boca abierta, nuestro Presidente agarró por su cuenta la palabra y pronunció un discurso que avanzó con cierto aseo hasta que tropezó (y con botas de charol) con el nombre, para él remoto y extraño, de Jorge Luis Borges. Fox frenó violentamente y estudió con veloz intensidad ese renglón que se le presentó como un jardín de senderos que se bifurcan. En la duda, abstente, dice la educación jesuita. Fox no se abstuvo; se arrojó a ese fuego color encía de tigre de las ruinas circulares ("Nadie lo vio desembarcar en la unánime noche") y con voz insegura pronunció la terrible blasfemia laica: José Luis Borgues. En la tumba llovida de rosas blancas de un cementerio de Ginebra se percibió un leve tremor de tierra. Después vino el silencio. "Nadie rebaje a lágrima o reproche/ esta declaración de la maestría de Dios/ que con magnífica ironía/ me dio a la vez los libros y la noche". Nuestro destino final es el olvido, dijo alguna vez Borges. Por lo que se refiere a Vicente Fox, ese destino ya se cumplió para el autor de "El Aleph". Ardua tarea ésta de olvidar lo que jamás se ha conocido".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase célebre fue la siguiente: "Mil años no son demasiados si los contraponemos con el tiempo que le auguramos a la pervivencia de los ideales de paz, de justicia, de libertad, encarnados por don Quijote de la Mancha... que de Miguel Cervantes a Octavio Paz, de Sor Juana Inés de la Cruz a Gabriela Mistral, de Simón Bolívar a José Luis Borgues, han anhelado los más claros hombres y mujeres que ha dado nuestra lengua".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mis pensamientos corrieron a una distracción", habría podido citar Fox a Quijote. Pero prefirió el inusual: "Me han criticado mucho porque dije José Luis Borgues, pero cualquiera puede tener un lapsus bilingüe".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces cité yo a Quijote: "Es tan ligera la lengua como el pensamiento, que si son malas las preñeces de los pensamientos, las empeoran los partos de la lengua".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Animados, pues, por el descubrimiento de un nuevo autor, durante un Encuentro Internacional de Escritores nos dimos a la tarea de ir en "En busca del fantástico Borgues".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, por primera vez los escritores aceptaban no conocer a otro escritor. Incluso, inventaron su procedencia, su obra y sus costumbres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va la nota:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ya en otras ocasiones, según el escritor Daniel Sada, un político mexicano, el alcalde de un municipio remoto, se había referido a un gran literato español, pero que sólo él conocía, un tal Lupe de Vega.&lt;br /&gt;Estos son datos biográficos de Borgues ofrecidos por algunos autores.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;- José Eugenio Sánchez, poeta&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Me parece que José Luis Borgues es director de una Casa de la Cultura como de Tapachula o de Singapur, uno de esos lugares. Escribió un libro dedicado a algún coronel o algún presidente municipal, y lo hace personaje. También es poeta y se fusila a José Eugenio Sánchez".&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;- David Martín del Campo, narrador&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Borgues es un escritor de Paraguay, que vive junto al Río Paraná. Descendiente de portugueses, ha escrito tres o cuatro libros de sonetos, es desde luego admirador de Saramago, que es su paisano. Lo último que supe es que ha renunciado a la vida cosmopolita para dedicarse a tener un pequeño rancho con 20 cabezas de ganado y, por las tardes, mira la televisión en su antena parabólica. Debe tener ahora como 66 o 67 años de edad".&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;- Margarito Cuéllar, poeta y narrador&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Tengo entendido que Borgues es un escritor español extraño. Creo que es de otro momento u otra época, dependiendo de quien lo menciona: a lo mejor es un autor que escribe libros de superación personal, de terapia familiar, que da consejos a matrimonios".&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;- Elmer Mendoza, narrador&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"¡Claro que existe! Lo malo es que ustedes los reporteros no leen la literatura que no se produce en la ciudad donde viven, y la crítica más fuerte ha venido de los escritores y periodistas del Distrito Federal, ¡pero desde luego que existe! José Luis Borgues es un escritor que vive en el rancho de San Cristóbal, que ahí nació, que no fue a ninguna universidad.&lt;br /&gt;"Es un escritor que escribe coplas. Lo que más le interesa son los caballos, y ha trabajado sobre todo los colores de estos animales: tordillos, rocíos, zainos, azabaches, blancos, y tiene una obra amplísima en ese sentido. Uno puede conseguir sus coplas en San Cristóbal, porque las editoriales no tienen el menor interés en su obra.&lt;br /&gt;"Don Vicente desde que era niño lo ha estado leyendo. Cuando se pasea en su caballo va cantando las coplas de Borgues. Creo que la prensa y los escritores debieran ser más cuidadosos al establecer los campos de crítica con cuidado. Es increíble cómo cometen errores. En lo personal, estoy bastante indignado con la gente de la prensa. Si se desconoce la obra de Borgues sólo hay que ponerse en contacto con su patronato, que envía las coplas por correo".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;No entiendo, pues, el reconocimiento al Presidente, cuando andan por allí, vagando en el limbo de la cultura un Antonio Alatorre, el propio Carlos Fuentes, por citar algunos, notables, incluido el nuevo Premio Cervantes, el querido Sergio Pitol, al que no se le podría considerar cervantista pero del que no se podría esperar que llamara Borgues a Borges.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Lo entiendo, sí, desde una frase más de Quijote: "La misericordia brilla más que la justicia".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-113349822838219070?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113349822838219070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113349822838219070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/12/oh-memoria-enemiga-mortal-de-mi.html' title='Oh memoria, enemiga mortal de mi descanso'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-113286713053658323</id><published>2005-11-24T23:09:00.000+02:00</published><updated>2005-11-24T23:18:50.546+02:00</updated><title type='text'>Siete vidas</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Y se fue - buen camino,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;caminante serrano-&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;derecho a su destino,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;con su vida en la mano.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pedro Garfias&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Se escucha triste la canción del gato&lt;br /&gt;su espectro se refleja&lt;br /&gt;en el agua que pasa bajo el puente&lt;br /&gt;el frío aumenta&lt;br /&gt;erizando sus orejas&lt;br /&gt;lo negro de su piel&lt;br /&gt;se confunde&lt;br /&gt;con lo negro de la noche...&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Andrés Montes de Oca&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-113286713053658323?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113286713053658323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/113286713053658323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/11/siete-vidas.html' title='Siete vidas'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112998617443991693</id><published>2005-10-22T15:40:00.000+03:00</published><updated>2005-10-24T00:21:36.210+03:00</updated><title type='text'>Divagador</title><content type='html'>Me dediqué a muchas cosas en esos largos dos años, pero nunca dejé el periodismo. Probé el azúcar amargo de ser freelance: buenas publicaciones, mediana paga, mucha incertidumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas cosas me han enseñado tanto como tener que partir de un lugar, sin que nadie interviniera a mi favor, y que muchos me dieran la espalda. Y aprender a hacer entrevistas sin medio que te respaldara, escribirlas lo mejor posible, venderlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, cuando me llamaron para hacer de nuevo periodismo diario, llegué con el ímpetu sobrecargado. Los de siempre celebraron la continuación de mis tareas, varios lo lamentaron, otros me volvieron a estrechar la mano, interesados. Le hablaban al medio, obviamente, no a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También, regresé con la soberbia natural (y equivocada) de quien reanuda el camino. Aún estaba joven, me lo había ganado, pensaba. Y lo hice en uno de mis eventos otrora favoritos: el Encuentro Internacional de Escritores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me desplazaba por el lobby de Cineteca como en encanto. De un lado a otro, me dirigía a uno y otro escritor para entrevistarle. Me probaba. Por eso, cuando me encontré con Alejandro Aura, poeta al que no había leído lo suficiente y entonces funcionario de cultura en la capital, decidí hacerle las preguntas que no le había hecho en el pasado, más dueño de la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente le hacía las preguntas más obvias del mundo, que todavía aún me salen naturales, pero yo me sentía Oprah en la empatía con mi entrevistado; Larry King, en tanto la sagacidad. Barbara Walters, a razón de la profundidad en los cuestionamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso estaba cuando vi que una grabadora enorme se metía entre la mía y Aura. Volteé receloso. Encontré a un joven de mi estatura y complexión, probablemente de camisa por fuera, que con la cabeza agachada y los ojos casi cerrados trataba de prestar atención a las respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca lo hice y no entiendo todavía como lo pude hacer entonces, siendo que muchas veces me lo hicieron a mí. Juro que no lo he vuelto a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Nos permites un momento? -le dije en tono muy serio, apagando la grabadora-. Le estoy haciendo yo una entrevista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven, a quien creía reportero de revista universitaria o de algún programa radiofónico, apagó su grabadora, me miró entre sus párpados entrecerrados y emitió un "ah, mjm" que me enervó aún más mi talante absurdo. Se alejó un poco y esperó paciente a que yo concluyera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al finalizar, el joven se le acercó y le pidió una entrevista a Aura, quien aceptó. A lo lejos, de reojo, veía receloso cómo Aura emitía respuestas prolongadas y animosas, lo que no sucedió conmigo. Traté de no darle importancia y seguí conversando con autores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho tiempo después, una llamada me sacó de una tarde somnolienta. Era un tipo que quería una entrevista porque iniciaba un segmento de comentarios sobre literatura en la televisora estatal. Con ánimo, le pedí que me visitara para charlar en el periódico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó, mi sorpresa fue grande: era el joven al que mi falta de camaradería le hizo dar dos pasos atrás y aguardar, acaso unos minutos, para entrevistar a Aura, cuya conversación conmigo, por cierto, ni salió publicada. Así habrá estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con vergüenza, más atento que de costumbre, lo atendí y le entrevisté. Al final comenzamos a hablar de literatura. Nunca había conocido a alguien que me hablara con tanta autoridad de los que autores que yo creía conocidos y me develara a muchos más que ni siquiera había escuchado su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan pronto me dijo que le gustaba Lobo Antunes salté de la silla y fui hasta mi lugar por un libro de crónicas del portugués, recién enviado por la editorial, que le obsequié. Quería enmendar, evidentemente, la descortesía frente a Aura, que no dejó de recordármela y reír porque en ese momento ya no le daba importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nos reímos un montón de ti", me dijo para joder, y yo me sentí más pequeño, aunque contento de saber que aquello de veras había pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gilberto Guardado era un nombre que aún ahora me evoca otros afortunados de personajes literarios: Gregorio Samsa, Alonso Quijano, Leopoldo Bloom, y que suele cambiar por el arltiano seudónimo Erdosain Remo, que le volé sin pudor para mis poemarios y que, a su vez, Toño Ramos se lo voló, también sin pudor, para ponerlo de alias para un concurso en su libro &lt;em&gt;Todos los Días Atrás&lt;/em&gt;, lo que Gilberto no nos perdona todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que fue esa tarde cuando, al despedirse, le dije que me esperara para invitarle un café afuera. Habrá sido en esa ocasión cuando me contó que vendía libros en su casa. Ex empleado de Publicaciones Monterrey, hoy Cosmos, hablamos largo (él más que yo) de libreros, editores, editoriales y autores. Pronto, me invitó o me invité a su casa, la misma en la que todavía vive, en Tenerías, pero que entonces lucía los libreros repletos y los muebles antiguos curiosamente ubicados en medio de la única habitación que conforma su hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca antes había visto una casa así. Allí el tiempo, para usar el mejor lugar común, no corría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente sentada en el tocador antiguo vi por primera vez a Paty, su pareja, quien amable nos trajo el café cargado como a la fecha aún lo hace y por el que quizá nunca le he agradecido con el afecto y la importancia que le doy a ese acto sencillo y a la vez grandioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ella Gilberto la conoció cuando trabajaba en una de las librerías de Guerrero. Todos los días él iba a sentarse a platicar y quitarle el tiempo. Imprudente como es, ácido y franco hasta la médula, pronto su presencia y comentarios molestaron a los familiares de Paty, que atendían la librería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mejor solución que ambos encontraron para saltar el obstáculo fue irse a vivir juntos, sin rendirle cuentas a nadie, para hablar a rienda suelta y con desparpajo de la gente y de los libros. Básicamente, han dicho, la biografía de sus afectos se encuentra en &lt;em&gt;Vida con Mi Amigo&lt;/em&gt;, de Barbara Jacobs, a quien Gilberto hizo llorar de emoción hace algún tiempo no sólo porque le contó en persona la historia de su vida con Paty, a partir de ese libro, sino porque esa misma narración le hizo recordar a la escritora sus buenos tiempos en compañía de su querido Tito Monterroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi parte, no recuerdo el primer libro que Gilberto me prestó o vendió. Sí sé que, de los primeros, fue &lt;em&gt;El Guardián en el Centeno&lt;/em&gt;, que aún conservo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las visitas comenzaron a ser frecuentes y, los temas, diversos. En las charlas fueron apareciendo los copas de vino, las taquizas, el café cargado y los delicados en grandes cantidades. Luego, el billar, en el que cabe decirlo siempre le gané, y la música. Las horas corrían. Claudia, yo y mi hijo salíamos de madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante mi estancia, mis ojos no daban crédito a los lomos en los libreros. Libros insólitos, ediciones importadas, libros inconseguibles, antiguos, preciosos. Poco a poco fui perdiendo el decoro y empecé a pedirle prestados o vendidos libros y más libros, revistas, periódicos, que a la fecha jamás me ha negado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Dame ése, véndeme aquel, préstame éste", pedía y Gilberto avanzaba a tientas, como ahora lo hace, mirando de perfil, muy de cerca. Claudia lo contemplaba desde la mesa y no le preguntaba nada como tampoco yo lo hacía. Un día nos lo contó sin matiz trágico y hasta con humor: su problema es una serie de trastornos que le reducen progresivamente la vista al mínimo. Lagrimales secos, miopía y astigmatismo muy altos, músculos oculares sin funcionar. Problemas que pueden solucionarse, con dinero y atención especializada, de los que él carece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gilberto es la gran paradoja de mi vida en la cultura de esta ciudad: el lector más feroz y brillante que conozco, que lee de noche y duerme apenas unas horas en el día, con la vista disminuida. Al principio, la similitud con Borges era algo permanente, aunque ya no tanto: a Gilberto lo conozco y tengo su amistad. Del argentino apenas tengo unos libros, su imagen en fotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, una prueba de su condición de hombre permanentemente despierto y leyendo es que carece de cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, sin embargo, pese a su visión reducida, en la mayoría de los casos él sabía dónde estaba cada uno de sus cientos de libros. De no lograrlo, Paty encontraba de inmediato el que persistía en esconderse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, la noticia me dejó sin palabras: abrirían una librería con la biblioteca personal y se irían a la aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a mi incredulidad, Gilberto abrió Libro Vivo casi frente a la entonces obra gris de Gandhi, en un acto de osadía descomunal que nadie replicó, ni siquiera el librero más conocido de la ciudad, que prefirió vender su editorial y volver sus tiendas locales de saldos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encargué de sacar la nota de la apertura y de mencionarlo con el título que curiosamente nadie le había dado, por lo menos frente a un público amplio, pero que le pertenecía de manera natural: bibliófilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Digamos que abro esta librería como una respuesta a mi deseo permanente de hallar libros que nunca o casi nunca llegan a la ciudad", me dijo en la entrevista, al tiempo que veíamos los títulos de Olañeta, Valdemar, Bac, Círculo de Lectores, Anagrama, Ediciones 29, Alba, Aguilar y Emecé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo la foto de la nota en el periódico: Paty ante el escritorio y Gilberto de gafas oscuras, entre anaqueles. Felices y abrazados a su sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los primeros días fueron durísimos y, el resto, más. Sin embargo, las veladas continuaron allí, a donde trasladó su hogar. Gilberto mantenía esperanzas de que las ventas levantaran con la apertura del coloso capitalino. Curiosamente, nunca lo vi lamentarse por vender uno sólo de sus títulos preciados, de los cuales tengo algunos. Hoy siento que le dolía en el alma desprenderse de cualquiera de ellos, esfuerzo de años e inversión desproporcionada, en pos de su anhelo de volverse librero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esas fechas conoció a un amigo, voraz comprador de todo lo que suene o huela a buen gusto, que le ofreció vivir en un departamento que resultó embrujado, por la Chepevera. Yo mismo lo ayudé a mudarse. De hecho, es célebre ya la historia de una silla italiana que no lo es, que resultó raspada en el cambio. Aún la conserva, intacta en su jodidez, no entiendo por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi parte no sentía, aunque nunca se lo dije, que aquel fuera su sitio. Él mismo se sentía extraño, desorientado, y yo aterrado por salir de su casa en la madrugada junto a Claudia y mi hijo, y contemplar el muro centenario y lleno de hoyos del Panteón del Carmen, el mismo que recorría con miedo camino al jardín de niños, a la espera de que un muerto me agarrara de la ropa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Libro Vivo no aguantó ni el año. Acaso después de la apertura de Gandhi, en la cual Gilberto fue paradójicamente el primer cliente, decidió cerrarla y regresar con sus cosas a la casa de Tenerías, luego de que un espíritu chocarrero, que por cierto mi hijo una vez percibió ante nuestro espanto, lo despertara una noche con la orden de salir de allí inmediatamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el dinero que generó, Gilberto hizo cambios en su antigua casa y la volvió mucho más agradable. Los libreros los colocó en las paredes, despejó el centro, llenó de tapetes y compró una sala que no sirve para nada excepto para dormir estupendamente. No se sentía derrotado en su afán librero: lo había intentado. Con los libros que aún le quedaban, que para nada eran pocos y que pronto duplicó, decidió atender a sus clientes de manera privada y dedicarse a la enseñanza y la terapia en casa, así como a la tertulia, esa en la que él es experto y vuelve obligatoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las charlas continuaron en aquella casa remozada, donde el tiempo se detiene y nadie sale vivo de la conversación. A Gilberto le importa demasiado la narrativa exquisita, tanto de Europa, como de América; prefiere sus mundos anchísimos a los de la poesía, de la que sabe bastante pero nunca le saciará su apetito de lector atento a la construcción de personajes, tramas extraordinarias, diálogos trascendentales y motivos metaliterarios. Incluso, si nos pusiéramos rigurosos, se diría que Gilberto sufre el Mal de Montano, dado que tiende a literaturizarlo todo. Él es un libro vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le pone atencíón a la literatura local, acaso un poco más a la nacional. Le son más importantes el arte, la música y la vida en general, con sus asegunes científicos y metafísicos, de los es un divulgador natural. Desprecia la estupidez y lo dice; le molesta la política mediocre, no se diga la cultural, de la que tiene una opinión radical, y alza la voz para que todos lo escuchen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que lo conozco, no ha habido material literario que no le consulte. Él es el primero de una lista muy breve de amigos con los que siempre piso base y cuyas sugerencias se vuelven, casi siempre, referencias. No terminaría de enlistar autores y títulos que me ha descubierto, con la paciencia de quien sabe que a veces los interlocutores como yo jamás podrán estar a su altura. Y, sin embargo, me comparte. Sabe mis carencias, pero es el primero que me palmea cuando lo que escribo le parece relativamente certero o el que me critica cuando un juicio se me dispara y todo se va al carajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo, no sé qué piense él, que más allá de lo libresco con el tiempo nos hicimos amigos de verdad. Me dejó de vender libros, yo de comprárselos, y me fui enterando de su infancia, singular y difícil al crecer con ese destello invisible que le obliga a entrecerrar los ojos; de su educación básica inconclusa, que no le demerita en absoluto. Me enteré del accidente que le arrebató a su madre una mañana, la única en la que discutieron por algo sin importancia, por lo que partió enojado sin saber que jamás la vería de regreso. Me enteré de su padre, a quien no frecuenta porque en nada se le parece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él, por su parte, se enteró mucho después de mi vida una noche en que la pasó con nosotros en casa. Sentado frente a él, escuchándole decir que mi madre en su forma más extraña en verdad me había amado, lo que me reveló una zona de realidad que no había visto, me quedé dormido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando desperté, algunas horas después, él seguía allí, entredormido, aguardando mi despertar. Supe entonces que tenía un amigo que quizá no me abandonaría nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que las primeras noches en casa de Gilberto y Paty, incluso todavía hace poco, llegaba a casa muy de madrugada a descansar y soñaba todo el tiempo con nuestras conversaciones. Aquellas charlas de vida y libros se prolongaban y, al despertar, lo hacía cansado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gilberto piensa, o creo que así es, que divagar tiene su origen en ese tiempo en que uno perdura con ciertas ideas que luego se magnifican y se disparan lentas en la inmensidad que dura una vida, pero que a la vez es un instante. Lo que queda de ese tiempo y de esas ideas, lo que amanece en nosotros, lo que nos proyecta en monólogo interno en busca del resplandor, a la manera de Proust o Joyce, es en lo que pensamos en el momento en que pareciera pensamos. En lo que soñamos cuando estamos despiertos. En lo que creemos leer, cuando en realidad estamos mirando nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es divagar. Eso me sucedía a mí en el sueño. De allí la vocación contagiosa de Gilberto, divagador, que curiosamente no frecuenta la característica que a todos puebla cuando se acercan a la cultura: no escribe o lo hace muy poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, pasados los años, aún frecuento la casa de Gilberto y Paty, donde ahora se encuentra también Petrita, hermana de ésta, que aunque nos recibe silente como es ella no deja de mimar, como nadie lo hace, a mi hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sucede que, tras charlar sobre libros, muchos libros, Claudia, Paty y Gilberto hablan y ríen sobre mil temas, y yo me quedo en silencio y reconozco, en aquellas paredes, un refugio imprescindible para mis semanas tradicionales de cierres, escrituras, correcciones y entrevistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco, invariablemente, Gilberto destapa una nueva botella y, desde el sillón de enfrente, comienza a hablarme de libros. Es costumbre ya que cenemos, bebamos café, escuchemos música. Y sigamos hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no llego, sin embargo, despierto hasta la madrugada. Tampoco me da ya para hablar tanto durante las horas que paso en ese lugar. Voy sumiéndome en un sueño que no logro alcanzar ni siquiera en mi propia casa, hasta dormir profundamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dejo llevar, porque estoy en la casa de un amigo. Sólo se duerme profundamente en presencia del amigo. Alguien que, sé al despertar, estará allí esperando reanudar la charla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y divagar de nuevo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112998617443991693?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112998617443991693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112998617443991693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/10/divagador.html' title='Divagador'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112969653154377299</id><published>2005-10-19T07:05:00.000+03:00</published><updated>2005-10-20T16:17:59.773+03:00</updated><title type='text'>Verdaderos</title><content type='html'>En un artículo publicado en la revista Ñ de El Clarín sobre la nueva novela de Michel Houellebecq, 'La posibilidad de una isla', su autor Gonzalo Garcés advierte: "En 'Seguir vivo', suerte de consejos para poetas, define el programa que iba a seguir con notable fidelidad: "Exploren los temas que nadie quiere tocar. Hablen de la indiferencia, de la frustración, de la falta de amor. Sean abyectos y serán verdaderos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También, el diario sintetiza en algunas líneas la vida del autor de 'Las partículas elementales': "Abandonado por su madre, pasó su infancia entre la casa de su abuela y un internado. Se recibió de ingeniero agrónomo, se casó, tuvo un hijo, se divorció, pasó temporadas en un psiquiátrico. Así como todo lo que escribe o dice se convierte en polémica, así le sacó el jugo a estos episodios de su biografía. Empieza a llamar la atención con su primer conjunto de poemas, "La búsqueda de la felicidad", que gana el premio Tristan Tzara, pero fue con su segunda novela cuando alcanza reconocimiento internacional: "Las partículas elementales" —un ataque frontal a la generación protagonista del Mayo del 68, el hippismo desvirtuado y la sociedad de consumo— pronto es traducida a más de 30 idiomas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La aparición de su nueva novela -'La posibilidad de una isla'- ha generado en Francia un acalorado debate: ¿se trata de un verdadero fenómeno literario o de una orquestada campaña publicitaria?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días se dio a conocer que la española Mari Pau Janer, con 'Pasiones romanas', se adjudicó el Premio Planeta de Novela, el de mayor dotación para los relatos en español, con más de 700 mil dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, el periodista, escritor y animador peruano Jaime Bayli fue el finalista del certamen con 'De repente un ángel'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;'Pasiones romanas' le ganó a un total de 417 novelas. El nivel no fue muy elevado ni la discusión muy reñida, según confiaron miembros del jurado. El escritor catalán Juan Marsé, que integraba el jurado desde la muerte de Manuel Vázquez Montalbán, había dicho la víspera que el nivel era "bajo", casi "subterráneo", y que no iba a quedar más remedio que premiar "la menos mala" de las candidatas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días después, Marsé anunciaría su dimisión del jurado del Premio Planeta de novela, el mejor dotado económicamente de España e Iberoamérica,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si ustedes tienen una idea de lo que ha sido hasta ahora el Premio Planeta, más o menos se pueden formar una idea de mis razones", dijo el escritor barcelonés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Javier Marías consideró que ese tipo de galardones "casi nunca son claros" y por ello dijo que él no participa en esos "concursos como jurado". Tampoco entiende que "algunos autores participen en este tipo de historias".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escritor, que considera el Planeta más "un concurso que un certamen literario", cree que "en esos premios, la turbiedad en sus mecanismos y métodos se da por descontada", por lo que "lo más sensato es no participar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto la entrevista a Marías, como la carta de Marsé, aparecieron en El País, medio del holding Prisa, dueña a su vez de Alfaguara, que también sostiene un premio internacional de novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En la recién inaugurada Feria del Libro de Francfort fue instalado un cartel con la imagen de Pamela Anderson semidesnuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El escritor francés Frédéric Beigbeder me dijo hace unos días que él considera al libro como una parte más de la obra, conformada además por la campaña de promoción, las entrevistas, las presentaciones y discursos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lo que pasa es que hay muchos artistas de arte visual y contemporáneo que juegan con esto. El primero fue Warhol, quien dijo: 'soy lo que está en mi prees book'. Incluso yo juego mucho con esto. Con '13,99 Euros' (novela que habla sobre el mundo de la publicidad al que él perteneció) sucedió esto: hubo tantos discursos, tantas críticas, que me enseñó que no sólo lo que está adentro del libro es verdadero, sino también lo que está afuera".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;IV&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, el poeta coreano Ko Un, candidato al Nobel, inauguró la Feria de Francfort con un discurso dedicado a buscar el alma de la literatura de su país, invitada especial de este año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El discurso de inauguración de Ko Un recoge también el dolor de varias generaciones de autores, atrapados entre la violencia militar y el refugio en la meditación confuciana o el cristianismo, que profesan un cuarto de coreanos, advierte el ABC.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ko Un, un poeta que ha acometido la empresa de escribir un poema sobre cada persona que ha ido encontrando en su vida, definió la escritura en su país como un 'oficio entre heridas'", explica ABC. "Su propia obra es historia de desgarros, desde su indignación por décadas de dominación japonesa, continuada luego en la guerra de Corea y en la posterior dictadura hasta principios de los 90, en cuyo interludio vagó durante años como monje budista, antes de unirse a las protestas estudiantiles y sufrir cárcel y tortura".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;V&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;¿Qué será lo más importante de todo esto? Lo más atractivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pamela -escucho que me susurra una voz-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112969653154377299?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112969653154377299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112969653154377299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/10/verdaderos.html' title='Verdaderos'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112947921933837584</id><published>2005-10-16T19:09:00.000+03:00</published><updated>2005-10-16T19:17:44.556+03:00</updated><title type='text'>Acuse de recibo</title><content type='html'>Estimado Mario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No suelen los autores reconocer el esfuerzo de los periodistas. Siempre son de aquí para allá las palabras críticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al referirte a mi trabajo hablas también de un grupo de reporteros, unos pocos todavía, desafortunadamente, que desde muchas trincheras quieren hacer del periodismo en esta ciudad un oficio decoroso, que tenga por único objetivo el acercamiento máximo entre artistas y públicos, y no el lucimiento personal o la conformación de cofradías sin importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo, con tus palabras, aludes también a las generaciones pasadas de reporteros. Grandes reporteros de la ciudad, ellos sí valiosos pero hoy anónimos, que no fueron aves de paso. No creo estarme adjudicando responsabilidades gratuitas: es de bien nacidos que cuando pronuncian tu nombre en voz alta, menciones en voz alta también el de tu genealogía. Hay que mirar atrás y señalar a los que intentaron hacer de esto una profesión digna, ética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celebro que el lapsus de Elena, que así lo considero, y las patanerías tradicionales de Carballo te permitan unas líneas para los reporteros. Lo de "Carbanon" es divertidísimo. Te citaré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es extensa la lista de figuras en la ciudad y el país, que alternan y han alternado con grandes resultados el periodismo cultural con la escritura personal: Octavio Paz y Carlos Fuentes, como tú bien has dicho, pero también los de las generaciones del Ateneo, Contemporáneos, Medio Siglo: de Alfonso Reyes a Sergio Pitol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más grande aquí es, a mi gusto, José Emilio Pacheco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es apenas a partir del Crack, acaso de La Onda, que los autores ya dedican poco al periodismo cultural. Están inmersos en su obra. Con su pan se lo coman (lo digo en broma).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias por hablar de aquellos que estamos en la acera de los que ven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mi cariño, D&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;PD&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Dices con verdad que no todos los periodistas aspiran a los "laureles del verso genial". Es cierto: conozco espléndidos periodistas que, tras concluir la jornada intensa, guardan la libreta de reportero, abordan anónimos el metro y su silencio, y llegan a casa para disfrutar a la familia; beben una cerveza, leen un libro o escuchan música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y duermen el sueño tranquilo de quienes saben han cumplido a pie juntillas con su labor, histórica y grandiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos, dices bien, no coquetean en público con la musa de la creación. Pero tienen una fascinación, simpática a mi parecer, por las "obras reunidas". Más de uno que anda por allí aún me pregunta cuándo vendrá el libro con entrevistas y reportajes. Entonces insisto en que no llegará, que el periodismo es flor de un día. Pero no me creen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que con pudor, sin ánimo de contradecirte, con las mejillas enrojecidas, en mi caso te digo que sí, que sí he coqueteado; que aunque no lo digo fuera de mi círculo inmediato, tengo, como otros, como muchos, mis cadáveres en el armario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo con tal de no terminar asido, qué duda cabe, a las barbas del autor consagrado. Por lo menos lo intento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mea culpa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi brazo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112947921933837584?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112947921933837584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112947921933837584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/10/acuse-de-recibo.html' title='Acuse de recibo'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112943735451071171</id><published>2005-10-16T07:34:00.000+03:00</published><updated>2005-10-16T07:35:54.520+03:00</updated><title type='text'>De El Libro de la Imaginación XI</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Una noche entera te he soñado leñosa, Douve, para ofrecerte mejor a la llama. Y estatua verde maridada a la corteza, para gozar mejor de tu cabeza alumbradora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notando bajo mis dedos el debate de las ascuas y los labios: te veía sonreírme. Ahora bien, ese gran día en ti de las ascuas me cegaba.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Ives Bonnefoy, &lt;em&gt;Del movimiento y de la inmovilidad de Douve&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112943735451071171?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112943735451071171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112943735451071171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/10/de-el-libro-de-la-imaginacin-xi.html' title='De El Libro de la Imaginación XI'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112926272574999928</id><published>2005-10-14T06:57:00.000+03:00</published><updated>2005-10-14T07:05:25.776+03:00</updated><title type='text'>El nuevo 'cuidador' del Nobel</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/recorte.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/recorte.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Poem, 1981&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The lights glow.&lt;br /&gt;What will happen next?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Night has fallen.&lt;br /&gt;The rain stops.&lt;br /&gt;What will happen next?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Night will deepen.&lt;br /&gt;He does not know&lt;br /&gt;What I will say to him.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;When he has gone&lt;br /&gt;I'll have a word in his ear&lt;br /&gt;And say what I was about to say&lt;br /&gt;At the meeting about to happen&lt;br /&gt;Which has now taken place.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;But he said nothing&lt;br /&gt;At the meeting about to take place.&lt;br /&gt;It is only now that he turns and smiles&lt;br /&gt;And whispers:&lt;br /&gt;'I do not know&lt;br /&gt;What will happen next'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;God, 1993&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;God looked into his secret heart&lt;br /&gt;to find a word&lt;br /&gt;To bless the living throng below.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;But look and look as he might do&lt;br /&gt;And begging ghosts to live again&lt;br /&gt;But hearing no song in that room&lt;br /&gt;He found with harshly burning pain&lt;br /&gt;He had no blessing to bestow.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;a href="http://www.haroldpinter.org/"&gt;http://www.haroldpinter.org/&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112926272574999928?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112926272574999928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112926272574999928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/10/el-nuevo-cuidador-del-nobel.html' title='El nuevo &apos;cuidador&apos; del Nobel'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112917771316020176</id><published>2005-10-13T07:20:00.000+03:00</published><updated>2005-10-13T11:46:08.570+03:00</updated><title type='text'>¿Periodista o poeta?</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/adonis339.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/adonis339.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/adonis.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/Ryszard_Kapuscinski2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/Ryszard_Kapuscinski2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ADONIS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;RYSZARD KAPUSCINSKI&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112917771316020176?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112917771316020176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112917771316020176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/10/periodista-o-poeta.html' title='¿Periodista o poeta?'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112874078797507618</id><published>2005-10-08T05:51:00.000+03:00</published><updated>2005-10-08T06:56:13.053+03:00</updated><title type='text'>RE: Otros cánones</title><content type='html'>Cuitláhuac Quiroga, desde su cálida e inteligente &lt;a href="http://cuitlahuacquirogacostilla.blogspot.com"&gt;La raya del vértigo&lt;/a&gt;, nos comparte esta lista, a propósito de la convocatoria de cánones, deslizada a partir de la confesión de Divagador sobre el suyo, establecida líneas abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una memorabilia, si así se desea ver, para romper con la monotonía de estos días de lluvia y, por qué no, a manera de sugerencias al momento de visitar la FIL.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, sobre todo, para compartir geografías e invitarnos a ellas, pues. Muy agradecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El orden es absolutamente arbitrario, nos advierte Cuitláhuac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1.- Franz Kafka (El Castillo, El proceso, El libro del hambre)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;2.- Fedor Dostoievsky (Crimen y castigo)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;3.- Marguerithe Duras (Moderato Cantabile)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;4.- Giovanni Boccaccio (El decameron)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;5.- Jorge Luis Borges (El aleph)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;6.- Albert Camus (La peste, El extranjero)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;7.- Alejo Carpentier (El siglo de las luces)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;8.- Camilo José Cela (Oficio de tinieblas 5)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;9.- Miguel de Cervantes (El Quijote de la mancha)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;10.- Julio Cortázar (Rayuela, Modelo para armar)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;11.- Daniel Defoe (Robinson Crusoe)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;12.- Lawrence Durrel (El cuarteto de alejandría)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;13.- William Faulkner (El sonido y la furia, Mientras agonizo, Las palmeras salvajes)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;14.- Xavier Villaurrutia (Obra poética)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;15.- Gabriel García Márquez (Cien años de soledad)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;16.- Juan Goytisolo (Reivindicación del conde don Julián)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;17.- Günter Grass (El tambor de hojalata)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;18.- John Kennedy Toole (La conjura de los necios)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;19.- James Joyce (Ulises)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;20.- Thomas Mann (El dr. Fausto)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;21.- Alfonso Reyes (El plano oblicuo, Visión de Anáhuac)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;22.- Jean Paul Sartre (La náusea)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;23.- Jonathan Swift(Los viajes de Guliver)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;24.- Mario Vargas Llosa (La guerra del fin del mundo)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;25.- Juan Nepomuceno Pérez Vizcayno Rulfo (Pedro Páramo, El llano en llamas)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;26.- Octavio Paz (¿Aguila o sol?)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;27.- William Shakespeare (Macbeth, Enrique IV, Hamlet)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;28.- Francois Rabelais (Gargantúa, Pantagruel)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;29.- Homero (La ilíada, La odisea)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;30.- William Blake (Poesía completa)s&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;31.- Walt Whitman (Obra poética)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;32.- San Juan de la Cruz (Obra poética)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;33.- Luis Cernuda (La realidad y el deseo)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;34.- Marcel Proust (Por los caminos de Swann)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;35.- André Malraux (La condición humana)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro amigo convoca, a su vez, a hacer comentarios en su buzón de sugerencias. Y, por mi parte, reitero mi invitación a publicar aquí cánones de más amigos, señalando algo que quizá no requiera aclararlo, pero que pudiera quedar en el aire: yo no soy Divagador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De él hablaré más adelante, en tanto va mi lista. Se me perdonará la petulancia del término Obras Completas, que mucho menos he leído totalmente, aunque sólo pensar que algo se me escapara de estos autores me dolería el alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La suelto a reserva de agregar o modificar, aunque apuesto a que la mayoría sería salvada por mí de la destrucción total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1.- Obra Completa, Fernando Pessoa (o acaso la que ha sido publicada)&lt;br /&gt;2.- La Biblia (edición Reina-Valera)&lt;br /&gt;3.- Ulises, James Joyce&lt;br /&gt;3.- En Busca del Tiempo Perdido, Marcel Proust&lt;br /&gt;4.- El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes&lt;br /&gt;5.- Obra Completa, William Blake&lt;br /&gt;6.- Obra Completa, Walt Whitman&lt;br /&gt;7.- Miércoles de Ceniza, T.S. Eliot&lt;br /&gt;8.- El Cementerio Marino, Paul Valéry&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;9&lt;span style="font-size:85%;"&gt;.- Obra Completa, W.B. Yeats&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;10.- Rayuela, Julio Cortázar&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112874078797507618?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112874078797507618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112874078797507618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/10/re-otros-cnones.html' title='RE: Otros cánones'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112869111342157904</id><published>2005-10-07T16:17:00.000+03:00</published><updated>2005-10-07T16:19:54.306+03:00</updated><title type='text'>De El Libro de la Imaginación X</title><content type='html'>"Dios me ha dicho: 'George, ve y lucha contra los terroristas en Afganistán'. Y lo hice. Y Dios me dijo: 'George, pon fin a la tiranía en Iraq'. Y lo hice. Y ahora... me dice: 'da su Estado a los palestinos y a los israelíes su seguridad'".&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;George W. Bush, Presidente de EU, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;según el entonces Ministro palestino de Información Nabil Chaath&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112869111342157904?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112869111342157904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112869111342157904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/10/de-el-libro-de-la-imaginacin-x.html' title='De El Libro de la Imaginación X'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112857194106526598</id><published>2005-10-06T06:57:00.000+03:00</published><updated>2005-10-06T07:12:21.086+03:00</updated><title type='text'>Otro mirar</title><content type='html'>Se han abierto diversos debates en torno a los temas que serán discutidos en el Encuentro Internacional de Escritores, que cabe decirlo nunca o casi nunca ha logrado reunir públicos considerables, mantener de manera permanente un nivel decoroso de discusión ni mucho menos se ha vuelto un centro de discusión obligatorio para los autores de otras latitudes (fue estéril, hay que señalarlo, el tener por ocho años a los mismos autores).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, los temas que rigen el evento, literatura, poder y civilización, son más actuales de lo que algunos creen. Para algunos podrían ser términos obsoletos, pero si tecleamos en Google "imaginación" surgen aproximadamente 1 millón 840 mil resultados; si ponemos "política", 43 millones 900 mil resultados, y si escribimos "utopía", 1 millón 510 mil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente hay ámbitos que imperan sobre otros, aunque uno nunca piensa que tanto. Vale la pena, entonces, repensar la tríada mencionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro punto. La figura del año es Sartre, por demasiadas razones, entre ellas una: le enseñó a su generación y a otras posteriores a resistir. Si tecleamos "Sartre" saldrán apenas 2 millones 900 mil resultados. En cambio, si ponemos "Paris Hilton", la cifra crece a 16 millones 200 mil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si ponemos "existencialismo", salen 166 mil resultados, pero si ponemos "consumismo", 784 mil. "Pornografía" tiene 988 mil referencias y, Coca Cola, 21 millones 400 mil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Poesía" tiene 3 millones 120 mil. Algo es algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La internet es algo disparatada, lo sé, pero finalmente es una referencia: sino, ¿cómo entender que "George W. Bush" refleje 50 millones 500 mil resultados contra "Jesus", así sin acentos para hacerlo más universal, con apenas un poco más, 66 millones 600 mil?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo está pasando en el mundo. Por ello, no deja de resultar heroico y entrañable que un puñado de escritores, provengan éstos de la estirpe de la que provengan y tenga la calidad que tenga su obra, discutan sobre los temas arriba mencionados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay esperanza, se ha dicho, pese a que "libertad" genera 11 millones 600 mil y "guerra" 21 millones 900 mil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay esperanza, pues, muy lejos. Pero la hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho siempre la hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya Cuitláhuac Quiroga ha señalado que, entre otras lecturas, se queda con El Continente Vacío, de Subirats, espléndido libro, para sus tareas intelectuales. De este autor, por cierto, ha aparecido recientemente Viaje al fin del paraíso, donde extiende su análisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En uno de los apartados, donde habla de los traumas de la hispanidad, advierte: "Es preciso construir una perspectiva hermenéutica al mismo tiempo más amplia y más rigurosa. No nos interesa el teatro de propaganda nacional de Lope de Vega, ni los misterios cristianos del teatro de Calderón, no la Escuela de los juristas de Salamanca que fundaron legalmente el imperio global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Estudiar la remedada Ilustración clerical de Feijoo es una pérdida de tiempo. La recortada modernidad positivista de Sarmiento, el concepto anticlásico de tragedia como calvario cristiano esgrimido por Unamuno, o la intelligentsia neobarroca y corrupta de La movida madrileña no merecen en absoluto el título de legados espirituales de la humanidad. Por razones similares tampoco nos interesan los espectáculos híbridos de la Tonantzin-Guadalupe bajo la que el colonialismo cristiano oculta la destrucción continuada de memorias culturales y religiosas. Ni la versión corporativamente secularizada de la comunión universal Coca-Cola y Hamburguesas McDonald.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Una mínima responsabilidad intelectual frente a los agudos dilemas del mundo contemporáneo tiene que exigir otra mirada, otro método y un diferente camino". Y cita Subirats a una de serie de autores y correspondencias que permiten ese otro mirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que esto, en síntesis, es lo que intentará hacer un puñado de escritores a partir del jueves, en Monterrey.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112857194106526598?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112857194106526598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112857194106526598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/10/otro-mirar.html' title='Otro mirar'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112821102396580169</id><published>2005-10-02T02:52:00.000+03:00</published><updated>2005-10-02T03:04:25.453+03:00</updated><title type='text'>Otros cánones</title><content type='html'>Después de escuchar algunas de las mejores cápsulas del Ortega en Radio Ser y en medio del clarinete de Woody, en un arrebato de revelación Divagador me sorprendió al aceptar dictarme su canon. No el local, cuya literatura conoce poco, sino el general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Copa en mano, dándole esas cansadas fumadas al cigarro sin filtro que acostumbra, se pensó en silencio los nombres de los 10 mejores, sostenida la selección, casi por orden de importancia, por un impacto emocional personalísimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.- &lt;em&gt;Rayuela&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Fue la primera gran novela que le abrió la puerta a autores, músicos y expresiones artísticas. Lo lee una vez al año, con apetito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.- &lt;em&gt;La conjura de los necios&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Sigue pareciéndole una de las novelas más divertidas y mejor contadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.- &lt;em&gt;Una soledad demasiado ruidosa&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;No sé por qué presiento que, al contarme la trama, me estuviera contando su fin ideal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.- &lt;em&gt;Tuyo es el reino&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Nada como ésta, dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.- &lt;em&gt;Ficciones y artificios&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Todavía no entiende por qué sigue encontrando estos libros publicados por separado. Los leyó cuando conoció a su actual pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.- &lt;em&gt;Un encargo difícil&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Para amantes y ladrones&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;No decide por cuál se inclina de estos títulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.- &lt;em&gt;Tu rostro mañana&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Los dos tomos, aunque diríase que mantiene una devoción inmensa por la obra completa del autor, a quien le augura el Nobel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8.- &lt;em&gt;¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?, Short cuts&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Tampoco sabe cuál de las dos compilaciones de Carver es la mejor. Quizá las dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9-. &lt;em&gt;Ulises&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Por todas las obvias razones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10- &lt;em&gt;El mundo alucinante&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Un día me habrá de vender el grabado de Servando que pende de uno de los muros de su casa. Quitó &lt;em&gt;Cien años de soledad&lt;/em&gt; para poner esta novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, el sitio &lt;a href="http://www.albumvote.co.uk/"&gt;http://www.albumvote.co.uk/&lt;/a&gt; propone una lista de los 100 mejores álbumes de la historia, realizada por lo usuarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuáles álbumes y títulos aportarías a ambas listas? Los cinco primeros serán publicados aquí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112821102396580169?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112821102396580169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112821102396580169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/10/otros-cnones.html' title='Otros cánones'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112744691845276532</id><published>2005-09-23T06:26:00.000+03:00</published><updated>2005-09-24T01:45:57.140+03:00</updated><title type='text'>El cuento es el mensaje</title><content type='html'>Durante toda mi carrera -cuya pésima enseñanza en la Universidad, quienes me conocen, saben que desprecio- escuché el nombre de Marshall McLuhan y sus ideas visionarias de la aldea global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se sabe, y muy a grandes y simplistas rasgos lo recuerdo, a mediados de los 60 este hombre afirmó que los adelantos en las telecomunicaciones y la informática, al final extensiones del hombre, volverían a este planeta un territorio interconectado. La internet y otros avances tecnológicos, obviamente, le dieron la razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de Galaxia Gutenberg, hermoso título de uno de sus libros, otro término que le dio fama mundial fue el de "el medio es el mensaje", en alusión a que la información contenida no es sólo lo importante de la comunicación: también el canal por el que va o viene y cómo redefinen las acciones del individuo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encuentro en internet infinidad de referencias a la obra de McLuhan, entre ellas las de Roman Gubern (con quien alguien que conozco pasó horas hablando de mascotas), quien ha señalado errores en las teorías de aquel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El concepto de Aldea Global que propuso McLuhan suponía flujos de comunicación unidireccionales, en que, como en cualquier aldea, todos podían hablar con todos. Eso no ocurrió así. Actualmente, a cuarenta años de la famosa idea de McLuhan, uno de los profetas de la comunicación de masas, asistimos a la monodireccionalidad que impone el Norte frente al Sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Somos parte de un mundo en que se impone una monocultura que funciona en base a intereses mercantiles, antes que políticos o sociales, cuantitativos antes que cualitativos, y en la que parecen no tener cabida los elementos que pudieran desarrollarse por fuera de la lógica de mercado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comento esto porque El Universal publica hoy una entrevista de Luis Fernando Meza con el hijo del visionario, Eric McLuhan, la cual tiene como encabezado: "La literatura pronto será desplazada: McLuhan".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publico íntegra la nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A la sociedad moderna ya no le gusta que le cuenten cómo se siente tal o cual cosa, quiere experimentarlo, vivirlo, sentirlo en carne propia, es una sociedad más participativa. Por eso el internet y la comunicación satelital han desplazado a los libros y a las letras. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Con esta idea, el teórico Eric McLuhan señala sin reservas que la literatura, e incluso el alfabeto pronto serán anacrónicos y finalmente desechados por la comunidad en donde vivimos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"La literatura en un futuro estará más presente en países atrasados que en países ricos. Las nuevas tecnologías que en estos últimos están presentes no necesitan de la literatura para funcionar."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- Esas son malas noticias, ¿no cree?&lt;br /&gt;- Para ti, quizá. Buenas noticias para el señor Gates.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sin alejarse de la teoría que planteara su padre, el investigador lanzó la pregunta "¿Qué tanto del alfabeto necesitas saber para manejar un teléfono celular o para comunicarte vía Internet por medio de símbolos o 'emotiones'? En realidad esos son pictogramas", apuntó, haciendo referencia al retroceso que eso representa para las sociedades modernas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Eric McLuhan hizo varias afirmaciones sobre el presente y el futuro del mundo inundado por las nuevas tecnologías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dijo que "el internet y la televisión son casi lo mismo, porque dentro de la red podemos ver la televisión y en la pantalla del televisor podemos navegar por internet. Son el ejemplo más claro de cómo un medio se convierte en contenido de otro (idea que igual planteaba su padre).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lo mismo pasó con la televisión que se comió a la radio, como el radio a la literatura. Ahora internet es el medio que incluye a todos los demás, incluso a las letras en una de sus variadas formas: los diarios personales, que en la red se llaman blogs .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En realidad hay gente que es adicta a la televisión o a la computadora personal, a veces sin importar el contenido; son adictos a los aparatos como tales. Es más, las noticias, por ejemplo, pueden ser buenas o malas, pero el efecto en los receptores es el mismo, esto de la adicción es algo que no pasa con los diarios".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;McLuhan destacó el cauce incontenible de los medios de comunicación masiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sobrepasan las leyes y no hay nada que los pueda detener, vivimos en una aldea global, estamos en todos lados, compartimos conceptos y emociones, paulatinamente perderemos el gusto por la lectura y en un futuro ya no será útil aprenderse el abecedario, el mundo se va concentrando en tribus o pequeños grupos que comparten algo en común, y la organización jerárquica ya no existirá en instituciones o comunidades.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Hasta aquí la nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé los demás, pero lejos de arrebatos teóricos que no suelo emprender por mis limitaciones conocidas, el cuento es el cuento, y el cuento es el mensaje. Lo importante es lo bien contado que esté. Será intuición, esperanza, ingenuidad o ignorancia, pero el cuento, el contar historias, es un caracter intrínseco del ser humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La grandeza del arte", escribió Arnold Hauser en términos que se aplican a la creación literaria y que citó en algún artículo Rogelio Ríos Herrán, "consiste en una interpretación de la vida que nos permite dominar mejor el caos de las cosas y nos ayuda a extraer de la existencia un sentido también mejor, es decir, más imperativo y cierto".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Propia de la sociedad de consumo, la amenaza de la desaparición del libro sigue presente por la creencia de que la comunicacion toda tendrá qué ver con lo virtual. ¿Será así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Será, como decía McLuhan padre, que de pronto lo virtual será lo sensorial y viceversa? Si querremos hacer el amor, probar un buen trago, viajar a lo remoto, ¿podremos escoger, de acuerdo a nuestros apetitos, lo que nos convenga en una pantalla y satisfacernos? De entrada, suena divertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la celebración del libro y la lectura es la semilla fundamental del humanismo. Vale la pena reflexionar sobre lo que advierte McLuhan hijo. Pero también vale la pena reproducir una y otra vez a Juan José Arreola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El libro del futuro no existe, ni va a existir nunca, porque fijar los libros o transcribirlos en términos matemáticos o algebráicos, meramente sintéticos, eso no es libro ni lectura", dijo. "Quien lee frente a una pantalla electrónica no está leyendo en realidad: se está informando o copiando un extracto de un libro famoso".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tendrá razón? ¿Toda la razón? A lo mejor no, pero por allí iba la idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mejor vayamos, finalmente, a la multicitada defensa del libro de Gabriel Zaid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"No hay futurólogos que anuncien la desaparición del fuego, la rueda o el alfabeto, aunque son avances técnicos milenarios. Sin embargo, se habla de que los multimedios y la internet pueden acabar con el libro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Se dijo lo mismo cuando apareció la televisión. Desde entonces, la producción mundial de libros se ha cuadruplicado. ¿Cómo explicarlo? Porque no se ha inventado algo mejor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1. Los libros pueden ser hojeados.&lt;br /&gt;En este sentido, sólo un cuadro es superior a un libro. Un programa de cine o de televisión, aunque sea visual, no se puede hojear. Es posible ausentarse y distraerse, pero no volver a atrás para comprender mejor, ni detenerse para reflexionar, ni adelantar para ver lo que sigue. Las cintas de video y los discos ópticos sí lo permiten, pero no fácilmente. Ni las computadoras más veloces dan la perspectiva de conjunto que puede dar el registro rápido de un libro, con la misma facilidad. Uno se impacienta, explorando los archivos de una computadora: no es tan fácil hojear.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Para seguir lo que sale de una pianola, un fonógrafo, una grabadora, un proyector de cine, un aparato de radio, televisión, video, computación, teléfono, fax, hay que tener pegada la atención a lo que sigue. Para buscar y encontrar algo, hay que moverse a ciegas, tercamente, torpemente, sin ver más allá. En un libro, se busca y se encuentra más fácilmente. Lo cual resulta irónico, después de que McLuhan celebrara la superación de la escritura lineal. Nada requiere más lectura lineal que la televisión, las cintas y los discos. A diferencia de los libros (y de los cuadros), no admiten el vistazo global. Son un retroceso a los rollos antiguos, como los del Mar Muerto, que, para ser leídos, tenían que ir pasando de un carrete a otro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pero lo más irónico de todo es que las maravillas electrónicas se venden con instructivos impresos. Ningún libro se vende con instructivos electrónicos sobre cómo leerlos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La gran ventaja de un texto electrónico es la velocidad de búsqueda de palabras (o de temas, siempre y cuando estén previamente marcados, como en el índice temático de un libro, y sean pedidos de manera correcta y específica). No el vistazo general, ni la exploración intuitiva que se puede tener hojeando un libro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;2. Un libro se lee al paso que marca el lector.&lt;br /&gt;En los nuevos medios, el lector tiene que seguir el paso que le marca una máquina. Además, la lectura admite una sola velocidad. Un disco, una cinta, una película, cuya velocidad se altera deja de ser legible. En cambio, un libro (dentro de ciertos límites) puede ser leído al paso que requiera el lector, humor, propósito, pasaje, del texto o la lectura.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Se trata de una libertad decisiva. Un libro puede ser explorado a miles de palabras por minuto, con procedimientos de lectura rápida, o puede ser morosamente contemplado en una de esas líneas que se vuelven una revelación. Y qué fácil es volver atrás, releer, detenerse, saltar sobre cosas que no interesan. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Operaciones complicadas, cuando no imposibles, en los nuevos medios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;3. Los libros son portátiles.&lt;br /&gt;Aunque existen aparatos más o menos portátiles para tocar discos y cintas, proyectar películas de cine, oír radio, ver televisión o leer archivos electrónicos, no es recomendable cargar con un proyector de cine al Metro, para seguir viendo la película.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La ventaja del libro está en que los otros medios requieren dos pasos de lectura: uno, primero, para transformar la señal mecánica, magnética, visual (recibida o grabada) en algo que a su vez (segundo paso) sea legible por el ser humano. Mientras que el libro es directamente legible. No requiere andar cargando un lector intermediario, supuestamente portátil y poco discreto, que obliga a los vecinos a participar en algo que no les interesa. Tampoco requiere ser llevado a un lugar especial, donde el aparato funcione. Un libro puede leerse casi en cualquier lugar y posición, de pie, sentado, acostado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Leer novelas en una pantalla poco portátil, de contraste escaso y tipografía primitiva, no tiene ventaja alguna. Leer libros de consulta puede tenerlas, sobre todo si el disco está enriquecido con programas auxiliares. Una enciclopedia que permita leer el artículo sobre el colibrí, escuchar su trino, ver su imagen a colores en vuelo y en reposo, leer todas las referencias al colibrí en todos los otros artículos, ver y escuchar el nombre del colibrí en todos los otros idiomas, tiene ventajas obvias sobre la versión impresa. Y, aparentemente, un disco es más portátil que una enciclopedia. Aparentemente, porque la verdadera comparación no es entre los numerosos volúmenes de la enciclopedia frente a un solo disco, sino frente a la instalación electrónica completa, que no va a estar dedicada exclusivamente a ese disco.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En la práctica, para una consulta rápida, tomar el disco, llevarlo a la máquina (si está desocupada), encenderla o cambiar de un programa a otro, puede ser más trabajoso que tomar el volumen impreso y consultarlo directamente. Además, en una biblioteca, dos o más personas pueden usar la misma enciclopedia (en tomos diferentes) al mismo tiempo, cosa difícil, cuando no imposible, con el disco.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;4. Los libros no requieren cita previa.&lt;br /&gt;Para ver un programa de televisión, hay que estar disponible a cierta hora o dejar preparadas la cinta y la videograbadora. El espectador tiene que someter su agenda al programa de transmisión. En cambio, el libro se somete a la agenda del lector: Puede estar disponible donde quiera y cuando quiera. No exige cita previa.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La gente cambia de canal fácilmente y este picoteo llamado zapping puede ser visto como libertad frente al cine, y más aún frente al teatro y los conciertos, que tienen algo de ceremonia de atención fija en circunstancias obligadas (sociales, de lugar, de momento). En el caso extremo, asistir a una ceremonia requiere invitación, coordinarse con otras personas, precauciones de seguridad, un atuendo especial y todos los preparativos de una excursión, para llegar a tiempo adonde no es posible distraerse, ni comer o beber, ni grabar, ni salir antes de que termine la función, ni dejar de pagar un costo elevado en tiempo, dinero y respeto a los demás, aunque la función sea detestable; todo lo cual no se justifica más que en casos extraordinarios. Por eso, tan poca gente va al teatro, los conciertos, las conferencias: porque asistir es movilizarse costosamente para algo que no siempre vale la pena.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pero el zapping televisivo se queda corto frente al zapping de la lectura, que ofrece más variedad (no se requiere una gran biblioteca para disponer de más libros que canales de televisión) y más libertad de zapping (hacia adelante y hacia atrás, en cada "canal"); además de que conserva el material, sin tener que grabarlo a cierta hora precisa: con cita previa. Por eso, Séneca señalaba a Lucilio el peligro de picotear en demasiados libros: Es tan fácil que se presta a la disipación mental.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;5. Los libros son baratos.&lt;br /&gt;Tan baratos que es relativamente fácil la propiedad, y hasta la edición, personal. Millones de lectores pueden comprar una colección de libros clásicos, pero no una colección de cuadros equivalentes. Una persona de recursos modestos puede pagar la edición de un libro suyo, pero no el montaje de una ópera suya o la producción de una película suya.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tan baratos que se habla de que toda persona pueda comprarlos, como si lo único deseable fuera la biblioteca personal. No se habla así de los museos. Por el contrario, se considera un lujo (a veces mal visto) que una persona tenga un museo personal.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La televisión y la prensa son tan caras que ni siquiera pueden vivir del público: viven de los anunciantes. El cine, la prensa, la televisión, requieren públicos de cientos de miles para ser costeables. Los libros, sin anuncios ni subsidios, se pagan con unos cuantos miles de lectores. No se ha inventado nada más barato para dirigirse a tan poca gente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;6. Los libros permiten mayor variedad.&lt;br /&gt;Hacer un programa de televisión para tres millones de personas justifica un presupuesto enorme. Si el mismo público se fragmenta en seis canales, aunque la variedad queda sextuplicada, la situación presupuestal se complica, porque cada programa debe costar la sexta parte. Si se fragmenta en mil, hay una variedad mil veces mayor, pero el presupuesto resulta imposible: No se puede producir televisión para tres mil personas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Esto explica por qué la televisión decepciona, aunque ofrezca paquetes de quinientos canales: porque tiene que ser de interés para cientos de miles o millones de personas. Es deseable (y sucede) que el gran público se interese en las obras de gran calidad, tanto en la televisión como en los libros. Pero, en el caso de los libros, si esto no llega a suceder, no hay un desastre financiero, como en la televisión. La televisión está obligada a producir bestsellers: Buenos o malos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En cambio, los libros pueden ser bestsellers, pero no tienen que serlo. Es económico hacer un libro excelente, aunque no le interese más que a tres mil personas, y muchos bestsellers empezaron así. Los primeros mil ejemplares de &lt;em&gt;El Laberinto de la Soledad&lt;/em&gt; de Octavio Paz tardaron años en venderse. Si hubiera sido un programa de televisión, seguiría inédito, porque no se puede hacer televisión para tan poco público".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo, muy por encima de la discusión en torno a la vigencia del libro, algo fundamental reafirma aquello de que el cuento es el mensaje: si no igual, hay algo casi tan rico e inevitable (por naturaleza) como vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es contarlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112744691845276532?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112744691845276532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112744691845276532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/09/el-cuento-es-el-mensaje.html' title='El cuento es el mensaje'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112708386295981115</id><published>2005-09-19T01:45:00.000+03:00</published><updated>2005-09-19T01:51:13.786+03:00</updated><title type='text'>Treinta años</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El día de mi muerte&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una ciudad, Trieste o Udine,&lt;br /&gt;por una calle de tilos,&lt;br /&gt;cuando en la primavera mudan&lt;br /&gt;de color las hojas&lt;br /&gt;yo caeré muerto&lt;br /&gt;bajo el sol que arde,&lt;br /&gt;rubio y alto,&lt;br /&gt;y cerraré los párpados&lt;br /&gt;dejando el cielo en su esplendor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo un tilo tibio de verde,&lt;br /&gt;caeré en el negro&lt;br /&gt;de mi muerte que dispersa&lt;br /&gt;los tilos y el sol.&lt;br /&gt;Los bellos jovencitos&lt;br /&gt;correrán en esa luz&lt;br /&gt;que recién he perdido,&lt;br /&gt;volando fuera de la escuela,&lt;br /&gt;con rizos en la frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo seré todavía joven,&lt;br /&gt;con una camisa clara&lt;br /&gt;y con los dulces cabellos que llueven&lt;br /&gt;sobre el pelo amargo.&lt;br /&gt;Estaré todavía con calor,&lt;br /&gt;y un muchachito corriendo por el asfalto&lt;br /&gt;tibio de la alameda&lt;br /&gt;me posará una mano&lt;br /&gt;sobre el vientre de cristal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pier Paolo Pasolini (1922-1975)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Traducción Delfina Muschietti&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112708386295981115?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112708386295981115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112708386295981115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/09/treinta-aos.html' title='Treinta años'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112666995470417513</id><published>2005-09-14T06:38:00.000+03:00</published><updated>2005-09-14T06:52:34.713+03:00</updated><title type='text'>Del rescate, lo clásico y lo alternativo</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/Calasso.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/Calasso.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando estaban buscando en el 2002 un nombre para su primera empresa editorial, Luis Alberto Ayala Blanco, Eduardo Rabasa y Francisco de la Mora recordaron lo que uno de sus viejos amigos, Rafael López, acostumbraba comentar: "prefiero tirarme de un sexto piso que hacer algo que no me gusta".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo pensaron más. Decidieron que ese sería el nombre para el proyecto que originalmente se les ocurrió a Rafael y a Francisco, quienes más tarde lo propondrían a Eduardo, su colega estudiante, y a Luis Alberto, su maestro en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tomábamos varias clases con Luis Alberto y había muchos textos que por el tipo de lecturas que él nos dejaba decíamos qué lástima que no esté en español, no se consigue, ya no se editó", recordó Eduardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Fue entonces cuando dijimos: bueno, ¿y si lo sacamos nosotros?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así de sencillo fue el origen de Sexto Piso, la editorial revelación el año pasado en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, por el sencillo hecho de que la firma, pese a ser joven y conducida por jóvenes, no va en demérito de la calidad que ha alcanzado su aún incipiente catálogo, el cual ha recibido el apoyo incondicional de dos monstruos de la edición en el orbe: Jorge Herralde y Roberto Calasso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, ellos son los autores de dos libros del editor italiano, capitán de la célebre Adelphi: &lt;em&gt;La Locura que Viene de las Ninfas y Otros Ensayos&lt;/em&gt; y de su primer libro, &lt;em&gt;El Loco Impuro&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Luis Alberto explica cómo fue el trabajo de mesa para la concepción de la propuesta estética y editorial de Sexto Piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Fue improvisado totalmente. Lo hicimos en una cafetería muy famosa de La Condesa, empezamos a sacar ideas todos, y lo único que teníamos claro era el objetivo de la línea editorial: en México no había ninguna editorial que cubriera ciertas editoriales, como Anagrama, Adelphi, Acantilado y Siruela. Eso fue lo que nos impulsó a hacer una editorial con títulos de filósofos, novelistas, literatura y filosofía básicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sobre la estética decidimos que fuera sobrio, pero llamativo. La idea siempre ha sido sacar cuadros que nos gusten y que vayan de acuerdo con los títulos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente después de concebir la firma, publicaron su primer libro: &lt;em&gt;El Crepúsculo de la Cultura America&lt;/em&gt;, de Morris Berman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Este no iba a ser el primer libro, sino uno que ya publicamos: &lt;em&gt;Ensayos Escogidos,&lt;/em&gt; de George Orwell", pero a la mera hora hubo problemas con los derechos y con la traducción, por lo que se entorpeció, así que nos fuimos por el libro de este filósofo norteamericano que conocíamos por la universidad, a quien contactamos de plano metiéndonos a internet a buscar su dirección electrónico", explicó Eduardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los principales problemas que enfrentaron al inicio fue quitarle la imagen a Sexto Piso de "la editorial de los chicos que no va a vender nada".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Entramos a aprender. Yo había editado sólo una revista", me comentó Luis Alberto. "También batallamos con la distribución, y el tercer problema fue el conseguir derechos. Ser editorial mexicana y nueva no daba mucha confianza, pero fue algo que tuvimos que vencer. En eso Eduardo se ha visto muy eficaz porque ha logrado interesantes autores".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los vicios de la industria editorial que han tenido que enfrentar es que muchas empresas publican libros sin tener los derechos. Esta tipo de piratería merma mucho su trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hoy la editorial vive su gran momento. Sergio González Rodríguez explica la importancia de su surgimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La editorial Sexto Piso se propuso desde el primer momento trascender toda percepción pesimista y difundió títulos excéntricos "en el mejor sentido de la palabra" y autores imprescindibles como George Orwell, Morris Berman, Max Stimer, Daniel Paul Schreber, Christopher Buckley, Goran Petrovic, Mirolad Pavic, Stig Dagerman y sus más recientes lanzamientos, Alberto Caraco, Príncipe de Ligne, Marcel Detienne, Xavier Rubert de Ventós y Roberto Calasso, una figura tutelar de la propia firma", señala el escritor y periodista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El boom de Sexto Piso fue cuando Calasso nos dio los derechos de &lt;em&gt;El Loco Impuro&lt;/em&gt;. Ya lo conocíamos desde hacía 10 años porque nos intercambiábamos cartas, libros", señaló Luis Alberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En ese momento el panorama cambió mucho, los derechos comenzaron a llegar, la gente vio con confianza nuestro trabajo. Y no se diga la confianza que nos ha depositado Herralde".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posteriormente, Enrique Vila-Matas accedió a que una miscelánea de textos suyos apareciera en la firma independiente bajo el nombre de &lt;em&gt;El Viento Ligero de Parma&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trabajo de los chicos de Sexto Piso fue reconocido aún más cuando el 15 de marzo del 2004 les fue otorgado el Premio Internacional Young Publisher of the Year, que otorga cada año el British Council en la Feria del Libro de Londres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esperamos que poco a poco vayamos financiando más la editorial, porque ahora estamos un poco endeudados", señala Eduardo entre risas. "Creíamos al principio, como todos, que el primer libro nos iba a atraer recursos para financiar los otros, pero no fue así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sin embargo, creemos que lo vamos a lograr porque estamos introduciendo autores y textos que no se habían visto en México. Vamos tomando nuestro lugar, pues".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por estos días, El Universal trae una entrevista más reciente con los chicos de Sexto Piso, a cargo de Jorge Luis Espinosa. En dicha conversación, además de que los editores informan sobre sus novedades más recientes, Jorge Luis le hace una pregunta interesante Luis Alberto: ¿La búsqueda editorial de Sexto Piso está centrada en autores excéntricos, periféricos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Se ha dicho que es una editorial alternativa, pero yo no la definiría así", responde Luis. "Es una editorial clásica. Editamos a autores clásicos, algunos poco conocidos. Quizá sea para un público específico, porque tenemos una línea determinada, pero son autores clásicos. Por ejemplo, acabamos de editar dos libros de Somerset Maugham, uno de los escritores más importantes del siglo XX, pero que se ha dejado en el olvido. Nosotros estamos tratando de rescatarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si esto es lo alternativo, entonces somos alternativos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sexto Piso tendrá un papel determinante ahora que se realiza en la FIL de Guadalajara el Primer Encuentro Internacional de Editoriales Independientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá allí tuviera un lugar destacado alguna firma regiomontana. Un día será.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ilustración tomada de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.sextopiso.com/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;http://www.sextopiso.com&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112666995470417513?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112666995470417513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112666995470417513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/09/del-rescate-lo-clsico-y-lo-alternativo.html' title='Del rescate, lo clásico y lo alternativo'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112666141059309755</id><published>2005-09-14T04:16:00.000+03:00</published><updated>2005-09-14T04:52:23.096+03:00</updated><title type='text'>Sin título III (5-12)</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/escritores.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/escritores.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;SIGO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;traspapelando nombres y teléfonos, no se diga correos electrónicos / sin entender mi letra en los cuadernos / borrando entrevistas en la grabadora, cientos / bebiendo demasiado café / fumando demasiado / reprochándome hasta el boicot lo poco que sé / sudando a mares frente a un@ gran entrevistad@ / sudando a mares al lado de un@ gran entrevistador@ / sin saber tomar fotos decorosas / en pos de la gran historia / haciendo las mismas preguntas / burlándome de las mismas taras en el oficio / burlándome de los mismos funcionarios / burlándome de los mismos colegas corruptos / diciéndole 'mamá' o 'maestra' a las editoras; 'papá' o 'maestro' a los editores. / cayéndome en los mismos lugares en las mismas calles / manifestándole un afecto extenuante a personas que, a la larga, me traicionarán / manifestándole indiferencia a personas que, a la larga, me serán cercanas espiritualmente / sobrecogiéndome ante los mismos sentimientos / enfureciendo ante las mismas injusticias / decepcionándome ante las mismas mezquindades /buscando un padre en todos los rostros / teniendo las mismas referencias: a los que viven la vida que desprecio; a los que viven la vida cuyos mejores lados quisiera vivir / añorando los inicios / deplorándolo todo / temiendo esa curiosidad que llaman futuro / admirando a los mismos reporteros / sacándole la vuelta al YO / llevando mi diario de fatigas / admirando demasiado a quien se atreve a compartirse en un libro / queriendo rescatar todo lo viejo / vibrando ante 'la nota' / comiéndome las uñas / tratando de sacarle la vuelta a la mediocridad, no sé qué tanto / anhelando salir un rato, quién no, de la acera de los que ven / recordando sin excepción, en todo momento, a los que me enseñaron que éste es el oficio más hermoso del mundo / tratando de hacer de todos los días el primer día&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ilustración tomada de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.elratondebiblioteca.net/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;http://www.elratondebiblioteca.net/&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112666141059309755?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112666141059309755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112666141059309755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/09/sin-ttulo-iii-5-12.html' title='Sin título III (5-12)'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112639430537189886</id><published>2005-09-11T02:10:00.000+03:00</published><updated>2005-09-11T02:37:56.643+03:00</updated><title type='text'>Sin título II</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/Edward_Hopper_Pennsylvania2.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/Edward_Hopper_Pennsylvania2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Este texto está dedicado por completo a...&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;¿Por qué no te callas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me refiero a ti, que siempre has tenido el poder, el don, la voluntad. A ti, que has podido desde siempre abrir la boca para expresarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién te dicta lo que debes decir? ¿Qué te motiva a hablar sobre una presunta vocación, un oficio, de logros y aptitudes, cuando todos saben que no las tienes, que no ejerces, que eres falso? ¿A qué horas acudes por el disfraz, la máscara, para sentirte más cómodo a la hora de hablar, hablar, hablar, y sentirte superior?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A qué hora perdiste la capacidad de mantenerte en silencio? ¿Por qué dices que amas a alguien, que es tu amigo, que es entrañable para ti, cuando no es cierto? ¿Por qué hablas por los demás, sin siquiera preguntarles si puedes, si quieren? ¿Por qué tendrías que hablar por otro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué todo mundo se tiene que tragar tu desconfianza cuando hablas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué hablas para mantener a los otros atrasados, en el olvido, domesticados? ¿Por qué dices que hablas para ayudar a los demás, cuando no es cierto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿En qué momento decides hablar para juzgar al otro, para decirle: '¡qué estúpido!, ¿por qué haces esto, aquello?'. ¿Por qué te jactas que estás solo, cuando no lo quisieras estar realmente? ¿Por qué te jactas de estar acompañado, cuando quisieras estar con alguien más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué no te callas? ¿Por qué olvidas que un día caminarás, al igual que otros, al igual que todos, hacia el mismo sitio, en silencio? ¿Por qué hablas de Dios, cuando rompes su trato con él apenas entras en ti mismo? ¿Por qué dices que no te importa Dios, si lo interrogas todo el tiempo, buscándolo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué no te remites a la &lt;em&gt;Oda Marítima&lt;/em&gt; de Álvaro de Campos y a ese &lt;em&gt;silencio conmovido del alma&lt;/em&gt;?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué cuando hablas y hablas, definitivo, cambias de pronto en una conversación tus puntos de vista cuando escuchas a alguien que consideras superior? ¿Por qué no te disculpas ante los demás, ante quienes te has evidenciado por no tener consideraciones personales, criterios? ¿Por qué hoy tienes un valor sobredimensionado y trivial de lo relativo? ¿Por qué no sostienes lo que dices, por lo menos unos minutos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué te haces el gracioso con las frases y el estilo que les copias a otros? ¿Por qué hablas sólo para despreciar la ternura, lo honesto, lo valiente, lo original, lo modesto? &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;¿Por qué lo sincero te hace reír? ¿Por qué tienes TANTAS ganas de hablar, de sentirte escuchado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué el alcohol te hace hablar tanto? ¿Por qué con tu cinismo ensimismas a los demás y les robas el apetito de conversar? ¿Por qué expresas un '¡ay, por favor!, ¿tú que sabes?' o un '¡ay, sí!, ¿a poco tú crees eso?', que usualmente desarma a los demás, los deja sin aliento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué no te callas, ya, de una vez por todas, y dejas escuchar a los demás?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué dejas de hablarle a otros en cuanto sientes la barriga llena, dinero en el bolsillo, un trabajo seguro que te haga sentirte ocupado, con éxito entre la minoría a la que frecuentas? ¿A qué santo le rezas cuando criticas el amor, la felicidad del otro, el placer, si no has sentido arrebato en los últimos tiempos, si eres incapaz de compartirte, mirar al otro, vivir a su lado? &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;¿Por qué haces del egoísmo un valor en curso?&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;¿Por qué te duele pensar, y te burlas, que los demás tienen a quién mirar a la hora de morir, quién les cerrará los ojos, y tú no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Alguien te habla en las mañanas para saber cómo estás, si amaneciste, si anochecerás tranquilo, o me dirás que con tu voz o las de los noticieros basta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto. Esto es lo que debiera hacerte callar por un momento. Callar, un poco. Cállate, te digo. Cállate un momento. Escucha: escucha a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus voces, eso que ves ahora, escuchas; lo que te rodea y lo que no ves hoy, formará &lt;em&gt;tu rostro mañana&lt;/em&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;La vulneración de la confianza también es eso: no sólo ser indiscreto y ocasionar daño o perdición con ello, no sólo recurrir a esa arma ilícita cuando los vientos cambian y se le pone la proa al que contó y dejó ver -ese que se arrepiente ahora y niega y confunde y enturbia ahora, y quisiera borrar y calla-, sino sacar ventaja del conocimiento obtenido por debilidad o descuido o generosidad del otro, sin respetar ni tener en cuenta la vía por la que llegó a saberse lo que se esgrime o tergiversa ahora -o basta con haberlo enunciado para que ya lo desfigure al recogerlo el aire-: si fueron las confesiones de una noche enamorada o un desesperado día, de un atardecer de culpa o un despertar desolado, o de la embriagada locuacidad de un insomnio: una noche o un día en que quien hablaba hablaba como si no hubiera futuro más allá de esa noche o día y fuera su lengua vuelta a morir con ellos, ignorando que siempre hay más por venir, siempre queda, un poco más, un minuto, la lanza, un segundo, la fiebre, y otro segundo, el sueño -la lanza, la fiebre, mi dolor y la palabra, el sueño-, y también el interminable tiempo que ni siquiera vacila ni aminora el paso tras nuestro acabamiento, y sigue añadiendo y hablando, murmurando e indagando y contando aunque ya no oigamos y hayamos callado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Callar, callar, es la gran aspiración que nadie cumple ni aun después de muerto, y yo el que menos, que he contado a menudo y además por escrito en informes, y aún más miro y escucho, aunque casi nunca pregunte ya nada a cambio. No, yo no debiera contar ni oír nada, porque nunca estará en mi mano que no se repita y se afee en mi contra, para perderme, o aún peor, que no se repita y se afee en contra de quienes yo bien quiero, para condenarlos.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cursivas de &lt;em&gt;Tu Rostro Mañana&lt;/em&gt; &lt;em&gt;1. Fiebre y Lanza,&lt;/em&gt; Javier Marías&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ilustración: &lt;em&gt;Pennsylvania Coal Town&lt;/em&gt;, Edward Hopper&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112639430537189886?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112639430537189886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112639430537189886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/09/sin-ttulo-ii.html' title='Sin título II'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112606998552701165</id><published>2005-09-07T08:08:00.000+03:00</published><updated>2005-09-07T08:21:52.816+03:00</updated><title type='text'>Sin título I</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/Walser.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/Walser.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Muchas veces me he preguntado para qué sirve la literatura, dónde radica mi interés por conversar con los autores sobre sus procesos de creación, su origen.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Hoy, que Divagador me ha ilustrado acerca de Robert Walser, a raíz de la nueva novela de Vila-Matas, lo admito: para nada.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Sencillamente para nada sirve la literatura... Excepto para andar a la redonda, el mayor tiempo posible, de esto.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112606998552701165?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112606998552701165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112606998552701165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/09/sin-ttulo-i.html' title='Sin título I'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112572473211846664</id><published>2005-09-03T08:10:00.000+03:00</published><updated>2005-09-03T08:20:10.746+03:00</updated><title type='text'>Armstrong and they (by the hope)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;WHAT A WONDERFUL WORLD&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(&lt;em&gt;George Weiss / Bob Thiele&lt;/em&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I see trees of green, red roses too&lt;br /&gt;I see them bloom for me and you&lt;br /&gt;And I think to myself, what a wonderful world&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I see skies of blue and clouds of white&lt;br /&gt;The bright blessed day, the dark sacred night&lt;br /&gt;And I think to myself, what a wonderful world&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The colours of the rainbow, so pretty in the sky&lt;br /&gt;Are also on the faces of people going by&lt;br /&gt;I see friends shakin' hands, sayin' "How do you do?"&lt;br /&gt;They're really saying "I love you"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I hear babies cryin', I watch them grow&lt;br /&gt;They'll learn much more than I'll ever know&lt;br /&gt;And I think to myself, what a wonderful world&lt;br /&gt;Yes, I think to myself, what a wonderful world&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oh yeah&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;THE HOME FIRE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(&lt;em&gt;George Weiss / Bob Thiele&lt;/em&gt;)&lt;br /&gt;Pardon the smile on my face my friend&lt;br /&gt;Dreamin' of reachin' my journeys end&lt;br /&gt;I'm headin' straight for my hearts desire&lt;br /&gt;Gee, it's good to know I'm near the home fire&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;All of the folks that I love are there&lt;br /&gt;I got a date with my favourite chair&lt;br /&gt;With every step every hope grows higher&lt;br /&gt;Didn't know how much I missed the home fire&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The noises, the TV, the rusty old pipes&lt;br /&gt;The cat always teasin' my dog&lt;br /&gt;The neighbours, the quarrels, the screaming of kids&lt;br /&gt;For the first time in years I'll sleep like a log&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Heaven is waiting for me, my friend&lt;br /&gt;Seven or eight dreams around the bend&lt;br /&gt;And if you're ever in town inquire&lt;br /&gt;We'll be glad to have you share the home fire&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yes, the noises, the TV, the rusty old pipes&lt;br /&gt;The cat always teasin' my dog&lt;br /&gt;The neighbours, the quarrels, the scream of the kids&lt;br /&gt;For the first time in years I'll sleep like a log&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Heaven is waiting for me, my friend&lt;br /&gt;Seven or eight dreams around the bend&lt;br /&gt;And if you're ever in town inquire&lt;br /&gt;We'll be glad to have you share the home fire&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;We'll be glad to have you share the home fire&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112572473211846664?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112572473211846664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112572473211846664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/09/armstrong-and-they-by-hope.html' title='Armstrong and they (by the hope)'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112466008129476337</id><published>2005-08-22T00:22:00.000+03:00</published><updated>2005-09-07T08:50:03.636+03:00</updated><title type='text'>Siempre Gabo</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/1600/garciamarquez.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3385/1025/320/garciamarquez.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;"Se lanzó al mercado una obra que", afirma la revista Cambio, "con justicia y tino recoge en un glosario lo más impactante del universo garciamarquiano. Se trata de &lt;em&gt;El mundo según Gabo&lt;/em&gt;, que no es otra cosa que una selección de las mejores sentencias del Nobel, bajo la lupa de la escritora Piedad Bonnet".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van aquí algunas joyas del volumen, editado por la colombiana Icono Editorial y que ojalá llegue pronto a México:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Acordeón&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El acordeón ha sido siempre, como la gaita nuestra, un instrumento proletario. Los argentinos quisieron darle categoría de salón, y él, trasnochador empedernido, se cambió el nombre y dejó a los hijos bastardos. El frac no le quedaba bien a su dignidad de vagabundo convencido.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;G.G.M. "Punto aparte" El Universal. Cartagena, mayo 1948.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;América Latina&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(...) esa patria inmensa de hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la leyenda.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;G.G.M. "La soledad de América Latina". Discurso pronunciado al recibir el premio Nobel de Literatura, Suecia 1982.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amigo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El mejor amigo (...) es el que acaba de morir.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;G.G.M. Cien años de soledad. Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1972, 146.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amor&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El amor es una enfermedad del hígado tan contagiosa como el suicidio, que es una de las complicaciones mortales.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;G.G.M. "Punto y aparte".El Universal. Cartagena, julio de 1948.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Barbero&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El barbero de la ciudad es un científico. El del pueblo es un filósofo, que piensa mal de todos y habla bien de todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;G.G.M. "Se acabaron los barberos". El Heraldo. Barranquilla. 1950-1952&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Barcha, Mercedes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(...) he llegado a conocerla tanto que ya no tengo la menor idea de cómo es en realidad.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mendoza, Plinio Apuleyo. El olor de la guayaba. Bogotá: Editorial Oveja Negra, 1982, 22.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bolero&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El bolero es la vida.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;G.G.M. Memorias de mis putas tristes. Bogotá: Editorial Norma, 2004, 28.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Caballero&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es una cuestión tradicional que los caballeros, al llegar a la edad en que la soltería se vuelve un estado irremediable, adquieren un par de pantuflas y un loro.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;G.G.M. "Nuevo cuento de loros". El Heraldo. Barranquilla, febrero 1950.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Caribe&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(...) el Caribe (..) es el único mundo en donde no me siento extranjero, y donde pienso mejor.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mendoza, Plinio Apuleyo."El encuentro con dos camaradas". Libre. París, 1972.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cien años de soledad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Yo nunca me he cansado de decir que Cien años de soledad no es más que un vallenato de trescientas cincuenta páginas.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Contreras, Marco Antonio. "García Márquez: cuando Escalona me daba de comer". Coralibe. Bogotá, Agosto 1991.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ciudad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A una ciudad, a veces, más que su fabulosa aglomeración de casas, de gente y de problemas, la define una mujer hermosa.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;G.G.M. "La mujer que se parece a la ciudad". El Heraldo. Barranquilla, junio 1952.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Costeño&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los costeños somos la gente la más triste del mundo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cobo Borda, Juan Gustavo. "Comadreo literario de cuatro horas con Gabriel García Márquez". Gaceta de Colcultura. Bogotá, marzo 1981.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cuento&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(...) la novela es más hospitalaria que el cuento: sólo hay que empezar una vez, en tanto que empezar cada cuento cuesta tanto trabajo como empezar una novela completa.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Durán, Armando. "Conversaciones con GGM". Revista nacional de cultura. Caracas, septiembre 1968.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Edad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La edad no es la que uno tiene sino la que uno siente.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;García Márquez, Gabriel. "Memorias de mis putas tristes". Bogotá: Editorial Norma, 2004&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escritor&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los escritores estamos divididos en dos: los que escriben y los que no escriben. Los que no escriben son los que más se ven, los que llenan el mundo de la moda. Está de moda ser escritor, aunque sea sin escribir. Y el estar de moda exige tantos compromisos sociales como a un artista de cine o a una reina de belleza. Los otros escritores, los que escriben son los que se ven menos, precisamente porque están demasiado ocupados escribiendo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Suárez, Luis. "El periodismo me dio conciencia política". La calle. Madrid, 1978.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;España&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;España es como un término medio entre mi país y Europa.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Fernández-Braso, Miguel. "La soledad de Gabriel García Márquez. Una conversación infinita". Barcelona: Editorial Planeta, 1982, 66.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Éxito&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(...) el éxito no se lo deseo a nadie. Le sucede a uno lo que a los alpinistas, que se matan por llegar a la cumbre y cuando llegan, ¿qué hacen? Bajar, o tratar de bajar discretamente, con la mayor dignidad posible.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mendoza, Plinio Apuleyo. El olor de la guayaba. Bogotá: Editorial Oveja Negra, 1982, 26.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fama&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No hay nada que se parezca más a la soledad del poder que la soledad de la fama.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pereiro, Manuel. "La revolución cubana me libró de todos los honores detestables de este mundo". Bohemia. La Habana, 1979.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gabriel García Márquez&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Soy un comunista que no encuentra donde sentarse.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mendoza, Plinio Apuleyo. "El encuentro con dos camaradas". Libre. París. 1972.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gramática&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La gramática es un corsé y hace rato la mandé al diablo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;González Bermejo, Ernesto. "Ahora doscientos años de soledad". Triunfo. Madrid, 1971.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Guayabo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(...) lo que produce guayabo no es el trago sino con quien se beba.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Arizmendi, Darío. "Gabo revela sus secretos de escritor". Cromos. No. 3985, Bogotá, Junio 13, 1994: 108.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Literatura&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nunca hablo de la literatura, porque no sé lo que es, y además, estoy convencido de que el mundo sería igual sin ella.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Fernández-Braso, Miguel. La soledad de Gabriel García Márquez. Una conversación infinita. Barcelona: Editorial Planeta, 1982, 28.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Muerte&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Lo malo de la muerte es que es para siempre.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tatis Guerra, Gustavo y Juan Grisolle. Un secreto prodigioso. Bogotá: Barú Editores, 2003, 100.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mujer&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(...) detrás de una mujer excepcional hay siempre un bobo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Richard, Jean Pierre. "García Márquez y la mujer". Lui. Francia, Noviembre 1986.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mujer Negra&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Pocas cosas tienen tanta belleza plástica como una negra engreída.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;GGM. "Punto y aparte". El Universal. Cartagena. Junio, 1948.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Música&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La música pone orden al silencio.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Fernández-Braso, Miguel. La soledad de Gabriel García Márquez. Una conversación infinita. Barcelona: Editorial Planeta, 1982, 54.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Norteamericano&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los norteamericanos –y en esto se diferencian de los ingleses– perdieron el sentido del misterio.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;G.G.M. "Vida y novella de Poe". El Universal. Cartagena. Octubre, 1949.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Novela&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Toda buena novela es una adivinanza del mundo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Durán, Armando. "Conversaciones con GGM". Revista nacional de cultura. Caracas, septiembre 1968.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Oro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para mí el oro se identifica con la mierda y por esa razón, no uso nunca oro.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Richard, Jean Pierre. "García Márquez y la mujer". Lui. Francia, Noviembre 1986.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Poder&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(...) el poder es un sustituto del amor.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mendoza, Plinio Apuleyo. El olor de la guayaba. Bogotá: Editorial Oveja Negra, 1982, 115.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Quijote&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Otra sería la suerte de la humanidad si todo el mundo supiera que el Quijote o Gargantúa, por ejemplo, no son esos aparatos sagrados de que hablan los pontífices, sino que son dos libracos con los que todo el mundo puede morirse de risa sin necesidad de saber latín.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mendoza, Plinio Apuleyo."El encuentro con dos camaradas". Libre. París, 1972.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Realidad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(...) tarde o temprano, la realidad termina por darle la razón a la imaginación.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Fernández-Braso, Miguel. La soledad de Gabriel García Márquez. Una conversación infinita. Barcelona: Editorial Planeta, 1982, 85.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Realismo mágico&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(...) Dicen que yo he inventado el realismo mágico pero sólo soy el notario de la realidad.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Arroyo, Carlos. "García Márquez: Yo no sé gramática". Boletín Cultural. No. 158, Madrid, diciembre 1995: 51.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ser&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Uno no es de ninguna parte mientras no tenga un muerto bajo la tierra.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;G.G.M. Cien años de soledad. Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1972, 19.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Seriedad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La seriedad es mucho más indigesta que la carne humana. En última instancia, por instinto de conservación, es más prudente alimentarse de carne humana que de trascendentalismo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;G.G.M. "Memorias de un aprendiz de antropófago". El Heraldo. Barranquilla, febrero 1951.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sexo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El sexo es el consuelo que uno tiene cuando no le alcanza el amor.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;G.G.M. "Memorias de mis putas tristes". Bogotá: Editorial Norma, 2004, 70.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ilustración: &lt;em&gt;Fico Molina&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112466008129476337?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112466008129476337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112466008129476337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/08/siempre-gabo.html' title='Siempre Gabo'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112456216951714135</id><published>2005-08-20T21:11:00.000+03:00</published><updated>2005-08-20T21:29:29.826+03:00</updated><title type='text'>Para ser periodista I</title><content type='html'>Este título es el mismo que mantiene el artículo que nos presenta Juan Cruz en el número más reciente de Babelia, y en el que da noticia de un libro recuperado por Destino, &lt;em&gt;El arte del periodista&lt;/em&gt;, escrito hace un siglo por Rafael Mainar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reproduzco íntegro el texto, que me dará pie a algunas reflexiones en días posteriores. Es corto:&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Para hacer rubio al moreno hay tinturas; pero no las hay para hacer periodista al que no lo es. El periodista tiene vocación o no la tiene. Y si no la tiene, no hay carrera que se la dé.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El periodista ha de curtirse en el oficio, y ha de morir en él pensando que aún no lo sabe todo, pues su arma de combate es la información, y ésta es incesante, él la ha de saber buscar para contarla. La información ha de basarse en la actualidad; si lo que se publica no es actual, los periódicos olerán como las flores muertas. La actualidad existe siempre. Y si no se advierte en la superficie, hay que buscarla en el fondo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Nada más adentrarse en este oficio, muchos periodistas caen en la tentación de creer que ya lo saben todo, y son vencidos por el espejismo de la sapiencia absoluta. Por eso se encierran en las redacciones "a decirle cosas al Gobierno y a dirigir la opinión, tarea mucho más cómoda que la de registrar los latidos de esa misma opinión y recoger del natural los antecedentes que han de documentar la labor de comento y la apreciación".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La sublimación de esa actitud sustenta los periódicos personalistas, "o sea, los hechos con el propósito de pasar el fundador a la Historia o de influir en ella". En otros países apenas existen, pero en España perviven..., de igual modo que perviven los periódicos independientes. "El periódico independiente es hijo legítimo de la industria de periódicos; el periódico independiente -y todo, hasta la independencia, es relativo- no ha podido existir hasta que la hoja impresa no ha tenido que ser pensada para el público y con el público".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Todas éstas, tanto las subrayadas entre comillas como aquellas que resumen lo que hemos leído, son frases que se escribieron y se publicaron hace poco más de un siglo, en 1906, y son debidas a la pluma de Rafael Mainar, un periodista zaragozano que hizo su vida profesional en Barcelona y que publicó este manual sin saber que hoy se leería como una adivinación crítica de lo que se sigue haciendo con el oficio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Juan Luis Cebrián dice en el prólogo que Mainar nos muestra en este libro rescatado por Destino "lo poco que ha evolucionado, en tantos aspectos, el periodismo escrito en el transcurso de los cien años y la capacidad premonitoria del autor".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mainar, en efecto, se adelanta, entre otras cosas, a sugerir la aparición de la radio (el periódico fonógrafo), a concretar la idea de la importancia de la administración en el éxito y la independencia de los diarios..., e incluso se adelanta a la utopía de la felicidad, sin duda aún no conquistada, que daría al traste con la esencia misma de lo que ha de publicarse en los periódicos. El epitafio de la prensa, cuando ya no haya dramas que contar, ni adelantos que propagar, sería señalado así, según Mainar, por el último habitante de una redacción: "Para dedicarse a la felicidad de vivir deja de pertenecer a la redacción de este periódico don Fulano de Tal, que era su único redactor".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Para Mainar, el periodismo debía ejercerse con vigor, los textos deben ser cortos y los periodistas ágiles y vivos... El objetivo, el público, y la materia prima, lo que le pasa al público... Como dijo el italiano Eugenio Scalfari, fundador de La Repubblica, muchos años después ante un grupo de alumnos de la Escuela de Periodismo de EL PAÍS: "Periodista es gente que le dice a la gente lo que le pasa a la gente...".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Un periódico capaz de pensarse como una empresa, "al que se puede motejar llamándole industrial", es "el único, el único, que puede llegar a ser el periódico ideal: 'la Historia que pasa'... ¿Y cómo se llega a hacer el periódico ideal?". Mediante la exactitud de las informaciones, su rapidez, su abundancia, las excelencias de la presentación, la serenidad del juicio. ¡Negocio!... ¡Negocio!... se dice despectivamente, y no hay razón. ¿Negocio? Sea en buena hora, porque para hacerlo hay que hacer periódico".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El libro está lleno de joyas antiguas y modernas... Mainar explica cómo ahorrar en el franqueo y en las llamadas telefónicas, relata hechos que demuestran para su tiempo que la inmediatez es la esencia del éxito en la transmisión de informaciones, incluso nos explica las virtudes de la mojadora en el trabajo de talleres... &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tan lejos en el tiempo nos alerta contra el abuso de la expresión sacerdocio para definir los sacrificios a los que obliga nuestro oficio..., y muestra en pocas palabras (el libro es sintético, todo lo dice Mainar en pocas palabras) lo que para él es un periodista hecho y derecho: "...He aquí dónde y en qué se demuestra si se es o no periodista: evidenciando actividad, ingenio y perspicacia, cualidades que no dan los cursos de una carrera, suponiendo que la de periodista pudiera cursarse y hasta que fuese tal carrera". &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;No tiene precio la reproducción del cuento de Mark Twain en el que hay dos joyas que sin duda viene bien clavar en las chinchetas de nuestras redacciones: "Catorce años hace que soy periodista y jamás había oído que se necesitase saber de algo para escribir en un periódico". "¿Quién da cuenta de los libros? Gentes que jamás hicieron uno ¿Quién hace los artículos financieros? Individuos que poseen las mejores razones para no entender nada del asunto, ni importarles. ¿Quién escribe recomendando la temperancia y clamando contra el whisky? Bribones que ni un minuto dejan de apestar a aguardiente...". &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Una joya final, que el cronista del siglo XIX Fernaflor le presta a Mainar: "Sed amenos y seréis leídos". No imagino a ningún periodista de hoy que no adquiera enseguida curiosidad por saber qué se decía de él ya en 1906. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Hace unos años entrevisté a Juan Cruz. Hablábamos sobre la industria editorial en Barcelona y, al final, le pregunté cuánto latía en su interior la pulsión del reportero, él inmerso ahora en el mundo glamoroso de los libros y los autores.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;- No sabes cuánto -me dijo y le dio un sorbo al expreso.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112456216951714135?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112456216951714135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112456216951714135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/08/para-ser-periodista-i.html' title='Para ser periodista I'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112434198865587167</id><published>2005-08-18T08:12:00.000+03:00</published><updated>2005-08-18T08:14:22.650+03:00</updated><title type='text'>De El Libro de la Imaginación IX</title><content type='html'>Un patán, Titus Moody, decía vivir en un pueblo costero tan insignificante que, una tarde, la marea se había alejado y no había vuelto nunca más.&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Groucho Marx&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112434198865587167?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112434198865587167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112434198865587167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/08/de-el-libro-de-la-imaginacin-ix.html' title='De El Libro de la Imaginación IX'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112417135029747159</id><published>2005-08-16T08:41:00.000+03:00</published><updated>2005-08-16T08:49:10.303+03:00</updated><title type='text'>Victoria, yo, el restaurantero y mi pequeña amiga del ejido</title><content type='html'>Dice la nota en el diario que Victoria Beckham, "esposa del jugador del Real Madrid y ex integrante de las Spice Girls" (no tengo idea si es el verdadero apellido de la chica o si es el del conocido jugador, pero no tengo la menor intención de poner en google su nombre), reconoció en una entrevista no haber leído jamás un libro, "por falta de tiempo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Jamás en mi vida he leído un libro", confió Victoria en una entrevista a la revista española Chic (ja). "De hecho, no tengo tiempo, prefiero escuchar música, aunque sí me gustan las revistas de moda".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sarcástica y sexista, la nota apunta que la confesión de la joven "sólo podrá entristecer a su marido futbolista, David Beckham, quien ya es autor de dos autobiografías". Habrá que leer las joyitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Con esta revelación", agrega el servicio informativo, "Victoria, de 31 años, reconoce que ni siquiera leyó su propia autobiografía, Learning to Fly". Curioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco conversaba con un conocido restaurantero. Me consta que desde muy chico tuvo que trabajar arduamente para salir adelante, él proveniente de una ranchería humilde. Por ello, no tuvo oportunidad de estudiar, abocado a las tareas del campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él tampoco tenía tiempo, como Victoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, que cuenta con mucho dinero y recibe visitas en su negocio de gente conocida en el ámbito intelectual, se ve limitado en su conversación. Casi nunca le entra a una charla con alguien muy ilustrado, dice él, porque teme meter la pata. Lo dice con pena. Prejuiciado, tampoco busca hoy la lectura por placer. Dice que no le entendería. Cabe aclarar que hoy sí tiene tiempo para leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, la ausencia de lectura no se extraña, pero -al ejercerla- enriquece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un tiempo llegó una carta a la redacción de una niña habitante de un ejido que, en lugar de juguetes, pedía libros para leer. De inmediato, hablamos a amigos y conocidos y reunimos una cantidad importante de cuentos y novelas juveniles. Sé que las buenas acciones no se confiesan, pero créanme que esto está lejos de la presunción de una buena acción: es afán de complicidad. Invitación a la fiesta, al reino de los ensoñados, de los triviales que seremos siempre pero que nos inventamos ventanas. Sencillamente, de atraer a la lectura ya que es, afirma Eduardo Mendoza a El País, "una forma barata y agradable de abstraerse".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de tiempo, quizá a Victoria le faltó, cosa que espero no le falte a nuestra pequeña amiga del ejido, un buen libro como el que le tocó leer en la niñez a este autor catalán y que, dice, más le influyó: "Don Huevo Pelado", cuya trama y autor no difundió, aunque tampoco aparece en google (esto sí lo busqué).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo determinan las lecturas infantiles, pienso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice El País: "Mendoza explicó que los lectores deben leer para buscar "ciertas dosis de enriquecimiento". Cada persona lee en función de sus necesidades, combinando "un esfuerzo intelectual" y el entretenimiento, aunque, matizó, nunca debe llegar a atormentarse en ese esfuerzo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Victoria, para el restaurantero, para mí mismo y para mi pequeña amiga del ejido, que espero le haya gustado alguno de los libros que le enviamos (y si no, no importa porque habrá muchos más en su vida: siempre hay tiempo), reproduzco una lista padre de grandes novelas que sugiere Babelia en su más reciente número.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice la introducción del artículo: "La era de la novela contemporánea empezó a mediados del Siglo 19. Es entonces cuando se gesta el aprecio y prestigio del que goza hoy. Primero son los novelones y los folletines por entregas los que llevan a la popularidad este género literario. Después aparecen las grandes narraciones en un Siglo 20 que avanza entusiasmado por búsquedas tanto estructurales como formales y temáticas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, bueno, aquí van: Norte y sur, de Elizabeth Gaskell; La educación sentimental, de Gustave Flaubert; Guerra y paz, de León Tolstói; Los miserables, de Victor Hugo; Cumbres borrascosas, de Emily Brontë; El primo Basilio, de José María Eça de Queirós; La feria de las vanidades, de William Thackeray; David Copperfield, de Charles Dickens; Los hermanos Karamázov, de Fiódor Dostoievski; Ana Karenina, de León Tolstói.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posiblemente alguna de estas historias cambiaría para siempre la vida de Victoria, la del restaurantero, la de mi pequeña amiga del ejido y la mía. Si nos damos tiempo, claro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112417135029747159?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112417135029747159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112417135029747159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/08/victoria-yo-el-restaurantero-y-mi.html' title='Victoria, yo, el restaurantero y mi pequeña amiga del ejido'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112355164475980392</id><published>2005-08-09T04:18:00.000+03:00</published><updated>2005-08-09T04:46:43.410+03:00</updated><title type='text'>Lapsus</title><content type='html'>Semana extraña, semana de consensos, semana de redefiniciones y de avances. Semana de vacaciones, esta, la que se ha ido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Semana de premiaciones: espléndido Tomás Segovia, poeta mayúsculo. De cabecera, Eugenio Montejo; sus versos vibran desde hace años en mis apuntes, un heterónimo más de Pessoa. Se parecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También le tocó lo suyo a Benedetti, escritor fundamental, pero que a decir de Divagador dijo lo que tenía que decir hace mucho tiempo. De este amigo, por cierto, tengo raptados algunos libros. Vuelvo a ellos en todo momento: Bloom, Sebald, Barnes, Baricco. Todos juntos, todos en revoltijo. Me saben a gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue, además, semana de cine: El ladrón de bicicletas, El arca rusa, Fresas salvajes. Alcancé incluso Mi viejo, un cinta curiosa de Anthony Quinn, y Taxi driver. Tenía ganas de volver a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas me quedo con algo, más de la primera: "Si supiera qué significa para mí esta historia", le advierte a un policía un vencido Antonio Ricci. No me abandona la frase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo con placer tres libros de escritores de la ciudad. Los leo con curiosidad. Algo me dice que "la literatura local" ya no es lo que era. Leo, también, algunos blogs de escritores muy jóvenes. Los leo con asombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mal fue la muerte de Ibrahim Ferrer y Noel Nicola. Éste último, además de extraordinario trovador tenía un sentido del humor imperdonable. Me consta. Se les extrañará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Semana extraña, semana de no moverse, de caminar por parques, de fumar demasiado. Todo empezó el fin de semana pasado con el abrazo de Toño y su nuevo libro bajo el brazo. Y los tacos, claro. Y el paisaje de Arteaga. Amo el desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, advierto: no haré de esto un espacio confesional. Acaso sea, únicamente, que no tenía ganas de hablar sobre algo en particular, excepto enumerar, compartir sensaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un lapsus, pues, para empezar a correr el disco duro, que ya a estas alturas del año lo siento humedecido y cuarteado como casa de vecino timado en Colinas de San Jerónimo (chiste local).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112355164475980392?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112355164475980392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112355164475980392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/08/lapsus.html' title='Lapsus'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112258338372889352</id><published>2005-07-28T23:33:00.000+03:00</published><updated>2005-07-28T23:43:03.740+03:00</updated><title type='text'>Habría que ser Dios</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;- ¿Por qué mueren los poetas?&lt;br /&gt;- Mueren como muere toda la gente.  Habría que ser Dios para no morir.&lt;br /&gt;- ¿Y qué queda de los poetas?&lt;br /&gt;- Lectores. No libros: lectores.&lt;br /&gt;- ¿Nosotros?&lt;br /&gt;- Lectores, te digo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Tomando el Larousse, lo dijo.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poeta argentino Saúl Yurkievich, uno de los más reconocidos críticos literarios del mundo hispanoamericano, albacea de la obra del escritor Julio Cortázar, murió ayer en un accidente en una carretera de Avignon, al sureste de Francia, informaron medios de comunicación locales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la policía francesa, el escritor perdió el control de su vehículo y se impactó de frente contra un camión que avanzaba en sentido contrario, falleciendo de manera instantánea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía 74 años de edad y vivía en Francia desde 1962, donde trabajaba como profesor de literatura, puesto que también desempeñó en diversas universidades de Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue notable su labor como ensayista y crítico literario, con libros como Fundadores de la nueva poesía latinoamericana (1971) y Confabulación con la palabra (1978).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Poesía al margen o contra la historia &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El poeta mexicano Alberto Blanco, amigo de Yurkievich, añade que no menos valioso es el trabajo poético del autor argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;''La poesía de Saúl es radical, en su insistencia en utilizar el lenguaje de otra forma, de una forma distinta. En palabras suyas, de una forma anexionista, trashumante, transcultural, transhistórica, transgeográfica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;''Es una poesía que por esto mismo se situó siempre al margen o inclusive en contra de la historia. Es, en realidad, una poesía centrada en la experiencia del lenguaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;''Como me escribió en la dedicatoria de uno de sus libros, Rimbomba (1981), se trata de variaciones en torno de un centro que es de todos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros de sus poemarios son Cuerpos (1965), Fricciones (1969) y Retener sin detener (1973).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La ciudad luz es una encrucijada&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Saúl Yurkievich nació en La Plata, Argentina, en 1931, de cuna humilde, pronto supo que su destino estaba en su profundo amor a las letras. En los años 60 se mudó a la capital francesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrevistado por La Jornada en 2000, describió cómo era su vida en la ciudad luz:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo es para usted un día usual en París?&lt;br /&gt;-¿Un día feliz?&lt;br /&gt;-Digamos.&lt;br /&gt;-Escribo en casa. Soy profesor universitario pero he preferido trabajar en la casa porque soy inquieto, estoy sentado un rato frente a los papeles y luego me levanto, hago cosas, regreso. Además, trabajo mucho caminando, deambulo por la ciudad. Hace varias décadas que estoy allá y disfruto mucho la luz de la ciudad. Claro que tengo mis lugares y mis itinerarios. Hay espacios que para mí están imantados, que tienen encanto o karma. A diario camino, hago largas caminatas. París es una encrucijada, por ahí pasa todo el mundo. Tengo la sensación de que a todos los veré en París.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue precisamente en ese lugar donde conoció a su entrañable amigo Julio Cortázar, el Gran Cronopio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una entrevista concedida en 1999 al diario Página 12, Yurkievich contó la historia de su relación con el autor de Final del juego:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿En qué circunstancias se conocieron?&lt;br /&gt;-Lo conocí a la semana de llegar a París. Teníamos un amigo en común. Era el año 1962, época en que había comenzado con los primeros apuntes de Rayuela. El había obtenido un premio muy importante compartido con Manuel Mújica Láinez, con ese dinero él creyó poder comprar una casa sobre la playa en el sur de Francia. Allí se dio cuenta que el dinero no le alcanzaba ni por asomo, así que empezó a retroceder y retrocedió 100 kilómetros. Al este de Avignon encontró una casa pequeña con una terraza formidable que daba a un valle sobrecogedor. Allí pasaba el verano, pero era un verano alargado. Encontraba tranquilidad en ese marco campesino, pero naturalmente necesitaba también de la ciudad. De forma tal que la otra parte del año volvía a París.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Albacea es lo mismo que apoderado?&lt;br /&gt;-No, no, Aurora, su ex mujer, es la apoderada de los textos de Cortázar. En el testamento nos nombró a Gladys, mi mujer, y a mí para que decidamos juntos acerca de los inéditos. Como albaceas literarios tenemos, por su voluntad, el derecho de conservar, editar o destruir lo que queramos. Así lo dice en el testamento. Pero nada destruimos. Habría que ser Dios para hacer una cosa así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Creatividad neovanguardista&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El poeta canario Andrés Sánchez Robayna señala: ''Saúl Yurkievich no fue sólo un poeta notable, sino también un crítico de singular importancia. Su obra poética es de signo neovanguardista, un horizonte que marca la poesía hispanoamericana surgida en los años 50 y 60 -como surgió la de Saúl- y que tiene un papel central en el panorama de la poesía hispánica de la actualidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Explica que la obra poética de Yurkievich ''explora las raíces más profundas del decir, aquellas en las que la palabra es sonoridad pura y, como decía Eliot, reminiscencia de tambores africanos, explosión verbal en busca de sentido".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una nota necrológica que aparecerá este miércoles en el diario La Razón, de Madrid, y que con autorización del autor retomamos en estas líneas, Sánchez Robayna recuerda que ''Saúl confesó en más de una ocasión (la última de ellas en su ensayo del volumen Poesía hispánica contemporánea): que comenzó a escribir poesía a raíz de una lectura de Juan Ramón Jiménez, en La Plata:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;''Fui fascinado por su rostro pálido y enjuto. Me pareció la ideal encarnación del poeta. Su influjo perdura en mí'', escribe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;''No puede olvidarse, tampoco, al cuidadoso traductor: a Yurkievich se deben, por ejemplo, las primeras traducciones al español del poeta Edmond Jabès".&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tomado de &lt;em&gt;La Jornada&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112258338372889352?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112258338372889352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112258338372889352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/07/habra-que-ser-dios.html' title='Habría que ser Dios'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112249693964097229</id><published>2005-07-27T23:40:00.000+03:00</published><updated>2005-07-27T23:42:19.646+03:00</updated><title type='text'>Existes</title><content type='html'>Celebro desde todos los miradores la aparición del primer libro de Toño, amigo de carcajadas y aprendiz de conspiraciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada libro es una revelación, un universo inhóspito, una frontera que se habrá de cruzar. O no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada primer libro, sin embargo, es más que aquello: es un parto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celebro a Toño por su nacimiento. Ya leeré de nuevo los cuentos de "Todos los días atrás", esta vez corregidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toño ya existe. No para mí, que sabía de él, sino para los lectores: existe. Esto es buena fortuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrazo todos los días atrás de Antonio Ramos, el benjamín de El Panteón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrazo, también, su vida nueva de escritor, que se le abre antes los ojos como dos tramos de mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora sí, por qué no, lo voy a decir. Alguna vez me dijo que se lo pediría y yo me burlé: "Claro que no", respondí entre risas, confiado en que llegaría el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la vida da vueltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio, pues. Lo diré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toño, ¿me das las exclusiva?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112249693964097229?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112249693964097229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112249693964097229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/07/existes.html' title='Existes'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112243185617391409</id><published>2005-07-27T05:23:00.000+03:00</published><updated>2005-07-27T05:37:36.180+03:00</updated><title type='text'>El perro de Baskerville</title><content type='html'>Varias agencias informativas han boletinado la información insólita: un equipo de investigadores pretende exhumar un cadáver para determinar si Arthur Conan Doyle envenenó a un escritor tras plagiarle uno de sus libros más famosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomo la información de un diario capitalino: El libro es "El perro de Baskerville", publicado bajo la firma de Conan Doyle, pero que, al parecer, fue escrito por su amigo Bertram Fletcher Robinson, abogado, escritor y periodista, y cuyo cadáver reposa en el cementerio de la Iglesia de San Andrés, al suroeste de Inglaterra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La teoría es que Doyle envenenó a su amigo, administrándole láudano para evitar que se descubriera el plagio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fletcher Robinson falleció en 1907 y en el certificado de defunción se señala unas fiebres tifoideas como la causa, algo que no aceptan quienes pretenden examinar ahora sus restos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ex policía, que lleva ya algún tiempo investigando el asunto, sospecha que Doyle, que no quería verse acusado de plagio, utilizó a la esposa de Fletcher Robinson, con la que tenía supuestamente un affaire, para administrarle el veneno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los admiradores del creador de Sherlock Holmes, por supuesto, descartan la idea de que el novelista hubiera asesinado a su amigo, aunque reconocen que la contribución de Fletcher Robinson a la gestación de aquella obra ha sido minimizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en una nota a pie de página en la primera edición de El Perro de Baskerville, Conan Doyle reconoce que el relato se debe a su "amigo" Fletcher Robinson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éste acompañó al autor a la localidad de Dartmoor, donde Conan Doyle encontró inspiración para la historia, luego llevada al cine, del malvado Sir Richard Cabell, que vendió el alma a Satanás y fue arrastrado hasta el invierno por una jauría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Heather Owen, de la Sociedad Sherlock Holmes, cree que la teoría del envenenamiento es totalmente incompatible con el carácter del novelista, a quien describe como fiel a su esposa hasta la muerte de ésta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuvo durante el matrimonio una relación intensa, aunque sólo platónica con Jean Leckie, con quien, tras enviudar, contraería nuevo matrimonio y con la que vivió luego felizmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer, Conan Doyle quiso que el libro se publicase con el nombre suyo y el de Flecher Robinson, pero al editor no le gustó la idea porque el único que venía era el primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué terrible es el plagio, me digo tras leer esto. Cancela los sueños, destruye el tiempo dedicado y lo vuelve perdido. Por su parte, para quien plagia hay un destino seguro: la ruindad. Nunca se reconocerá a sí mismo un autor, inutilizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es un caso para Sherlock Holmes, sin duda. ¿Qué pasa por la mente del que plagia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué casos de plagio se dan o se habrán dado en la ciudad? Interesante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112243185617391409?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112243185617391409'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112243185617391409'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/07/el-perro-de-baskerville.html' title='El perro de Baskerville'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112217439401042910</id><published>2005-07-24T06:01:00.000+03:00</published><updated>2005-07-24T06:07:22.126+03:00</updated><title type='text'>Noticia de Egolf</title><content type='html'>Suelo llegar tarde a todo, incluidas las lecturas. Si me paso de novedoso, ofrezco una disculpa anticipada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a un amigo conocí a Tristan Egolf. En México pasó desapercibido el suicidio, el pasado 7 de mayo, de este escritor estadounidense de 33 años, aunque nacido cerca de Madrid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vida es ya una leyenda; la hija de Patrick Modiano lo halló sin calcetines y tocando la guitarra sobre un puente de París, por lo que le dio apoyo. Su primera novela, "El Amo del Corral" (1998), fue escrita cuando tenía 27 años, rechazada por 76 editoriales y que, al ver la luz, fue comparada con lo mejor de Faulkner, Steinbeck y Kennedy Toole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era punketo y activista: se pronunció en contra del Día de la Hispanidad y de Bush, a quien le quemó la efigie. Protestó semidesnudo por las torturas de soldados iraquíes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los siguientes libros de este hombre, al que Le Monde calificó de "escritor meteórico" fueron "La Chica y El Violín" y "Kornwolf", prevista para el 2006. Lo publica Mondadori.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112217439401042910?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112217439401042910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112217439401042910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/07/noticia-de-egolf.html' title='Noticia de Egolf'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112182543525004281</id><published>2005-07-20T05:07:00.000+03:00</published><updated>2005-07-20T05:10:35.260+03:00</updated><title type='text'>Juicios, prejuicios</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Siempre me he referido a la libertad del escritor por hacer de su obra y trayectoria lo que le venga en gana. Como puede escribir de acuerdo a criterios de mercado o de lectores, así puede también dejarse guiar por su faro personal y no depender de nadie. Son legítimas ambas vías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al respecto, hay una declaración que me llama la atención. Es de Antonio Muñoz Molina. En El País se advierte que el autor considera que el Premio Planeta ha creado "un tejido profesional para la literatura en España" y que su importancia reside "en que un escritor reciba atención por su obra, que ésta tenga una tirada comercial importante y que se le dé un reconocimiento material, en una profesión que al principio sufría de una penuria gigantesca".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escritor contó, afirma la redacción de la nota, que antes de este premio había muy pocas posibilidades de publicar un libro, y que a partir de que se ha generalizado "el modelo Planeta", muchos autores reciben adelantos de dinero por publicar sus obras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Hay un tejido que no existía y que se fue creando a partir de lo que había pasado en torno al Planeta", aunque a pesar de estas reflexiones señalara que "A mí la vida no me la cambió el Premio Planeta, sino El invierno en Lisboa". Es el título con el que ganó el citado premio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al leer las declaraciones de Muñoz Molina, me entraron una serie de prejuicios. Los reconozco prejuicios porque escribo mientras me los pienso. ¿En verdad un premio como el Planeta, con los recipiendarios que ha tenido, ha creado "un tejido profesional para la literatura en España". Es decir, ¿de veras premios como el Planeta están carentes de trampas, de favoritismos, de amiguismos y de designaciones ex profeso para levantar a tal o cual autor y/o "pirateárselo" de otra editorial?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es en serio que el "modelo Planeta" ha provocado que muchos autores reciban adelantos de dinero por publicar sus obras? Yo tengo amigos, algunos bastante conocidos, poetas y narradores, que me afirman lo contrario. Batallan tanto o más que en México, ya que allá la competencia editorial es dura. Al afirmar esto Muñoz Molina, ¿estará pensando en los diez o veinte autores de siempre en los que yo estoy pensando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un tiempo, un muy conocido narrador cuyo nombre me reservaré me compartía su experiencia como jurado en un renombrado certamen nacional de novela. Sin piedad, me confesaba, leían apenas las primeras líneas de la página uno de las candidatas y, si no les llenaban el ojo, las desechaban. Las que cautivaban desde el principio, en cambio, quedaban de finalistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nunca hubiéramos terminado de dictaminar cientos de novelas en los días que nos dieron", me dijo como justificación. Y lo entendí: la responsabilidad no es sólo de él, sino de los organizadores del concurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No muy lejos, hace unos años un premio organizado en Monterrey pero de carácter nacional fue entregado por un bloque de jurados, en evidente conjura de intereses, a un autor de una obra menor a la de otro competidor, la cual fue despreciada. La polémica la recuerdan muchos. El tiempo, sin embargo, fue justo: la novela ganadora se fue al olvido y, la despreciada, fue elogiada por muchos autores, entre ellos Carlos Fuentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su vez, el escándalo Piglia nos recordó que muchas veces los libros ganadores de un premio, en la oscuridad, fueron pactados previamente en el catálogo de las editoriales organizadoras del certamen. Entonces, ¿qué lectura le podemos dar, pues, a lo dicho por Muñoz Molina? ¿Juicio o prejuicio?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;II&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En el 2004 tuve una entrevista con Eduardo Espina que, para su sorpresa y mía, tuvo bastante repercusión y le dio la vuelta a la red. El encabezado lo decía todo: "Señala 'hollywoodización' del mercado de los libros".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El balazo tampoco carecía de óxido: "Afirma poeta uruguayo-estadounidense que editoriales vuelven canónicos a títulos y autores sólo para fines comerciales".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que empecé hablando de limones y ahora hablo de frutas en general. Creo que viene al caso. Van algunos fragmentos de la conversación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Para el poeta Eduardo Espina el mercado editorial vive un fenómeno extraño que le hace recordar la película "Zelig" de Woody Allen, en la que el personaje adquiere la apariencia física de su interlocutor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Así es como veo a los nuevos escritores: se quieren convertir en los narradores que andan por los 40 ó 45 años y que reciben la atención del status quo de los diarios latinoamericanos, los cuales mantienen una relación incestuosa con las grandes editoriales, las multinacionales".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El uruguayo nacionalizado estadounidense hizo una crítica al mercado editorial y al oficio de escritor en la actualidad. Nunca como ahora, dijo, ambos se encuentran corrompidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Creo que como pocas veces en la historia de la literatura latinoamericana el escritor depende de las expectativas del editor. Lo que publican en Anagrama, Alfaguara o Planeta escriben de una determinada forma porque, si no, no publican", comentó. "Y yo me pregunto: un libro difícil, digamos, de escasa visibilidad narrativa como el Ulises de Joyce, hoy en día seguro no sería publicado, porque la narrativa que publican las mencionadas editoriales está cortada con el mismo molde, mientras que la otra literatura, la que se publica en los márgenes, casi no circula".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espina señaló entonces la complicidad que hay entre los grandes diarios con el poder editorial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los libros de editoriales ligadas a El País, como Alfaguara, siempre son elogiados. ¿Por qué? Es obvio, son de la misma empresa. Jamás he visto críticas en estos diarios que les peguen palos a sus editoriales. Es decir, es todo un fenómeno que termina siendo repugnante".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Has apuntado Anagrama, cuando es una editorial que se ha arriesgado con ciertos autores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En Anagrama sucede que pasan libros como delicadezas literarias, cuando no lo son. ¿Es tan grande Paul Auster? ¿Es un Faulkner? No, pero Anagrama lo tiene como modelo de lo que se debe escribir. Otro ejemplo: la literatura de Bolaño. No lo veo tan gran escritor como dice que es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece un escritor correcto, conozco novelas mejores, como las de Roberto Echavarren, donde sí hay riesgo. Con esto no digo que Bolaño no tenga talento, pero no aporta nada para que la literatura, como debe de ser, dé un paso más allá".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante esto, explica el autor de "Las Ruinas de lo Imaginario", autores como David Toscana, el narrador latinoamericano "más importante", aunque es elogiosamente reseñado por The Washington Post o The New York Times, no figura en el grupo de favorecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esto, por supuesto, no es exclusivo de alguien como Toscana", añade. "Te doy un ejemplo: todos los libros de Don De Lillo, que no es de Alfaguara, han sido mal criticados en El País. Es más, de uno de sus últimos libros, 'Submundo', primero dijeron que era incomprensible y luego que le faltaba continuidad narrativa. ¡Precisamente! Le falta la linealidad narrativa del bestseller".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su decir, el faro -que en este caso es el gran mercado editorial- está encandilando al capitán y a los marineros, en lugar de guiarlos. Mientras que la literatura latinoamericana se caracterizaba por novelas-ruptura: "El Pozo", "Cien Años de Soledad", "Terra Nostra", ahora Espina se pregunta cuál es la gran novela del momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Yo digo que es 'Duelo por Miguel Pruneda' (de Toscana), pero hoy todo el mundo trae en la boca que el mejor es Jorge Volpi, a quien uno lee y sus libros se caen de las manos. Al respecto, siento que hay como una especie de 'hollywoodización' de la literatura latinoamericana, donde editoriales y lectores están buscando únicamente entretenimiento bien realizado. Como las películas de Spielberg. ¿Está bien hecho su cine? Sí. ¿Es un gran cine? No".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Al escucharte percibo como si hubiera un complot internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No, lo que pasa es que el mercado se ha transformado. Mira, ¿cuántos editores hay como Sylvia Beach con una Olympia Press publicando un Joyce? No conozco. Y no los conoceremos porque los anaqueles de las librerías están controlados por las grandes editoriales que a su vez editan libros con fórmulas de bestseller, de anacronismo atractivo para ciertos lectores que buscan temas históricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El capital está controlando a la literatura, entonces el mercado está rigiendo el mundo del arte. No hay lugar para gente como Fernando Vallejo o un Armando Romero, cuya novela inédita 'La Rueda de Chicago' nadie se la quiere editar. En el cine uno debe condenarse si tiene una buena película a que circule en festivales y, que de pronto, se rompa la lógica del mercado y tenga éxito comercial".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Se mantiene en pie, pues, que el reconocimiento le sigue llegando tarde a la literatura compleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Faulkner no vendía en sus comienzos. Tuvo que irse a Hollywood y ganar el Nóbel para que comenzara a ser leído en Estados Unidos. Lo mismo le pasó a Onetti, a Felisberto Hernández, a Abelardo Arias. Hoy muchas de las novelas que son proclamadas como grandes historias, dentro de 20 años serán tratadas como valor documental para comprobar lo mal que se leía en esta época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Sabes cuál es el problema? Hay libros de Sydney Sheldon que han tenido críticas buenas en el New York Times, pero la diferencia entre el mundo anglosajón y el nuestro es que se conoce la diferencia entre 'a' y 'b': Stephen King o Sydney Sheldon son autores dotados bestsellers, que no cuenta nada trascendente, pero no pasan a ser considerados gran literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esto sí sucede en Latinoamérica: autores como Volpi o Mastretta son considerados gran literatura, mientras que en Estados Unidos nadie confunde a King con Don de Lillo. Esto se debe al extraordinario trabajo de marketing de editoriales como Alfaguara o Planeta y hay que reconocérselos. Aquí los críticos elogian todos los libros de estas editoriales, pero en países como Estados Unidos nadie se quemaría al elogiar una novela que, se sabe, es producto de marketing, como por ejemplo lo fue 'La Piel del Cielo', de Elena Poniatowska, una novela horrenda".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto se debe, agrega Espina, al hecho de que impera hoy más que nunca la improvisación y la trivialidad en los reseñistas jóvenes. Egresan de las carreras de ciencias de la comunicación con un menudo conocimiento del mercado editorial y de la literatura y llevan a las alturas novelas que no lo merecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Creo que las revistas independientes en internet y algunas publicaciones impresas serán las únicas alternativas ante una impresionante crisis de credibilidad que viene en el futuro. Cuando esta crisis haya pasado, nos daremos cuenta cabalmente del agotamiento y el facilismo que hay entre los autores actuales. La cultura del bestseller está instalada y pasando por literatura seria, arriesgada, difícil. Hoy, cualquier Corín Tellado puede pasar fácilmente ante los ojos de cualquier por un Onetti".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, no he olvidado la reflexión generada en la ciudad. El término que ya ha tocado otras geografías se debe a Víctor Barrera Enderle, investigador de la UANL, quien en su ensayo "Entradas y salidas del fenómeno literario actual o la "alfaguarización" de la literatura hispanoamericana" habla del fenómeno creado durante la apertura posterior a la muerte de Franco y de su mecanismo de censura literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"De un reducido mercado de elite (pero con una variedad importante de títulos) que había caracterizado a nuestro sistema literario, se pasaba a un macro-mercado de masas donde irónicamente la oferta de títulos especializados era menor y con una fuerte tendencia a la homogeneidad", escribió el investigador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A estas transformaciones y nuevas relaciones entre la industria cultural y el fenómeno literario hispanoamericano llamo "alfaguarización" (...) En sí, tiene que ver con cierta regularización formal y distributiva que la literatura hispanoamericana ha experimentado en los últimos años y que modifica el sistema literario, dándole al objeto literario una fuerte dosis de autonomismo que el capitalismo tardío ve como utilidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alfaguara fue fundada por Camilo José Cela y sus hermanos cuando aquél venía de fundar otro sello independiente, Papeles de Son Armadans. En el tiempo del Nóbel español, Alfaguara publicó los primeros libros de Francisco Umbral, "Larra, anatomía de un dandy" y "Balada de gamberros", así como libros considerados blasfemos como el de Fernando Arrabal, "La ceremonia de la confusión".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respaldado por el consorcio multimedia Prisa, al que pertenece Santillana, el catálogo de Alfaguara -"la firma de los mejores autores", reza su slogan- incluye a Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar, Augusto Monterroso, Juan Carlos Onetti, José Donoso, Mario Benedetti, Günter Grass, Philip Roth y José Saramago, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo con Barrera Enderle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La 'alfaguarización' ha creado un nuevo horizonte de expectativas, sobre todo a los lectores jóvenes, que han accedido (y asociado) a nuestro canon con esta nueva industria editorial; la relación es inevitable. Para los noveles lectores, por ejemplo, Cortázar es una estrella más del catálogo de Alfaguara; obviamente hay una doble lectura en esto, tanto negativa como positiva, pues su simple difusión es ya un beneficio...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día le comenté a Marisol Schultz, directora de la editorial, los planteamientos de Barrera, que desconocía. Dijo no estar de acuerdo con las impresiones del crítico, quien señala que sellos como Alfaguara inauguraron un proceso de mercadotecnia que varias firmas se empeñan ya en privilegiar sobre la literatura en sí, por lo que el riesgo ya no existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No comparto su opinión, porque una cosa es que se haga todo lo posible y otra es que el riesgo no exista. Revisando nuestro catálogo puedes ver a autores de gran apuesta, desde Susan Sontag, Ricardo Chávez Castañeda, Mario Bellatin, que son apuesta completa porque no son muy conocidos en términos comerciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tenemos herramientas de difusión que no sé si descubrió Alfaguara, pero que tienen que usarse para dar a conocer los títulos. No estoy de acuerdo con la 'alfaguarización', porque de ser cierto tendríamos el mismo nivel de ventas en todos los libros, y no es así".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Schultz reconoció entonces el "exceso" en el mercado editorial como parte del devenir de cualquier industria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Hay una nueva forma de dar a conocer los libros, de marketing que ocurre en cualquier ámbito. Hay una nueva dinámica a la que no se le puede dar la espalda".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya volveré sobre el tema.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112182543525004281?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112182543525004281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112182543525004281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/07/juicios-prejuicios.html' title='Juicios, prejuicios'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112097658210763736</id><published>2005-07-10T08:57:00.000+03:00</published><updated>2005-07-10T09:23:02.116+03:00</updated><title type='text'>No morirán en vano: Tres poetas ingleses</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Melancolía de funeral / W.H. Auden&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Para todos los relojes, corta el teléfono, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;impide que el perro ladre con un hueso jugoso. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Silencia los pianos, y con tambor amortiguado, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;trae afuera el cajón, deja que los afligidos vengan. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Deja que los aviones circulen gimiendo por encima, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;garabateando en el cielo el mensaje "él esta muerto". &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pon grandes cintas alrededor de los blancos cuellos de los cisnes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Deja que los policías de trafico usen negros guantes de algodón. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Él era mi norte, mi sur, mi este, y oeste, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;mi semana de trabajo y mi descanso de Domingo, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;mi mediodía, mi medianoche, mi habla, mi canción. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pensé que amor duraría para siempre. Estaba equivocado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Las estrellas no son deseadas ahora, apaga todas y cada una. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Envuelve la luna y desmantela el sol. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Vuelca el océano y barre la madera. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Porque ahora nada podría hacer ningún bien.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Miércoles de ceniza (fragmento) / T.S. Eliot&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Porque no espero volver otra vez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;porque no espero&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;porque no espero volver&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;deseando el don de este hombre y el dominio de ese otro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;no pugno más por pugnar hacia esas cosas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¿Por qué el águila vieja ha de extender sus alas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¿Por qué he de lamentar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;el poder desaparecido del reino acostumbrado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;porque no espero conocer otra vez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;la gloria endeble de la hora positiva&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;porque no creo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;porque sé que no sabré &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;del único y verdadero poder transitorio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;porque no puedo beber&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ahí, donde los árboles florecen y fluyen los arroyos, pues no hay nada otra vez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;porque sé que el tiempo es siempre tiempo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y el lugar es siempre y tan sólo lugar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y lo que es presente es presente sólo por una vez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y en un lugar tan sólo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;me regocijo de que las cosas sean como son y&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;renuncio al rostro bendecido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y renuncio a la voz&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;porque no puedo esperar volver otra vez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;por tanto me regocijo, al tener que construir algo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;para regocijo nuestro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y ruego a Dios que tenga piedad de nosotros&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y ruego que pueda olvidar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;estas cuestiones que tanto debato conmigo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y tanto justifico&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;porque no espero volver otra vez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;que estas palabras respondan&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;por lo ya hecho, que no se hará otra vez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;que el juicio no pese demasiado sobre nosotros&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;porque estas alas no son alas ya para volar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;sino meras aspas para batir el aire&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;el aire que ahora es completamente escaso y seco&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;más escaso y más seco que la voluntad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;enséñanos a ser considerados y desconsiderados&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;enséñanos a quedarnos quietos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Y la muerte no vencerá / Dylan Thomas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y la muerte no vencerá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Los muertos desnudos serán uno&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;con el hombre del viento y la luna poniente;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;cuando se descarnen sus huesos y limpios desaparezcan,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;tendrán estrellas en codo y pie;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;estarán cuerdos aunque enloquezcan,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;aunque se hundan en el mar resurgirán;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;aunque no haya amantes habrá amor;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y la muerte no vencerá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y la muerte no vencerá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Quienes bajo el envolvente mar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;largo han reposado no morirán en vano;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;retorciéndose en el potro al ceder los tendones,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;atados a la rueda, no se romperán;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;la fe se partirá en dos en sus manos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y los males unicornios los traspasarán de lado a lado;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;todos descoyuntados no se romperán;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y la muerte no vencerá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y la muerte no vencerá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ya no podrán gritar en sus oídos las gaviotas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ni romper olas tornantes en las playas;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;donde se deshojó una flor podrá otra dejar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;de alzar su corola ante los embates de la lluvia;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;aunque estén locos y muertos como piedras,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;las cabezas de los personajes rebrotan entre las margaritas;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;irrumpen en el sol hasta que el sol se interrumpe;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y la muerte no vencerá.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112097658210763736?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112097658210763736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112097658210763736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/07/no-morirn-en-vano-tres-poetas-ingleses.html' title='No morirán en vano: Tres poetas ingleses'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112031244097291447</id><published>2005-07-02T16:43:00.000+03:00</published><updated>2005-07-02T17:22:41.580+03:00</updated><title type='text'>Máscaras</title><content type='html'>Esa mañana el hombre habrá despertado con el amargo sabor de los 74 años en la boca y con la pulsión extraña de que ese día sería no sólo el último en su cargo de jefe de seguridad del museo, sino en su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribió en una carta el caótico perdón que suelen pedir los condenados a muerte por su propia mano y lo que él consideraba el ambiente imperfecto que rodeaba el tamaño de su decisión. Habrá desayunado, quizá tomado café por lo menos, y se despidió de su familia, aunque se desconoce aún con qué semblante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al museo alguien lo vio pasar y lo saludó como todos los días. El viejo habrá sonreído, pese a que camino a su destino palparía disimuladamente el arma para asegurarse de que la llevaba consigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo ante el altar a la virgen, ubicado en uno de los tantos sitios que seguramente pensó el Obispo Verger brindarían serenidad en la de por sí serena y majestuosa casa de reposo. Se lo habrá pensado, o quizá no. Estaría sudando o bañado en lágrimas. O completamente tranquilo. Con sed o sin ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo o titubeante, el viejo sacó la pesada colt e introdujo el cañón a la boca. Después, el zumbido eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran pasadas las 10:50 horas y el eco del estruendo aún rezumbaba en los muros coloniales, sobre los cuales corrió la sangre vieja y melancólica, así como sobre los pisos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí murió Verger, por cierto, aunque no de esa manera. También, muchos combatientes de guerras perdidas, ésos sí por la violencia de la metralla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos entraron en crisis nerviosa y las palomas gordas y perezosas de las arcadas habrán volado de súbito. No dejo de pensar, sin embargo, que despertaron con buena estrella los que esa mañana estuvieron cerca de aquel viejo de apariencia inofensiva, pero en ese momento en tránsito por el continente de la locura, que habría de ser relevado por alguien más joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me vino a la mente lo que aconteció hace apenas unos meses en el Museo Metropolitano de Buenos Aires, cuyo nombre rimbombante dista mucho de la importancia insuficiente de la institución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Clarín cabeceó así: "Tragedia en un museo: un ex director mató a otro y se suicidó".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran cuñados. No estuvo del todo claro el motivo: Roberto Nakkache le pegó un tiro en el pecho a Rafael Saiegh y luego aquel se mató de un disparo en la boca. Nakkache había sido desplazado por Saiegh en el cargo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última vez que les vieron juntos, o a sus máscaras, fue mientras tomaban café en la confitería del museo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera vez que vi al viejo esperaba en el entronque a García una serie de camiones de carga que traerían a la ciudad piezas prehispánicas. No al museo donde tenía la planta, sino a otro. Era la medianoche y no aceptó cena. Celoso de su deber, aguardó paciente y sin hablar gran cosa. Lo escuché y vi reír junto a otros, de buena gana, por bromas de circunstancia, aunque nunca dejó de mirar hacia el lado oscuro del horizonte, en espera del arribo de las piezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy de madrugada, al concluir el traslado al museo, el hombre sonreía complacido por su desempeño, aunque nadie se acercó para agradecérselo. Excitaban más al interés de los involucrados y curiosos los pedazos de piedra tallada, que el trabajo del viejo y el resto de los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días después vi la foto en el periódico del evento al que no asistí: nuevamente él recibía, ahora en el aeropuerto, una valiosa máscara de jade que completaba la exposición: casi un millón de dólares es su costo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recibió con orgullo el caro trozo de barro cristalizado por el paso de los siglos y lo entregó, quizá con recelo, a los encargados de exhibirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reviso mis notas apresuradas de aquella noche en la entrada a García: "Custodio INAH (espacio) mucha responsabilidad y orgullo (espacio) alegría para la ciudad (espacio), esperamos pieza para entregarla al museo (espacio) debe llegar de madrugada (espacio) le repito gran responsabilidad (espacio) nunca hemos tenido problemas con otras piezas (espacio)".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el nombre del viejo. O el de su máscara, mejor dicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es insondable el alma humana. Sus corrientes interiores transportan en silencio las claves de los secretos mejor guardados. No hay laderas por dónde llegar al pozo de los motivos. Acaso otra vida dedicada a la pesquisa resuelva una parte sola del misterio de la cólera o la indignación, o de la tristeza o la ira. O de la furia o el sentir personalísimo que la vocación en la vida ya se va... junto a la vida misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo en este momento la casi parábola del tañedor de campanas que suele contar Israel Cavazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí es indiscutible y a la vista de todos es el valor de su último guiño: dejó escrito con letra ancha y desenredada que la colt culpable en la parafina no fuera al museo que lo albergó por más de una década, sino a otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y le agradeció a gente ajena a su círculo inmediato. Aunque estaba triste, desde luego.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112031244097291447?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112031244097291447'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112031244097291447'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/07/mscaras.html' title='Máscaras'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112022953461952991</id><published>2005-07-01T17:47:00.000+03:00</published><updated>2005-07-01T23:40:03.970+03:00</updated><title type='text'>¿Pinguín o Pingüín?</title><content type='html'>Comencé a leer Memín Pinguín cuando tenía acaso ocho años. Desde entonces, el chiquillo de la piel morena, amante de las tortas de miel, de su Ma'linda chulapona y del juego de pelota en el Callejón del Sapo, me ha acompañado a lo largo del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No fue poco lo que me obsequiaron Yolanda Vargas Dulché y Sixto Valencia Burgos: la historieta te permite desarrollar pasión por la trama. Así, mis títulos de cabecera (los 20 tomos verdes de El Tesoro de la Juventud, las ediciones infantiles de El Quijote, Las Mil y una Noches y la Biblia, publicadas por Edaf, y la reedición por parte de la SEP de las estupendas Lecturas Clásicas para Niños, las mismas que lanzó originalmente Vasconcelos) fueron acompañadas por Memín y sus "cuatachos del alma" Ernestillo, Ricardo y Carlangas, así como por una serie de personajes que hoy me resultan insólitos: El Transas y el perro naranja con el que conversaba (¿Tadeo?); Condorito, los brujos fallidos Hermelinda Linda y Aniceto Verduzco; Capulina y Capulinita; los léperos Simón Simonazo, la Familia Burrón, Archie, Mad, y los superhéroes habituales: Hombre Araña, Supermán, Batman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas esas historietas se quedaron dispersas a lo largo del tiempo, al igual que mi infancia. Cada que las recuerdo me invade el oscuro hermano gemelo que suele ser taciturno. Sin embargo, de entre todas ellas guardé especial predilección por Memín. Tengo en la memoria aventuras completas de la historieta. De pronto, no sin pudor, me descubro escribiendo historias reales a las que les encuentro parecido con aquellos melodramas donde imperan el combate al clasismo, así como la travesura y el valor de la honestidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me da aversión que la inoportuna edición de estampillas con la figura de mi superhéroe personal sea ligada a deplorables declaraciones racistas y al aún más deplorable trato que se le ha dado al tema por parte de los políticos. ¿Cuándo iba a imaginar yo que Memín, el mismo que rescata ancianos olvidados, ayuda a amigos diabéticos, le da puche a la señora "Calandria" en su silla de ruedas, concilia a sus amigos con los padres, se pierde en Nueva York, pronuncia siempre mal todos los nombres, le sale lo diablo antes de su primera comunión, le sorrajan tablas con clavos en las nalgas y viaja a Monterrey para jugar fútbol, protagonizaría un escándalo bilateral entre México y Estados Unidos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier investigador de medio pelo hoy en día le sacaría infinidad de defectos y visiones incorrectas de la realidad a la historieta. Los tiene. Pero yo, entonces, de niño, ni los sabía ni me hubieran hecho desistir de seguirla leyendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son mi infancia, y sobrevivir a ella es ganancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más por logística que por petulancia, son pocos los amigos a los que permito compartir conmigo en casa. No sin sorpresa, me preguntan si son de mi hijo los memines que aparecen por doquier. Mi respuesta los obliga a poner la misma cara que el vendedor de revistas de Escobedo y Padre Mier me pone cada jueves que llego y, sin palabras de por medio, le doy las monedas e introduzco con amor y añoranza los ejemplares en mi mochila de reportero, de por sí cargada de palabras, para fundirme a pie en el panorama del ayer con las mismas palabras que se me salen eventualmente cuando algo me sorprende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Santa Petra la Callosa!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112022953461952991?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112022953461952991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112022953461952991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/07/pingun-o-pingn.html' title='¿Pinguín o Pingüín?'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-112001549446221582</id><published>2005-06-29T06:22:00.000+03:00</published><updated>2005-06-29T06:25:31.646+03:00</updated><title type='text'>De El Libro de la Imaginación VIII</title><content type='html'>La silla presidencial transmite el poder y algunos males. Enferma la sangre o el ánimo, o el ánimo y el juicio, o el ánimo, la sangre y el juicio. No es posible ir tumbo tras tumbo de López Mateos a Miguel de la Madrid sin atribuirle a la presidencia algún misterioso veneno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Julio Scherer, &lt;em&gt;Los Presidentes&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-112001549446221582?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112001549446221582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/112001549446221582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/de-el-libro-de-la-imaginacin-viii.html' title='De El Libro de la Imaginación VIII'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111974875620768434</id><published>2005-06-26T03:51:00.000+03:00</published><updated>2005-06-26T04:36:03.456+03:00</updated><title type='text'>Silencio, Bustos Domecq</title><content type='html'>En momentos donde todo conspira contra la memoria, como advierte Graciela Montes en su libro "El Corral de la Infancia", es desafortunado que aún existan personas que, como Bustos Domecq, dicen que han leído algún libro, para quedar bien, aunque leen poco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comentario lo trae de nuevo a su literespacio mi querida Dulce, quien el jueves pasado hizo de la presentación de El Turno del Escriba una inteligente y cálida conversación entre autoras que no han perdido el deseo por leer. La apreciación, en cambio, es de Borges y Bioy Casares, cuando un entrevistador les cuestionó sobre las características de Domecq.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y qué es lo que menos les gusta de él?, les preguntó el entrevistador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A medida que pasa el tiempo le vamos encontrando más defectos. El más grave, creemos, es que no tiene ningún inconveniente en cambiar de lealtades. Es decir, que está dispuesto a cambiar su esencia, si la moda lo exige.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y los otros defectos menos graves?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es ventajero, egoísta, tránsfuga, mentiroso, fanfarrón, casanova barato. Cuando un amigo cae en desgracia, lo desprecia. Cuando le va bien, se acerca. Es exitista. Habla mal de los otros; no es un ejemplo de lealtad, precisamente".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Exactamente las que, a mí parecer, son las características de los que dicen leer, pero no lo hacen. Baste ver en torno. Ya antes había comentado sobre aquellos que dicen escribir cuando no lo hacen ("Diálogo entre lectores", más abajo). Bien vale la pena hablar ahora de aquellos que dicen ser lectores, cuando no lo son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un tiempo alguien coincidía conmigo en esa impresión que me da a veces en el Gran Hotel: que la gente dice que lee, pero se pasa los años sin concluir un libro. No es obligación, sin embargo, terminar uno. Pero, me parece que muchos navegan con la bandera de lectores, gozan de retórica, intuyen en el aire las ideas, pero no avanzan ni 10 páginas. Y los ilusos, que abundan en el Gran Hotel, los reconocen haciendo de esto una inercia demencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto sería trivial si no fuera por lo que me comentó alguna vez Divagador: el problema del medio libro al año en México se debe a que nadie termina de leer un libro. Siempre se quedan a medias. Me sentí aludido, porque con cierta frecuencia lo hago (creo que es un derecho interrumpir la lectura de algo que me parece terrible o para la que no estoy preparado. Eso de terminar los libros "por disciplina" es obsoleto y no tiene razón der ser.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, Divagador fue entonces enfático: "Yo creo que en estos tiempos en realidad nadie lee lo que dice que lee".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más de una ocasión me ha tocado hablar con gente a la que le pregunto sobre tal o cual título y antes de concluir me responde "¡Por supuesto!". Incluso escritores. Pero las miradas y su silencio posterior los delatan. Otras veces, se embrollan en un intrincado monólogo de lo que trató de decir el autor, pero suelen hacer sus sesudas reflexiones en torno a la redacción de las solapas. Y me siento, además de abochornado, más provinciano de lo que me percibo ordinariamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sostengo desde hace años amistad con gente de editoriales. Sólo se avientan a presentar sus libros en la ciudad cuando el nombre del presentador les resulta conocido, les asegura rigor. No se arriesgan con los que apenas se vislumbran o cuyo nombre no les suene. Esto lo han provocado aquellos Bustos Domecq que se dijeron lectores, que afirmaron haber leído el libro, pero a la hora de la hora hicieron el absoluto ridículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Resultado? La gente no va a los eventos; el autor, bueno o malo, regresa enfurecido a hablar pestes de la ciudad, y las presentaciones las realizan el puñado de siempre, quienes hacen un gran papel. Pero hay que ver la cara de los de las editoriales cuando se les recomienda a un fulano de tal. Ni pensarlo. Temen el fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, es común encontrar a gente que cita en sus conversaciones entrevistas, reseñas, incluso publicidad de las editoriales, las cuales tradicionalmente sobredimensionan la calidad de sus libros. Lo malo es que citan las ideas emanadas de la publicidad o el periodismo cultural de manera distorsionada, trivial. Y retrocede la intelectualidad que una comunidad debiera desarrollar, para volverse más &lt;em&gt;inteligentzia&lt;/em&gt;, charlas de egos y de clase baja cultural, lo que me parece ruin si se piensa que la pose, el decir que sabes cuando no, es tan patético como el ninguneo, práctica tan arriagada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya Gabriel Zaid, por supuesto, ha abordado el tema de los malos hábitos culturales con elocuencia y precisión: no se es lector sólo porque se tienen libros, porque se asiste a eventos culturales, porque se habla de libros. Se es lector cuando se lee y se presta toda la atención a ello.&lt;br /&gt;Carlos Fuentes nos dijo en una entrevista a mí y a otro compañero que en "Esto Creo" no se encuentra una palabra fundamental: "Atención".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Hay que prestarle atención a las cosas, a las personas", dijo. "Es una exigencia fundamental de la vida. ¿Cuántas veces dejamos pasar una ocasión para tenderle la mano a alguien, para hacer un gesto mínimo de amor, de amistad. Atención".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un acto de amor leer al otro. Es un acto de amor ponerle atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atención, atención. No es intolerancia pedirle a los Bustos Domecq que andan por allí un poco de silencio, recogimiento y lectura. Reflexión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un momento en la novela de El Turno del Escriba donde Rustichello enfurece porque Marco Polo gasta las anécdotas en oídos inútiles. La lectura me permite pensar que debiera resurgir en muchos de nosotros la codicia por la historia, por la anécdota, el gusto por el cuento, si queremos realmente crecer y no volver de ésta una ciudad donde, de por sí hay tan poco por hacer, no haya con quién pasar un buen rato en el café porque no sabremos de qué hablar, a excepción de la jodida política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ir, pues, en pos de aquella lectura "en la que no podamos más y le pidamos al viajero que interrumpa el relato: una ciudad más y la cabeza nos estallaría".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111974875620768434?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111974875620768434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111974875620768434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/silencio-bustos-domecq.html' title='Silencio, Bustos Domecq'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111968482096820707</id><published>2005-06-25T10:23:00.000+03:00</published><updated>2005-06-25T10:36:14.323+03:00</updated><title type='text'>Escribir para el futuro</title><content type='html'>A new Sappho poem&lt;br /&gt;Martin West / The Times Literary Supplement&lt;br /&gt;21 June 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Since classical times, Sappho has been a source of fascination and romantic construction. The ancients, who had nine books of her poems at their disposal, were unstinting in their admiration. Some called her a tenth Muse. Strabo, writing in the time of Augustus, calls her a wonder, “for in this whole span of recorded time we know of no woman to challenge her as a poet even in the slightest degree”. In modern times, with only fragments of her poetry remaining, she has remained one of the most famous and evocative names from antiquity, a figure viewed by some with narrowed, by others with widened eyes; a socio-historical enigma, a littérateurs’ Lorelei, a feminist icon, a scholars’ maypole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;It is difficult to judge her for ourselves when so little of her work remains. What we have consists on the one hand of quotations and more general references in ancient authors, and on the other hand of torn scraps from ancient papyrus and parchment copies, mostly from the Roman period and, more often than not, so tattered that they yield only a few words or letters from any given line of verse. In modern editions the fragments are numbered up to 264. But many of these do not contain a single original word. Only sixty-three contain any complete lines; only twenty-one contain any complete stanzas; and only three – till now – gave us poems near enough complete to appreciate as literary structures.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A recent find enables us to raise this number to four. In 2004, Michael Gronewald and Robert Daniel announced the identification of a papyrus in the University of Cologne as part of a roll containing poems of Sappho. This text, recovered from Egyptian mummy cartonnage, is the earliest manuscript of her work so far known. It was copied early in the third century bc, not much more than 300 years after she wrote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parts of three of her poems are represented. As usual, all are in a fragmentary state. But the second one, it turned out, had been partially known since 1922 from an Oxyrhynchus papyrus of the third century ad, and by combining the two texts we now obtain an almost complete poem.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;When we had only the Oxyrhynchus portion, we had only line-ends, preceded and followed by line-ends of other poems, and it was not clear where one poem ended and the next began; the left-hand margin, where this would have been signalled, was missing. That question is now settled. We have a poem of twelve lines, made up of six two-line stanzas. The last eight lines are virtually complete. The first four are still lacking two or three words each at their beginnings. But we can make out the sentence structure and restore the sense of what is lost, if not the exact words.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Here is the poem in my own restoration and translation. The words in square brackets are supplied by conjecture.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"[You for] the fragrant-blossomed Muses’ lovely gifts&lt;br /&gt;[be zealous,] girls, [and the] clear melodious lyre:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[but my once tender] body old age now&lt;br /&gt;[has seized;] my hair’s turned [white] instead of dark;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;my heart’s grown heavy, my knees will not support me,&lt;br /&gt;that once on a time were fleet for the dance as fawns.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;This state I oft bemoan; but what’s to do?&lt;br /&gt;Not to grow old, being human, there’s no way.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tithonus once, the tale was, rose-armed Dawn,&lt;br /&gt;love-smitten, carried off to the world’s end,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;handsome and young then, yet in time grey age&lt;br /&gt;o’ertook him, husband of immortal wife."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;We know of several poems in which Sappho spoke of herself as getting on in years. Here she addresses a group of younger women or girls, whom she calls (to translate literally) “children”, contrasting their blithe singing and dancing with her own heaviness of heart and limb. It is clear from other evidence that she composed her poetry, or most of it, within an intimate circle of women whom she calls her “companions”. Her house is a house of moisopoloi, “servants of the Muses”. Later writers saw her as a chorus-leader or teacher, to whom people of class in several cities sent their daughters for a musical education. We cannot tell how accurate a construction this is, but it must have been based on the impression given by the poems, and it is consistent with what we know.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;In the new poem, however, the focus is on Sappho herself. She recites the symptoms of her ageing, as in another famous poem she recites the physical symptoms of jealous love. Then comes philosophical reflection. In the love poem she tells herself that everything is endurable, because fortunes can be transformed at God’s pleasure. In the new poem she tells herself that growing old is part of the human condition and there is nothing to be done about it. This truth is illustrated, as typically in Greek lyric, by a mythical example. It is a tale that was popular at the time, the story of Tithonus, whom the Dawn-goddess took as her husband. At her request, Zeus granted him immortality, but she neglected to ask that he should also have eternal youth, so he just grew ever older and feebler. Finally she shut him up in his room, where he chatters away endlessly but barely has the strength to move.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sappho is very economical with the myth, giving it just four lines and ending the poem with it. At first sight it might seem a lame ending. But the final phrase gives a poignant edge to the whole. Tithonus lived on, growing ever more grey and frail, while his consort remained young and beautiful – just as Sappho grows old before a cohort of protégées who, like undergraduates, are always young. The poem is a small masterpiece: simple, concise, perfectly formed, an honest, unpretentious expression of human feeling, dignified in its restraint. It moves both by what it says and by what it leaves unspoken. It gives us no ground for thinking that Sappho’s poetic reputation was undeserved.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Full story displayed (for the original Greek, please see this week's issue of the TLS)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111968482096820707?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111968482096820707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111968482096820707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/escribir-para-el-futuro.html' title='Escribir para el futuro'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111941228942836335</id><published>2005-06-22T06:43:00.000+03:00</published><updated>2005-06-22T07:17:41.440+03:00</updated><title type='text'>RBD</title><content type='html'>Un grupo de chicos se ha vuelto famoso con una canción cuyo estribillo reza lo siguiente: "Y soy rebelde / Cuando no sigo a los demás / Si soy rebelde / Cuando te quiero hasta rabiar / Y soy rebelde / Cuando no pienso igual que ayer / Y soy rebelde / Cuando me juego hasta la piel / Si soy rebelde / Es que quizás nadie me conoce bien".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ventas del disco, según entiendo, han rebasado las cientos de miles de copias, sólo en el país, y el grupo de ninfetas y faunos, deleite de los sátiros y locura de los adolescentes, arrasa en los estadios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Rebeldía en serio? ¿Moda? Preguntas obvias, lo sé. Ya nada es lo que era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos lo que, respecto a estos temas, le dijo al mundo el querido Juan Soriano ayer en la entrega del Premio Velázquez de Artes Plásticas 2005, cuando le preguntaron cuál era el secreto de su maestría y originalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Dijo Octavio Paz de mí que yo era un muchacho de mil años y un viejo de veinte. Este muchacho de mil años ha envejecido. Este viejo de veinte años ha rejuvenecido. El pequeño gran secreto, quizás el único, está en la rebeldía, máxima suprema del artista. La rebelión del hombre, la infinita rebelión del hombre. Cualquier hombre vive, o bien rebelándose, o bien conformándose con el mundo. ¿Cuál de los muchos que he sido eligió la renovación sin freno, la rebelión constante, el cambio volátil como juego de niño?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Quién puede negar que lo mejor del hombre le viene de su constante rebelión?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un largo aplauso, Soriano continuó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sólo así, en el crepúsculo rebelde, llega la aurora. Ella me sorprende ahora, ligando mi nombre al de Velázquez, y rodeado de mis amigos españoles y mexicanos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo la rueda de prensa con él hace unos años en el Palacio Municipal. "Necedad" fue la palabra clave que tuvo entonces para calificar su vida, la propia obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"He sido necio porque muchas cosas las hice hasta martirizarme para conseguirlas, sobre todo en mi obra. Una cosa que descubrí de pronto fue que los amigos que me protegían terminaban por querer hacerme su esclavo: ¿por qué no pintas un cuadro así?, ¿por qué no lo haces más mexicano?, ¿por qué vives en Roma y no en París?, ¿por qué no vas a la URSS? En fin".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, comentó, la resistencia lo llevó a no hacer murales cuando el muralismo lo era todo; a despreciar la riqueza porque desde siempre ha sido rico de espíritu; a dejar por años en la oscuridad un lienzo que no le convence, a destruirlo en el peor de los casos, o hacer mil o dos mil del mismo, hasta la perfección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si veo que hay esperanzas de que salga (el cuadro), lo dejo rodando 3, 10 horas, un año o 10. Si no, lo destruyo, aunque esto lo habré hecho en pocas ocasiones".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tendencias en el arte son invenciones comerciales, dijo en aquella ocasión. Nadie puede ser moderno, uno es sólo del día en el que se encuentra, más viejo o más cerca de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Uno trabaja sin saber si con el tiempo su arte será arte o sólo mamarrachadas. Tampoco el trabajo combina con el gusto excesivo por el dinero o las pasiones borrascosas", dijo él, hombre de pasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de los festejos por sus 80 años de edad, dijo, la vida de pronto le parecía corta. Resistente a la tristeza, luego se hizo al ánimo: ha enterrado a todos los grandes, incluso a medianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, comentó, se sueña conversando con Paz, Villaurrutia y hasta con Lázaro Cárdenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante todo esto, me pregunto por qué no llegaron aquellos que debían seguir buscando la playa bajo los adoquines. ¿Dónde están los locos, dónde están los parias?, se pregunta Ismael Serrano, aunque él mismo se responde que tiene que llover: aún sigue sucia la plaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿O eso me tocaba a mí?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111941228942836335?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111941228942836335'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111941228942836335'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/rbd.html' title='RBD'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111940913580045324</id><published>2005-06-22T05:39:00.000+03:00</published><updated>2005-06-22T06:00:43.230+03:00</updated><title type='text'>Continuo discontinuo</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;"Los muchachos de mi generación éramos desdeñosos. No creíamos en la mayoría de cosas en que creían nuestros mayores (...) Comenzábamos a sospechar que se nos había educado en una impostura (...) El positivismo mecánico de las enseñanzas escolares se habían convertido en rutina pedagógica, y perdía crédito a nuestros ojos. Sabíamos que la matemática vacilaba y que la física ya no se guardaba muy bien de la metafísica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lamentábamos la paulatina decadencia de las humanidades en nuestros programas de estudio. Poníamos en duda la ciencia de los maestros demasiado brillantes y oratorios que habían educado a la inmediata generación anterior. Sorprendíamos los constantes flaqueos de la cultura en los escritores &lt;em&gt;modernistas&lt;/em&gt; que nos habían precedido, y los académicos, más viejos, no podían ya contentarnos. Nietzsche nos aconsejaba la vida heroica, pero nos cerraba las fuentes de la caridad. ¡Y nuestros charlatanes habían abusado tanto del tópico de la redención del indio!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sabíamos que los tutores de nuestra política -acaso con la mejor intención- nos habían descastado un poco, temerosos de que el tacto de codos con el resto de la América española nos permitiera adivinar que nuestro pequeño mundo, de hecho aristocrático y monárquico, apenas se mantenía en equilibrio inestable. O acaso temían que la absorción paulatina de nuestro pasado -torvo de problemas provisionalmente eludidos- nos arrojara de golpe al camino a que pronto habíamos de llegar: el de la vida a sobresaltos, el de las conquistas por la improvisación y hasta la violencia, el de la discontinuidad en suma: única manera de vida que nos reservaba el porvenir, contra lo que hubiera querido nuestros profesores evolucionistas y spencerianos". &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Alfonso Reyes. "El Testimonio de Juan Peña", 1923&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111940913580045324?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111940913580045324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111940913580045324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/continuo-discontinuo.html' title='Continuo discontinuo'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111898513129986382</id><published>2005-06-17T08:04:00.000+03:00</published><updated>2005-06-17T08:15:12.056+03:00</updated><title type='text'>Los ojos de mi padre</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Me escondían la realidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;el rumor del gris televisor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;y el sol de los domingos.&lt;br /&gt;Cuando me sirvieron la sopa&lt;br /&gt;lo pregunté y pasaron saliva.&lt;br /&gt;Nunca estuvieron las ventanas&lt;br /&gt;tan abiertas como para contar&lt;br /&gt;los relámpagos del pasado.&lt;br /&gt;Así empecé el ritual no escrito&lt;br /&gt;de esperarlo en la banqueta.&lt;br /&gt;A veces me dormía, hastiado&lt;br /&gt;de los ochentas y sus jóvenes,&lt;br /&gt;los autos, las hieleras y Kiss;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;de las camionetas Las Puentes,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;del Ruta 23 y Siempre en domingo.&lt;br /&gt;Lo malo es que despertaba&lt;br /&gt;al día siguiente y los suspiros&lt;br /&gt;se volvían pájaros en la cabeza.&lt;br /&gt;Empecé a verlo en las caras&lt;br /&gt;de todos los viajeros,&lt;br /&gt;llegué a pensar que una tarde&lt;br /&gt;daría la vuelta en la esquina&lt;br /&gt;y me gustarían su cara y actitudes.&lt;br /&gt;Pero me cansaron las charcas gasolíneas&lt;br /&gt;y las raíces rompiendo las aceras.&lt;br /&gt;Hoy, el niño que fui llama a la puerta&lt;br /&gt;y el hombre que soy lo recibe: erosión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ha sido lumbre cruzar la tierra sin él.&lt;br /&gt;No sé, sin embargo, a qué me hubiera asido&lt;br /&gt;todos estos años de no ser por su ausencia,&lt;br /&gt;ancla y fábula errada que me apuntalan&lt;br /&gt;esta vida cansada, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;el alma dormida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Hoy, lo sé, de niño&lt;br /&gt;miraba mis manos&lt;br /&gt;y veía las de mi padre&lt;br /&gt;fraguando el tiempo.&lt;br /&gt;La piel de mis rodillas,&lt;br /&gt;pensaba, era la vejez&lt;br /&gt;acumulada en sus párpados.&lt;br /&gt;Y contemplaba la tarde, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;intuía,&lt;br /&gt;quizá también la veía.&lt;br /&gt;Y llegaba la noche, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;imaginaba,&lt;br /&gt;su andar en camino desierto,&lt;br /&gt;buscándome.&lt;br /&gt;Si la lluvia caía, esperaba&lt;br /&gt;que estuviera resguardado.&lt;br /&gt;Si me sentía satisfecho,&lt;br /&gt;temía pasara hambres.&lt;br /&gt;Y aunque lo aguardaba,&lt;br /&gt;Gonzalo me dijo&lt;br /&gt;que él se tocaba los pulsos arteriales&lt;br /&gt;para escuchar a su madre recién muerta.&lt;br /&gt;Comencé a tocarme el cuello,&lt;br /&gt;las muñecas.&lt;br /&gt;Sabía, sin embargo, que él vivía.&lt;br /&gt;Sabía. Yo sabía que vivía, no creía.&lt;br /&gt;El tren me interrumpía y dejaba sospechas.&lt;br /&gt;Yo sabía que vivía, no creía.&lt;br /&gt;Aguardaba en mi banca de los siete años.&lt;br /&gt;la caída de la noche. Adjudicaba el retraso&lt;br /&gt;a un trabajo urgente, a un viaje inesperado&lt;br /&gt;su ausencia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;En el sueño, de noche, le veía arribarme.&lt;br /&gt;Jamás vi su rostro. Sabía que mis ojos&lt;br /&gt;no eran los de mi madre,&lt;br /&gt;pero callaba, y asentía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ahora, lo sé, no tengo duda:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;tanta fue la nube, tanto el azul;&lt;br /&gt;tanta la montaña, el incendio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Lluvia era la lágrima. Los veía,&lt;br /&gt;por todas partes, me miraban.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111898513129986382?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111898513129986382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111898513129986382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/los-ojos-de-mi-padre.html' title='Los ojos de mi padre'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111872130429568168</id><published>2005-06-14T06:53:00.000+03:00</published><updated>2005-06-14T06:55:04.300+03:00</updated><title type='text'>De materia solar</title><content type='html'>Eduardo Langagne nos recuerda que Eugénio de Andrade fue, además de traductor y uno de los poetas portugueses más célebres, inpsector de servicios médicos y un individuo que mantuvo la independencia de escuelas y movimientos literarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su estilo, afirma, fue cada vez más próximo a la transparencia y a la sencilez de un lirismo nunca rebuscado, sino por el contrario, cercano al fulgor de las cosas sensibles y concretas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sus textos exhiben una notable coherencia interior y buscan, frecuentemente, establecer un fuerte vínculo con la 'tierra' y su energía, como si el poeta -maravillado con la belleza natural de todo cuando existe- escuchara la vibración de cada elemento y con esa plenitud trazase el horizonte de su propia escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por eso Eugénio (contrariamente a la mayoría de nuestros poetas) no es un autor propenso a la tristeza ni al lamento melancólico: prefiere cantar en sus versos una fruición de la que forma parte también una profunda experiencia amorosa (...) Conciliando la sabiduría e inocencia, la obra de Eugénio de Andrade vive en equilibrio entre las leyes terrestres y un "deseo aéreo y luminoso" que la proyecta hacia otrta dimensión".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;De Blanco en lo blanco&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;VII&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Ahora vivo más cerca del sol, los amigos / no conocen el camino: es bueno / en las ramas elevadas / no ser de nadie, hermano // del canto sin ataduras de un ave / pasajera, reflejo de un reflejo, / contemporáneo / de cualquier mirada distraída, // solamente este ir y venir con las mareas, / ardor hecho de olvido, / dulce polvareda a flor de la espuma, / sólo eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Despedida&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cosecha / todo el oro del día / en el asta más alta / de la melancolía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pequeña elegía de septiembre (fragmento)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No sé cómo viniste, / pero debe haber un camino / para regresar de la muerte. // Estás sentada en el jardín, / las manos en el regazo, llenas de dulzura, / los ojos mirando las últimas rosas / de los amplios y mansos días de septiembre. // ¿Qué música escuchas absorta / que nada percibes de mí? / ¿Qué bosque, o río, o mar? / O es dentro de ti / donde aún canta todo?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Green God&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Llevaba consigo la gracia / de las fuentes cuando anochece. / Era su cuerpo como un río / en sereno desafío / a las orillas cuando decrece. // Andaba como quien pasa / sin tener tiempo de parar. / Hierbas nacían de sus pasos, / troncos crecían de sus brazos / cuando al aire los solía levantar. // Sonreía como quien danza. / Y deshojaba al danzar / el cuerpo, que temblaba / con el ritmo que él sabía / que los dioses deben usar. // Y seguía su camino, / porque era un dios que pasaba. / Ajeno a cuanto veía, / enredado en la melodía / de una flauta que tocaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Traducción de Dulce María Zúñiga&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111872130429568168?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111872130429568168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111872130429568168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/de-materia-solar.html' title='De materia solar'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111855048062264405</id><published>2005-06-12T07:24:00.000+03:00</published><updated>2005-06-12T07:38:27.280+03:00</updated><title type='text'>Saer subrayado</title><content type='html'>Emilio me obsequió esa noche en su departamento un libro de Juan José Saer: Unidad de Lugar, una serie de cuentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Te va a gustar", me dijo, y yo me quedé callado porque no tenía noticias de él hasta ese momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que su Rayuela que me traje conmigo, llena de subrayados y cuya portada muestra la mandala que Cortázar dibujó para su primera edición, el libro de Saer que tanto me ha dado también contenía los marcados de mi amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los transcribo sin contexto alguno:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En este momento, únicamente esa sombra es 'ahora', y el resto del 'ahora' no es más que recuerdo. Y a veces, tan diferente del 'ahora', ese recuerdo, que es cosa de ponerse a llorar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Con el tiempo, si es que estoy viva, tomaré el color de la esterilla del sillón, me iré volviendo amarillenta y lustrosa, pulida por el tiempo. En eso fundo su sencillez. En que solamente pule y simplifica y preserva lo inalterable, reduciendo todo a simplicidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Veo 'algo que amé' 'hecho sombra, proyectado' 'hecho sombra y proyectado'".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El tiempo de cada uno es un hilo delgado, transparente, como los de coser, al que la mano de Dios le hace un nudo de cuando en cuando y en la fluencia parece detenerse nada más que porque la vertiente pierde linealidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Odiamos la vida porque no puede vivirse. Y queremos vivir porque sabemos que vamos a morir".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"...cómo caía el sol a pique...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Parecía no venir de ninguna parte ni dirigirse a ninguna otra. Parecía no consistir más que en ese fragmento visible".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El sol gira siempre, ¿ves? Pasa siempre por aquí, para que podamos ver bien que estamos aquí y en ninguna otra parte".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"y por esta razón el narrador no debe interesarse por las cosas en sí mismas. El único problema real del mundo es la conciencia del hombre, que ilumina el misterio del mundo y lo constituye como tal...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saer falleció a los 67 años en un hospital de París. Sus restos serán velados en la morgue del Instituto Gustave Roussy y podría ser enterrado en el cementerio Pere Lachaise, conocido como la necrópolis de los escritores, dado que allí se encuentran, entre otros, Proust, Apollinaire, Wilde y Balzac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autor de cuentos, novelas y ensayos traducidos en cinco idiomas, afirma La Nación, Saer fue distinguido el año pasado con el XV Premio Unión Latina de Literaturas Románicas, que compartió con el rumano Virgil Tanase, por decisión del jurado reunido en París, que consideró que el argentino había desarrollado "una obra rica y variada de modo silencioso, alejado de los grandes circuitos de la publicidad literaria". Entre ellas se pueden citar Cuentos Completos (2002), En la zona. Cuentos (2003), El río sin orillas (1991), La narración objeto (1999), La ocasión (1986), por la que recibió el Premio Nadal; Unidad de lugar (1967), Cicatrices (1969), El limonero real (1974), Nadie nada nunca (1980), Las nubes (1997) y Lugar (2000).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su última novela es La Grande, que será publicada post mortem tras ocho años de no publicar nada sobre este género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué lo llevó a escribir la novela más larga de su vida?, le preguntaron hace tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Bueno, quería medirme... es como si hubiera compuesto siempre música para un cuarteto de cuerdas y uno siente la tentación de componer una sinfonía, de afrontar otra estrategia", respondió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En "La narración-objeto" usted critica las industrias culturales. ¿Cómo han modificado éstas los propósitos y las manifestaciones de la cultura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No está ni bien ni mal que una obra literaria o pictórica se transforme en un valor de cambio. La fatalidad de un objeto bello y único es que quien tenga los medios pueda poseerlo. Pero el problema está cuando el proceso se invierte. Es cuando el galerista le dice al pintor que haga 30 cuadros porque van a llegar cuatro o cinco coleccionistas norteamericanos. En EE.UU., por menos de 600 páginas, un editor no publica un libro. Porque ya ha calculado el tiempo que le lleva a una ama de casa leer un número determinado de páginas por día y a cuánto deben venderlo. Sólo al final se preocupan por lo que le pone adentro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Es usted escritor vocacional o por destino?, le preguntaron en otra ocasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Prefiero el término vocación, porque la palabra destino requeriría una explicación filosófica. El destino es puro objeto de azar la mayor parte del tiempo. Quizá podríamos combinar ambos términos en forma crítica. Uno intenta al mismo tiempo ser artista por vocación y por destino. Por voluntad consciente y racional de ejercer ese oficio, y por un conjunto de razones desconocidas que nos empujan a escribir sin saber por qué. Yo no sé por qué escribo. Barthes comenzaba un magnífico texto con esta frase: 'Se escribe para ser amado'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Con el tiempo me di cuenta de que esa frase no es cierta, porque todo lo que hacemos es para ser amados. Cuando escribimos, lo hacemos para ser amados de un modo específico. Lo misterioso es que sea a través de la escritura. Ser amados por lo que escribimos es una singularidad misteriosa".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111855048062264405?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111855048062264405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111855048062264405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/saer-subrayado.html' title='Saer subrayado'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111838084125157667</id><published>2005-06-10T08:11:00.000+03:00</published><updated>2005-06-10T08:20:41.256+03:00</updated><title type='text'>Héroes</title><content type='html'>En estos momentos estoy leyendo dos novelas: Perfil asesino, de John Connolly, que aunque llevo algunas páginas ya me parece insoportable (desde el propio nombre del detective, Charlie Parker "Bird", puf), y Los rojos de ultramar, de Jordi Soler. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda toca desde un punto de vista transversal la Guerra Civil Española, casi como Soldados de Salamina, desde una anécdota que se antoja igual de atractiva: el abuelo del autor, un republicano catalán, llega exiliado a Veracruz y desde allí prepara un atentado contra Franco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La anécdota es irresistible y Jordi la sabe contar bastante bien, sobre todo basado en unas memorias que le dejó el viejo combatiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente en El País aparece el autor hablando sobre la novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Su abuelo perdió el brazo tras explotarle una bomba cuando preparaba un atentado contra Franco. ¿Cómo fue?, le pregunta el reportero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pensaban que estaban en México de paso, que las democracias echarían al dictador y que ellos regresarían. Cuando España ingresó en la ONU [1955] comprendieron que no podrían volver y organizaron el atentado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fracasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cinco republicanos furiosos, aislados en la selva, batallando contra una guerra que había acabado... La idea resultaba muy atractiva a la izquierda internacional, además tenían dinero para financiar el complot, pero fracasó. Conservaban la imagen de la España de 1939, que no se correspondía con la realidad de la de los primeros años sesenta".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posteriormente, el periodista le comenta que el libro refleja también las contradicciones del abuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A medida que se hacía mayor se fue volviendo más de derechas, católico, como un santón en la selva. Yo me sentía orgulloso de ser hijo y nieto de rojos y me desconcertaba, teníamos broncas continuas. Quizá debería haber muerto en el frente... Luego comprendí que bastante había hecho sobreviviendo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto: bastante hacen los héroes con sobrevivir. Quedan algunos por allí, equivocados o vencedores; anónimos o satisfechos. Insisto: creo en ellos. Los busco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una canción de Ismael Serrano cuyo espíritu tiene qué ver con esto que comento: "Papá cuéntame otra vez".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De cuáles héroes le hablaré a mi hijo? ¿Quiénes serán los suyos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto me lleva a pensar en aquellos versos de Paz en Intermitencias del Oeste:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuelo, al tomar el café, / me habla de Juárez y de Porfirio, / los zuavos y los plateados. / Y el mantel olía a pólvora.&lt;br /&gt;Mi padre, al tomar la copa, / me habla de Zapata y de Villa, / Soto y Gama y los Flores Magón. / Y el mantel olía a pólvora.&lt;br /&gt;Yo me quedo callado: / ¿de quién podía hablar?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111838084125157667?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111838084125157667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111838084125157667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/hroes.html' title='Héroes'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111829183373801223</id><published>2005-06-09T07:31:00.000+03:00</published><updated>2005-06-09T07:39:47.253+03:00</updated><title type='text'>La cita aplazada</title><content type='html'>El sociólogo italiano Giovanni Sartori ganó el premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jurado lo reconoció por "su gran contribución investigadora a las ciencias políticas y su extraordinario prestigio internacional''.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sartori ha reflexionado y alertado con particular agudeza sobre los problemas sociales e institucionales de nuestro tiempo y sobre el necesario equilibrio de los diversos poderes en las sociedades democráticas'', dijo el jurado en una declaración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe recordar que en noviembre del 2001, Sartori vino a decir en Monterrey que no se podía aspirar a amueblar una casa sin antes limpiar los restos de sus antiguas costumbres, esto en referencia al Gobierno de Vicente Fox.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es necesario transitar de un presidencialismo autoritario a uno democrático funcional a través de reformas constitucionales, fundamentales para el ejercicio del poder".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autor de "Homo Videns. La Sociedad Teledirigida" dijo entonces que a México le vendrían bien varias reformas, ya que se está gobernando con leyes promulgadas en 1917, elaboradas para un sistema de partido hegemónico con total control del congreso y por siempre en la Presidencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre estas reformas, comentó, se encuentra el fortalecimiento de la estructura presidencial —no del Presidente— para así desaparecer sus atributos de facto y poner en marcha por cierto tiempo las iniciativas que no prosperen en el Congreso, como en este caso fue la Reforma Fiscal o, incluso, vetar aquellas propuestas presidenciales que sean transformadas por los legisladores en sus aspectos esenciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Otro aspecto importante es la reelección legislativa. Si la gente está sentada en el congreso por un buen tiempo adquieren conocimiento y más independencia, porque ya no se vuelven buscadores de trabajo y se pueden identificar con los electores".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esto, dijo Sartori, ayudaría mucho también la instauración de la segunda vuelta electoral, la cual eliminaría la pulverización del voto entre los partidos pequeños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sería muy positivo que México se sostuviera en tres partidos con el fin de tener motores alternativos para dirigir al país".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dichas sugerencias, afirmó el politólogo, eliminarían la posibilidad de un sistema presidencial donde el Jefe del Ejecutivo no tenga el poder y el parlamento no pueda gobernar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El italiano sugirió también puestos de por vida para jueces y magistrados, pues esto en países como Estados Unidos ha tenido una gran aceptación al permitir independencia y tranquilidad a los servidores públicos, siempre y cuando su labor sea positiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Estas reformas de separación de poderes me parecen básicas para mantener la nueva casa de la democracia en México. Por supuesto, no recomiendo la redacción de una nueva Constitución, porque en primer lugar se tardarían 20 años o más y, en segundo, porque no conviene la elaboración de un documento bastardo lleno de parches".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, el pensador advirtió algunos puntos sobre la democracia en México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La transición ya llegó milagrosamente a los países de Latinoamérica. En México, desapareció la casa vieja. El reto consiste ahora en poner la casa en orden, saber no sólo cuál fue su pasado, sino lo que le depara el futuro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, habló sobre el reinado de la imagen y cómo hoy, por ello, el 70 u 80 por ciento del mundo no existe, no se ve, porque no hay cámaras de televisión en esa parte del orbe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuatro años después, lo sabemos, nada de lo que advirtió Sartori se cumplió en este país. Al contrario: la maquinaria está completamente atorada, las entidades oficiales han claudicado, el diálogo es sinónimo de boicot y, la lucha por la equidad y la democracia, devino en dispendio, cinismo y lucimiento personal en aras del beneficio de unos grupos e ignorantes y perezosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo personal, reflexiono a partir de una de las últimas frases: "El reto consiste ahora en poner la casa en orden, saber no sólo cuál fue su pasado, sino lo que le depara el futuro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tanto sabemos de nuestro pasado? ¿Qué tanto es cierto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hasta que punto hombres y mujeres, episodios y logros y derrotas se mantienen sepultados bajo la historia oficial, la repetida hasta el cansacio, la que ya vemos lejana? ¿Quiénes fueron los subvresivos, quiénes los demócratas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sobre todo, ¿por qué el país carece de la posibilidad de verse a sí mismo, reformularse o cuando menos imaginarse en diversos escenarios a la vuelta de los años? ¿Será por esa misma ausencia de una historia justa y equilibrada, en la que tengan cabida los buenos y los malos, los vencedores y los vencidos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le pregunté alguna vez a Federico Reyes Heroles si evocaba algún aspecto en particular que lo hubiera marcado en éste, su primer medio siglo, me dio una respuesta que considero tiene mucho qué ver con lo dicho por Sartori en torno a la mirada del mexicano hacia su pasado y naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es curioso. Quizá lo que me resulta más emocionante es cómo vuelve uno a aquellas lecturas que te marcaron y terminas siendo crítico de las líneas que formaron parte de ti. En este sentido creo que hace falta una lectura más severa y autocrítica porque el regodeo en lo mexicano nos hizo muchísimo mal. Cuando veo que ciertas lecturas como 'El Laberinto de la Soledad' siguen siendo referente obligado pienso que debería haber otras lecturas a su lado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Propone desclasificar el libro de la biblioteca básica del mexicano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Más que eso, verlo como literatura. 'El Perfil del Hombre y la Cultura en México' es literatura, no ciencias sociales. En 'El Laberinto...' encuentro párrafos maravillosos, pero me parece dramático que siga siendo libro de texto en las escuelas de ciencias sociales. Hubo un desplazamiento del ensayo literario que vino a suplir a las ciencias sociales, las cuales no se desarrollaron y esto provocó un atraso en México. En 1930 Estados Unidos tenía instrumentos de medición, encuestas, y nosotros seguíamos haciendo literatura; en 1950 estaban naciendo la Unión Europea y la escuela mundial de valores y nosotros seguíamos leyendo 'El Perfil del Hombre...'; en 1970 estábamos leyendo a Carlos Fuentes y no había más aproximaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esto lo podemos ver en nuestros gobernantes, que citan a diestra y siniestra libros de literatura, pero son incapaces de leer un índice".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos entonces de la tardanza de México en su Cita con la Historia y de que, para llegar a tiempo, para no posponerla de nueva cuenta, habría que dejar atrás los dogmas, las taras...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los traumas como nación: la soberbia, el cinismo, el don de superioridad, la corrupción y la impunidad, porque de lo contrario, al final, seremos irrelevantes como Estado-Nación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111829183373801223?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111829183373801223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111829183373801223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/la-cita-aplazada.html' title='La cita aplazada'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111821125966502602</id><published>2005-06-08T09:12:00.000+03:00</published><updated>2005-06-08T09:53:14.606+03:00</updated><title type='text'>El rapto</title><content type='html'>En un principio, establece la historia oficial, fue Raúl Rangel Frías con el legendario DASU el que efectuó los primeros atisbos de política cultural en la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, más atrás se cuenta una serie de eventos que algunos consideran afortunados para la historia de la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Baste citar, agregan, las remotas ya presentaciones de zarzuela; Carmen Alonso y Jesús María Alarcón en el grupo teatral de la Asociación Cultural Amado Nervo, del Círculo Mercantil Mutualista; el Núcleo de Arte Teatral de Elisamaría Ortiz, a quien han llamado "matriarca cultural de la ciudad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También, el teatro universitario, el de las agrupaciones independientes que promovieron la vanguardia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes del Taller de Artes Plásticas, pueden contarse las ponencias a cargo de Manuel Toussaint, Justino Fernández y Salvador Toscano; la Sociedad Óleo y Acuarela, fundada por Joaquín A. Mora, Manuel de la Garza, Fausto Tovar y Alfonso Reyes Aurrecoechea, entre otros, en el edificio de la radiodifusora XEH, de Constantino de Tárnava. Lo mismo los cursos de arte de Ignacio Martínez Rendón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, en 1947 Alfonso Reyes Aurrecoechea es nombrado director de Artes Plásticas del DASU y es él quien, al asumir el cargo, propone que dependa de su área un taller que funcionaba desde 1946 en la Facultad de Arquitectura, bajo la dirección de Joaquín A. Mora, y en la que eran invitados a dar clases el matrimonio conformado por los catalanes Carmen Cortés y Julio Ríos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia del TAP es conocida. Igual la de Armas y Letras, la Escuela de Verano, la Cosmos de Alfredo Gracia y Justo Elorduy; Arte A.C., promovida por Rosario Garza Sada de Zambrano y Romelia Domene de Rangel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Tecnológico, por supuesto, no se queda atrás: no se podría contar la historia humanística de la ciudad, enfatizan algunos, sin sus actividades artísticas, musicales y literarias. Y los nombres que la soportan, desde Luis Astey y Alfonso Rubio y Rubio, hasta el área de Difusión Cultural de Gerardo Maldonado y la Cátedra Alfonso Reyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se pueden dejar atrás tampoco al Planetario Alfa, el Museo de Monterrey, Marco y el Museo de Historia Mexicana de Márgara Garza Sada de Fernández, cuya biografía incluye Promoción a las Artes. También, apuntan, hay que mencionar a todas las demás galerías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espacios importantes para la literatura lo fueron Kátharsis, Apolodionis, Salamandra; los suplementos culturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gran parte de los frutos culturales de la ciudad provienen del mecenazgo, el arribo de figuras de otras partes del país y el extranjero, la buena política al interior de las dependencias y el sacrificio. Baste citar que en 1959 la Ópera de Monterrey requería con urgencia una orquesta propia. Tras varias juntas, un equipo de músicos locales integró la Orquesta Sinfónica de Monterrey, que hace ya 45 años debutó en el Teatro María Tereza Montoya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respaldados por la Universidad de Nuevo León (hoy UANL), más de 50 músicos ofrecieron un concierto bajo la batuta del director italiano Anton Guadagno, entonces titular del Metropolitan Opera House de Nueva York. La velada incluyó piezas de Copland, Dvorak, Ravel y Brahms. Desde entonces, la Orquesta ha crecido no sólo en número, sino también en calidad y disciplina, bajo la dirección de Félix Carrasco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen los historiadores de la cultura que costó muchísmo que la ciudad comenzara a hacer suyos a los artistas de adentro y de afuera, sus manifestaciones. Costó mucho crear públicos que aún son incipientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, faltan nombres de figuras relevantes en otras expresiones culturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, para muchos fue penoso que la flautista Lenka Smolcakova recordara que el "sueldazo" promedio de los músicos de la OSUANL sea únicamente, tras 45 años, centenares de conciertos y en pleno Siglo 21, de 9 mil pesos mensuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Somos músicos, nuestra profesión es como cualquier otra. Hemos estudiado, la mayoría de nosotros tiene licenciatura o maestría. Conozco otras ciudades de este país, donde ser músico es algo muy apreciado y respetado", afirma y su comentario hiere a algunos por muchas razones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En especial, porque pareciera que no ha habido desarrollo de las artes, que no hay pasado humanístico. Sí hay, a consideración de artistas y públicos, una grave subestimación a cargo de un puñado, como nunca antes en la historia de la cultura regiomontana, de lo que significa el término "política cultural".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Qué les pasa en esta ciudad?", inquiere la integrante de la Orquesta. "En dos años Monterrey pretende organizar el Fórum Universal de las Culturas, pero a mí me parece que no se han dado cuenta de qué se trata y cuál es el objetivo de este evento, en el cual, por cierto, promocionan a Monterrey como un paraíso verde, con lagos y ríos con aguas cristalinas, porque así lo venden en las fotos de la página www.barcelona2004.org/esp/ (vale la pena verlo)".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Smolcakova concluye: "Si quieren construir canales con barcos, como en Venecia, ¿por qué de una vez no construyen un canalote al mar?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos no tendrán duda de que, en algunas ocasiones, varias a lo largo y ancho del Siglo 20 regiomontano, cientos de personas entregaron su vida y sus afanes por hacer de la cultura un canalote que llevara a esta ciudad al mar. No les importaba placearse ni enriquecerse. Los que eran ricos lo eran ya; los de vida modesta continuaron teniéndola. Todos tienen un lugar en la memoria. O por lo menos la debieran tener ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco querían quedar bien con el mundo: querían cubrir con su magia a la aldea. Nunca se hicieron a un lado cuando se les convocó para construir estadios para el espíritu. Ellos jamás optaron únicamente por ofrecer un show.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, nunca en ningún episodio de la cultura de la ciudad se encontrará que a los artistas se les pagó únicamente con crema de cacahuate, mermelada y pan de caja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, lo que sucedió el sábado pasado es calificado ya por algunos sectores de la comunidad cultural no sólo como una ofensa mayúscula para los artistas que participaron esa noche y para el público que pagó realmente lo que otros recibieron como regalo. Es un atentado, dicen, contra el pasado cultural de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a eso se le llama borrón y cuenta nueva. Un rapto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto, agregan, no se vale.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111821125966502602?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111821125966502602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111821125966502602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/el-rapto.html' title='El rapto'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111803603157836749</id><published>2005-06-06T08:24:00.000+03:00</published><updated>2005-06-29T06:09:15.376+03:00</updated><title type='text'>Adolfo Aguilar Zinser</title><content type='html'>Creo que México ha perdido a una de sus figuras más relevantes, de las pocas, en la política nacional. Con la muerte de Adolfo Aguilar Zinser, el Estado mexicano se queda sin uno de sus principales críticos; la sociedad, sin un espíritu independiente cuyas reflexiones solían ser certeras y valientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias al oficio, en varias ocasiones conversé con él y me tocó escuchar sus ponencias en eventos del Tecnológico de Monterrey y de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Una de ellas fue el año en que renunció a su cargo de Embajador de México ante la ONU. A unas cuantas semanas acaso de su ya célebre declaración: "Estados Unidos trata a México como su patio trasero", que le valió el cese en el cargo, cientos de jóvenes tapatíos, mucho más politizados y atentos al devenir social que los de otras entidades, lo recibieron en medio de una ovación que duró minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disentir con decoro podría ser una de las características del discurso de Aguilar Zinser, quien no por ello alguna vez aplaudió a quienes criticaba. Se vale para ser congruente. En el 2002 escribió que la Presidencia de Vicente Fox le había dado a México un mejor lugar en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El bono democrático ha redituado en dividendos reales. En sus apariciones internacionales, el Presidente convence, despierta admiración y respeto para él y para México. La dignidad personal y política de Fox es hoy un componente básico del prestigio de la Nación".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y era cierto lo que en su momento apuntaba Zinser, sólo que el tiempo lo obligó a darle una vuelta a su timón, lo que fue visto por los de la mente estrecha de siempre como incongruencia, porque en este país si algo no es bien visto es reconsiderar, corregir, asumir una nueva postura. Enriquecer la interlocución con la crítica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hacerlo ha provocado a lo largo de la historia de este país debacles que pudieron haberse evitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aguilar Zinser perteneció a la administración echeverrista y, cuando cayó en la cuenta de que el sistema había tomado un rumbo distinto al suyo, se dedicó a la academia y a especializarse en el extranjero. Miembro del Grupo San Ángel participó en la reforma electoral de los 90 y apoyó a Cuauhtémoc Cárdenas en sus intentos por alcanzar la presidencia. Al no obtenerlo, Zinser figuró como diputado federal independiente y senador por el Verde Ecologista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al nacer el fenómeno Fox, Zinser entendió que de nueva cuenta surgía ante sus ojos una nueva oportunidad para el cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres años después de alcanzado al triunfo, con las figuras más radicales y conservadoras de Estados Unidos enfrentándole su discurso libertario y la manera como cuestionaba a su gobierno en materia migratoria y de injerencia en otras naciones, Zinser se separó de la administración panista y se volvió uno de sus críticos más frontales. Desde la tribuna pública hizo constantes declaraciones sobre el sistema personal de gobernar del Presidente, más cercano, dijo, a la figura de un piloto automático; también, en favor del acceso a la información, la reformulación de las relaciones exteriores, la inseguridad y la corrupción rampantes, y la violencia urbana sin precedentes que acontece en el país, especialmente en Chihuahua y en la Ciudad de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una de sus últimas apariciones en la FIL, Zinser expresó que aunque se ha avanzado en la transparencia de la información, aún queda mucho por recorrer para que esta ley sea vigente. Entre los obstáculos, afirmó, se encuentra vencer las "barreras de fuego" que todavía permanecen en torno al aparato gubernamental, el cual sigue viendo al ciudadano como un enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Quedan los impulsos reflejos del Estado a protegerse del ciudadano, al verlo como un enemigo, como un adversario que al obtener información le va a arrebatar algo y va a exhibir o su incompetencia o su corrupción que hay al interior de la actividad estatal, o los intereses creados", indicó entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Hay todavía en este gran aparato estatal mexicano muchos mecanismos de defensa, antivirus contra la acción de la sociedad que quiere llegar, penetrar este aparato y extraer la información que el ciudadano requiere".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señaló que el propio Estado encubre la información detrás de una masa indeterminada de datos que el ciudadano tiene que aprender a discernir para encontrar en ellos el hilo conductor de aquello que desea dilucidar de la acción del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Todavía el ciudadano tiene que utilizar el instrumento de esta nueva ley (la de acceso a la información) con muchas mayores capacidades para romper las barreras de fuego que están construidas sobre un aparato estatal que nunca ha sido muy comunicativo de sus acciones y que nunca ha querido compartir con la sociedad la manera como hace las cosas, y créanme que esto todavía no cambia, no cambia tanto como quisiéramos los mexicanos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aguilar Zinser quizá murió decepcionado. Antes del accidente que le arrebató la vida, declaró de nueva cuenta a la prensa su impresión del clima político en torno al Presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Se frivolizó su Gobierno; hubo un verdadero relajamiento moral, se permitieron abusos de autoridad, escándalos de corrupción, que la esposa del Presidente tuviera una incidencia en el Gobierno; sorprendió muchísimo a la sociedad que hubiéramos elegido a un Presidente y que en realidad, como lo dijera el ex Secretario Particular (Alfonso Durazo) en su carta de renuncia, que quien gobernaba era un matrimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Todas estas cosas debilitaron la imagen, el liderazgo, la capacidad de convocatoria, el Presidente no pudo articular un discurso claro, no logró tener el apoyo que estas transformaciones necesitaban y todo esto muestra que hay una muy clara inhabilidad para gobernar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días, unos amigos combativos de mente hermosa por inteligente y yo conversábamos sobre el entorno político. Más con el ánimo de aprender y confirmar puntos de vista personales, que de polemizar sobre lugares comúnes, caí de nueva cuenta en la realidad: casi todo está por hacerse en la nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo peor: pareciera que la clase política no tuviera el menor interés por remediar esto, atenta más a las trivialidades que a repensar al país y a ejecutar programas rápidos y eficaces contra la pobreza, la delincuencia y la discriminación, y a favor de la educación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aguilar Zinser exigía en cada ponencia y en cada artículo periodístico un nuevo modo de gobernar y de atender los problemas urgentes de la sociedad. No sin provocar tensiones en momentos sobredimensionadas, defendió el arte de disentir con dignidad. Exigió a los políticos análisis y acción, no sólo capacidad de reacción provisional. Pedía seriedad, ver al futuro con audacia sin dejar desanudados los conflictos del pasado, raíces muertas que tarde o temprano entorpecerán el crecimiento frondoso del árbol de múltiples ramas que es una república.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha habido hombres y mujeres extraordinarios que, desde la izquierda, el centro y la derecha, han actuado con verdadera honestidad por la democracia y la justicia social en este país. Aguilar Zinser convivió con una y otra corriente luchando por aquellas demandas. Tenía claro que los que menos importan son las ideologías o los partidos si éstos no van atrás, sólo atrás, empujando propuestas de soluciones concretas y puntuales a las demandas civiles de todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No olvidarlos, discutir sus aciertos y sus fallas, su ideario y su visión del México que querían ver, es una tarea democrática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se va cuando más se le necesita.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111803603157836749?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111803603157836749'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111803603157836749'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/adolfo-aguilar-zinser.html' title='Adolfo Aguilar Zinser'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111765475437359558</id><published>2005-06-01T22:30:00.000+03:00</published><updated>2005-06-01T22:39:14.376+03:00</updated><title type='text'>De El Libro de la Imaginación VII</title><content type='html'>Desde la última mesa miro las sillas / como quien llegó tarde o temprano. / Un vaso de cerveza y cigarros son suficiente compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde inicia su retorno a la madre noche. / Atrás quedó la gente y sus comercios. / Aquí me encuentro cómodo, aunque pienso en otro sitio. / ¿En dónde está realmente uno cuando no quiere estar / en ninguna parte?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un viejo entra, pregunta la hora y sale, / quizá mi abuelo hizo lo mismo hace veinte años. / (¿Vienes de nuevo, infancia, a buscarme?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este día las horas son más largas. / Sin darme cuenta me quedé dormido, no percibí el paisaje / y despierto ahora en el tramo de los túneles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A quién recurre uno cuando falta algo en su memoria?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada quien tiene su ritmo, los hechos no se adelantan ni retrasan, / ¿pero cuándo falta algo, cuándo debieron aparecer hechos que ya no sucederán? / ¿A quién recurrir cuando uno ignora / si esperar o no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes y después de mí han venido y vendrán / triunfadores de la vida, / ¿dónde quedamos nosotros, los medianamente tristes y borrachos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso vine a este bar, refugio de fracasados, viejos / y solitarios, / y no encontré a nadie.&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Óscar Efraín Herrera, &lt;em&gt;Puentes bar&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111765475437359558?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111765475437359558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111765475437359558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/06/de-el-libro-de-la-imaginacin-vii.html' title='De El Libro de la Imaginación VII'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111751840012257502</id><published>2005-05-31T08:41:00.000+03:00</published><updated>2005-05-31T08:49:04.773+03:00</updated><title type='text'>Mundo prosaico</title><content type='html'>Un artículo periodístico expone lo que desde hace años se viene diciendo: la publicación de poesía va a la baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diario expone que, de acuerdo con datos proporcionados por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), en 2003 la producción editorial fue de 15 mil 233 títulos, de los cuales 146 correspondieron a poesía, que equivalen a 416 mil 910 ejemplares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante 2002, sin embargo, la cosa fue peor, agrega el medio: los títulos editados sobre ese género literario fueron apenas 75 (!).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso, la acotación es mía, sin contar que la cifra total de títulos publicados en el País es relativamente similar a la que se publicaba en España a mediados de los 60.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo largo del texto, el diario cita a diversos editores independientes, que son los que corren con la misión de editar buena parte de la producción poética: Colibrí, Aldus, Eón, Verdehalago, es decir, los de siempre, y sus reflexiones: que los grandes sellos desdeñan la aparente falta de rentabilidad del género, que hay una escasa divulgación de la obra poética, que no hay librerías ni tampoco un público devoto, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alfredo Herrera Patino, de Verdehalago, señala que en los catálogos de las grandes consorcios la poesía no es una rama fundamental de la edición, pues a partir del Siglo 20, considera, los lectores dejaron de interesarse en las obras poéticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;''La poesía es un asunto minoritario dentro de la edición y de los catálogos". Es emblemático que lo diga un editor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso, se avienta a decir que en los últimos 10 años se ha dado un cambio muy radical en México, respecto de apoyos y becas, ya que se ha editado mucha poesía con dinero público, pero que las nuevas generaciones de poetas, aunque tienen mayor interés vocacional, carecen de técnica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya autores como Gabriel Zaid y Juan Domingo Argüelles, entre muchos otros, han explorado el tema. Yo arriesgo una causa más: la desaparición en escuelas y en hogares del ejercicio de recitar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, Juan Domingo Argüelles habla con mayor autoridad del tema. En &lt;em&gt;Leer es un camino&lt;/em&gt;, advierte que los lectores están en su derecho de leer lo que les plazca y de no leer poesía si así les place; los editores están en su derecho de cuidar su negocio y de no publicar poesía si creen que la poesía no es un buen negocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En principio, suena legítimo lo que dice Juan Domingo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, agrega el poeta, la consecuencia es que estos dos factores acaban determinando el hecho de que en las librerías no haya libros de poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La tautología se cierra con un argumento lógico que sirve de explicación al librero: los lectores casi no demandan libros de poesía; los editores casi no los publican porque casi no hay demanda (...) Como toda tautología, ésta es lógica pero parte de un principio falso y llega a una conclusión igualmente falsa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hay tantos lectores y potenciales compradores de libros de poesía, como los hay de novelas para públicos minoritarios; sean éstas novelas buenas, medianas o pésimas; amenas o aburridas, pero que por lo general no venden más de mil o dos mil ejemplares y jamás se vuelven a reeditar. Es decir, lo mismo sucede con los libros de poesía. Pero ocurre, también, que a los editores les da flojera buscar a esos mil o dos mil lectores de poesía...”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esos señores, Juan Domingo les llama singularmente: “Los editores del no”. Es a ellos a quienes debemos que el público minoritario de poesía lo sea también porque la mayoría de los editores no se ha preocupado por formar y ampliar públicos. La edición sin editores, pues (Schiffrin dixit).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son los que siempre pretenden satisfacer los deseos más obvios de los lectores. Los que sólo se preocupan por vender novedades, porque no les interesa tener catálogos porque no quieren manejar inventarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Constante candidato al Nóbel literario, Adonis me dijo una vez que no está muy seguro de que la poesía no sirva para nada, como afirman algunos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No hay poesía oriental u occidental, porque sencillamente la poesía es humana. No obedece a categorías y sí mantiene su vocación civilizatoria: es el lugar de la conciliación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Por eso cuando digo que la cura contra el fanatismo religioso es la fundamentación poética es porque la poesía es todo lo contrario al monoteísmo, una forma que tienen todas las religiones y por la que todas son, de alguna manera, fundamentalistas, no sólo la musulmana".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La poesía unifica, agregó entonces, da sentido a la humanidad, como el amor, y no tiene nada qué ver con geografías, lenguas, civilizaciones y razas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La poesía te deja el sentimiento profundo de que el mundo no está acabado, que no es una cosa terminada, que no hay idea completa. En este sentido (la poesía) te brinda el sentimiento de que el mundo, todo el tiempo, tiene que ser renovado, reencontrado, redescubierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En el fundamentalismo, la identidad es una cosa ya hecha, que está detrás de ti, pero la identidad dentro de la poesía es algo que está enfrente de ti, no hay identidad preestablecida, sino una identidad por ser creada, por ser descubierta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ha dicho que no hay poesía importante sin pensamiento. ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Definitivamente no hay una gran poesía sin un gran pensamiento. Cada poeta es un pensador, esto es cierto desde Heráclito, Rilke, Dante, Homero. Todos los grandes poetas del mundo han sido grandes pensadores y, en ese sentido, un gran poeta es también un gran visionario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La poesía no sólo esta allí para expresar sentimientos, sino para manifestar toda una visión de lo humano".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué es lo que separa en estos momentos al hombre de la poesía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En la superficie parece que nos faltan lectores, ahora parecieran más importantes la novela, la película, pero la poesía en realidad ha ganado en profundidad, porque la calidad del lector es más profunda que antes. La vitalidad o la vigencia de la poesía sigue o se queda como la del amor: si no hay amor no hay vida y si no hay poesía no hay vida".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy entendiendo. Sin embargo, alguien podría criticar la gravedad de las afirmaciones de Adonis. ¿Es tanto para lo que sirve la poesía?, interrogará alguno. Por supuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JEP lo reafirma cuando, al recibir el Premio de Poesía y Ensayo Octavio Paz 2003, declaró haberse autoimpuesto el reto de defender el "valor social" de su oficio de poeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Existe un rasgo común entre el joven europeo que ataca con bombas incendiarias un campamento de refugiados y el muchacho que asalta y viola en los microbuses de esta cada vez más áspera ciudad: no tuvieron la oportunidad de leer, su imaginación y su sensibilidad quedaron muertas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aseguró en aquella ocasión que mientras en el drama, la novela o una película las cosas les suceden a otros, en un poema no hay intermediarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El yo que habla en sus versos, si se logra el contacto, se transforma en el tú que lo lee. Por ello, el poema es la forma de comunicación más íntima que puede establecerse entre dos personas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Monsiváis ha dicho que en el mundo, en especial en América Latina por supuesto, se vive un juego de sustituciones cuya finalidad abierta es convertir en único horizonte al neoliberalismo, que define rápidamente como la concentración suprema del privilegio, la técnica del despojo a nombre de la sujeción al orden mundial, y la difamación de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si éste es el ambiente que se vive en nuestra geografía más cercana y más allá de ella, ¿dónde está aquella poesía que cantará las historias de este momento? ¿En qué medida un verso podría reflejar la circunstancia atroz que vive el hombre de hoy? ¿Dónde está la vigencia de la vocación conciliatoria de la poesía en medio del cinismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué nadie echa mano hoy de un verso para ordenar sus ideas en un mundo donde los ignorantes y los bobos parece que han ganado la batalla?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La poesía ha sido arrasada por la novela. Es cierto. Sin embargo, tiene razón Adonis cuando advierte que, si no ha ganado tanto en lectores, la poesía sí ha ganado en profundidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo prosaico no la tiene del todo ganada, pienso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿De qué escribe el poeta?, le pregunté una vez a Gonzalo Rojas. ¿De lo ordinario? ¿De sus limitaciones?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sin duda de lo que no sabe. Depende, vámonos viendo. Si yo escribo apoyado en este piso, yo relato desde la circunstancia y hago de la poesía una vuelta hacia un orden de realidades bien situadas: la alegría de estar aquí, el encanto de vivir, ¿me explico? Si escribo de esta manera, escribo desde la atracción que me hace sentir lo inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pero, si yo escribo desde una mesa, y me sumerjo en el modo imaginativo, son otros niveles. Ya no es la experiencia inmediata, sino el nivel de abstracción: estoy pensando, claro, pero también hay un grado de reflexión, de lucidez crítica. T.S. Eliot escribía desde este nivel, igual Valéry. Por mi parte, a mí me gusta más desde otro nivel que implica la invisibilidad, y que es el enigma. Uno escribe de lo que no sabe, el enigma, y no hablo en nombre de ningún pensamiento mágico o religioso, sino de este pensamiento secreto, oscuro que puede venir desde los subconscientes más profundos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre muchas otras cosas, para desentrañar lo que no se sabe y para pronunciar lo que aún no nacido es que sirve la poesía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111751840012257502?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111751840012257502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111751840012257502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/05/mundo-prosaico.html' title='Mundo prosaico'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111715858952532770</id><published>2005-05-27T04:47:00.000+03:00</published><updated>2005-05-27T04:49:49.530+03:00</updated><title type='text'>De El Libro de la Imaginación VI</title><content type='html'>Lo recuerdo (yo no tengo derecho a pronunciar ese verbo sagrado, sólo un hombre en la tierra tuvo derecho y ese hombre ha muerto) con una oscura pasionaria en la mano, viéndola como nadie la ha visto, aunque la mirara desde el crepúsculo del día hasta el de la noche, toda una vida entera.&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jorge Luis Borges, &lt;em&gt;Funes el memorioso&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/12224020-111715858952532770?l=elobservatoriocultural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111715858952532770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/12224020/posts/default/111715858952532770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elobservatoriocultural.blogspot.com/2005/05/de-el-libro-de-la-imaginacin-vi.html' title='De El Libro de la Imaginación VI'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-12224020.post-111708600408429733</id><published>2005-05-26T08:26:00.000+03:00</published><updated>2005-05-26T08:45:33.093+03:00</updated><title type='text'>Alfredo Gracia Vicente</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;a Claudia&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Un grupo de amigos y yo teníamos en la facultad un grupo cultural de nombre que aún hoy me ruboriza pronunciar por su candor: Exilios y Naufragios. Hacíamos un periódico mural de grandes dimensiones que instalábamos en los pasillos, con dibujos hechos a mano, poemas, cuentos y artículos de reflexión, que algunos perdedores hoy sin importancia, arrancaban frecuentemente tratando de evitar que nos convirtiéramos en un grupo estudiantil, mediocre como ellos, atento a los jugueteos de la polítiquería de entonces. Lo que menos nos importaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasábamos largas noches preparando los pliegos de papel colorido, pegando colaboraciones y haciendo dibujos que nos parecían muy bellos. Luego, complementamos nuestra actividad organizando talleres literarios, organizando un concierto con Fernando Delgadillo (que nos cobró ¡3 mil pesos!) e invitamos a Alfredo Gracia Vicente a que nos impartiera charlas semanalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo el esfuerzo que le representaba acudir al rincón que nos hubiese deparado la administración de entonces, don Alfredo llegaba bastón en mano y apoyado en su joven chofer. La tertulia, pese al hambre 
